30 de jujio de 2006

En el Paraíso (y 3)

Retomo el camino de Ribadesella para contaros que con las rodillas destrozadas (en un par de días estaban otra vez como nuevas) vi la primera expectativa cumplida: Playa de Gulpiyuri. Un monumento natural, al lado de San Antolín, con acceso de vehículos hasta bastante cerca. Se trata de un pozo con base de arena, en medio de un prao, que con las mareas se llena del agua que pasa entre las rocas que separan esta curiosa playa del mar.

Se acabaron los senderos marcados. A partir de aquí, si queríamos seguir avanzando teníamos que buscarnos la vida. Eso sí, Juan y Víctor, que ya habían recorrido parte de la ruta con sus retoños aseguraban que la cosa no tenía pérdida. Yo, por si acaso, siempre por las pisadas.

El hambre empezó a hacer mella, y mientras unos apuraban creyendo que había que llegar a un punto de encuentro con los motorizados, otros señalaban sitios con cartel de merendero.

Por ejemplo: la capilla de San Antonio, La Guelga, Cuevas del Mar...

La cosa era ¿disfrutar del día o llegar a Ribadesella? Decidimos disfrutar del día, aunque para algunos eso hubiera sido llegar a destino.

No tenía ni idea de que hubiera tantas playas esperando visitantes, eso sí, de los que son capaces de prescindir del coche. De calas ya ni hablamos.

Cuando creíamos que lo teníamos todo controlado, nos perdimos. Anduvimos y desanduvimos. Atravesamos zarzas como si de la avanzadilla del frente enemigo se tratara. Descubrimos chinches en algunas perneras. Pero seguimos.

Y nos sorprendimos de dónde son capaces de encaramarse los pescadores con tal de cobrarse una buena pieza. Pensábamos «ellos tendrán que volver a alguna casa, así que nosotros no vamos a ser menos, seguro que llegamos a algún bar (a esas horas de la tarde ya escaseaba el agua)».

Recogimos en Garaña, a penas quedaban 8 kilómetros por carretera para llegar a Ribadesella (a saber por cuanto se multiplicaran siguiendo la línea de costa), había sido más que suficiente.

Pero antes de abandonar, la naturaleza nos regaló una guinda: Pozas de las Grajas.

El año que viene más...




sgutierrez@divertinajes.com
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