24 de febrero de 2006

Hacia occidente: prerrománico inicial

Esta ruta nos llevará a San Pedro de Nora (período de Alfonso II) y San Juan de Santianes (prólogo del arte asturiano).

San Pedro de Nora

Al llegar al recinto en el que se encuentra la iglesia, lo primero que llama la atención es la presencia de una torre cuadrangular exenta, es decir, totalmente separada del templo. Posiblemente, esta torre-campanario no estuviera en el proyecto original.

En la fachada de la iglesia se aprecian técnicas de construcción ya utilizadas en otros edificios alfonsíes, tales como el aparejo de sillarejo para los muros y de sillares para las esquinas. En el muro exterior de la cabecera (situada como siempre hacia el oriente) destacan tres pares de contrafuertes, uno por cada pared, formados por sillares escuadrados cuya misión no es otra que reforzar la estructura de las bóvedas. En las paredes norte y sur, estos contrafuertes tendrían su correspondencia en los entronques de las cámaras laterales hoy desaparecidas.

En la parte superior de la cara oriental, sobre la bóveda del ábside central, se abre una ventana ajimezada de tres huecos, más amplio el del medio que los laterales; los arcos semicirculares están formados por dovelas de ladrillo. Como ocurre en otros templos asturianos, esta ventana es el único acceso a una cámara de finalidad desconocida.

La entrada a la iglesia se realiza cruzando un vestíbulo moderno.

Se trata de un templo de planta basilical: la nave central, de once metros de longitud, otros tantos de altura y 4,70 de ancho, está separada de las naves laterales (de 2,3 metros de ancho) por tres arcos de medio punto peraltados que se apean sobre capiteles con decoración moldurada y pilares de sección cuadrada cuyas basas también aparecen molduradas. La techumbre es de madera a dos vertientes.

La nave central está iluminada mediante seis ventanales dispuestos en correspondencia con las arquerías laterales y un séptimo ventanal, más grande, situado en el muro occidental (a los pies del templo); la luz entra tamizada por modernas celosías.

Las naves desembocan en un cabecera tripartita con ábsides rectangulares cubiertos por bóvedas de cañón que se apoyan en una línea de imposta moldurada. La capilla central, a diferencia de las laterales que se corresponden perfectamente, es un poco más estrecha que su nave. Las capillas están comunicadas entre sí por puertas rematadas con arco de ladrillo. En el muro del fondo de la capilla mayor, se conserva un pequeño edículo, una caja excavada en la pared posiblemente para guardar reliquias.

San Juan de Santianes

Capilla palatina de un desaparecido conjunto regio residencial, es la edificación más antigua de cuantas se conservan del prerrománico asturiano, el único edificio que sigue en pie de los mandados construir por el rey Silo cuando, tras su subida al trono en el año 774, trasladó la capital de Cangas de Onís a Pravia. De la fábrica original queda muy poco.

Cuento lo que vi hace cinco años, entonces —y me temo que ahora—, en los alrededores del edificio quedaban huellas del paso de los poco cuidadosos restauradores: lo que algún se podría tomar por restos arqueológicos (próximos al muro que delimita la finca colindante) es en realidad la base de las duchas instaladas para el uso de los trabajadores; y paradójicamente, las piedras diseminadas, que parecen no tener ningún valor, son probablemente vestigios de la iglesia de Silo.

El caos de la corralada es una prueba de la desidia de las autoridades, tanto civiles como religiosas, respecto a este monumento. Hasta tal punto San Juan está dejado de la mano de Dios que, cuando yo pasé por allí, las numerosas piezas ya catalogadas, lejos de hallarse depositadas en un museo, para su correcta conservación y para goce y disfrute de los amantes del arte, se encontraban aparcadas en una celda de barrotes de hierro (prisión que compartían con elementos de otras épocas como una ajada Virgen Madre) improvisada en la sacristía.

El pórtico que alberga la entrada principal, situada en el lado oeste, está cerrado por una verja de barrotes. En él, sobre la puerta de acceso al interior de la iglesia, se encuentra una réplica de la mencionada lápida fundacional, un rectángulo de piedra en el que el artista talló un tablero de 285 casillas (19 por 15), en cada una de las cuales colocó una letra; tiene el aspecto de un gran crucigrama y, a primera vista, carece de sentido. Pero a partir de la “S” central, en cualquier dirección, se puede leer la frase SILO PRINCEPS FECIT.

Habitualmente se entra por la pequeña puerta practicada en la fachada norte, que da paso a una de las naves laterales.

El templo tiene una planta de tres naves cortas, separadas por arcadas que se apoyan en pilares de sección cuadrangular, y un único ábside, de planta rectangular. A los pies de la nave central, sobre el nártex, se encuentra una tribuna de construcción reciente y que se supone semejante a la que podría haber formado parte del proyecto inicial. A ella se accede por una escalera situada en una estancia lateral, a los pies de la nave sur (mirando a la tribuna, a la izquierda).

Restos aparecidos en diferentes partes de la iglesia confirman que el suelo original era de opus signium (puede observarlo en el ábside) y que, al menos en los zócalos, el templo estuvo revestido de estuco rojo. Lo cierto es que San Juan de Santianes ha sufrido tantas modificaciones a lo largo de su historia que localizar los vestigios del templo edificado por Silo se convierte en una labor propia de detectives.

De la fábrica original es la pila destinada al bautismo por inmersión ubicada a los pies de la nave sur (mirando hacia la tribuna, a la izquierda); tiene factura cuadrangular y está excavada en el suelo. La pila que en la actualidad se utiliza para cristianar a los niños, situada frente al altar, es un capitel vaciado.

En el marcaje del crucero (mirando al altar, a la izquierda) hay una ventana ciega de doble arco de herradura, evidentemente reaprovechada y que, al igual que la ventana que se abre al exterior en el muro septentrional (al lado de la puerta de entrada), data quizás de las reformas llevadas a cabo en la época de Alfonso III. Otra ventana ciega similar puede contemplarse sobre la puerta de acceso a la cámara que encierra la escalera que sube a la tribuna.

En el pasillo central, bajo una losa marcada con una cruz, se encuentra un osario común allí colocado durante los trabajos de restauración y que reúne los restos de todos los enterramientos que habían tenido lugar en el templo; no se descarta que el pórtico fuera originariamente un panteón real.

El Calvario colgado en la cabecera de la nave sur es una obra de los siglos XII-XIII, cuya Cruz aún presenta la evidencia de la quema de que fue objeto durante la revolución de 1934. El retablo colocado en la nave norte es barroco.

El altar y el cancel son réplicas de los originales, conservadas en El Pito, a unos 17 kilómetros. No es seguro que puedan verse, pero El Pito ofrece el atractivo complementario de encontrarse al lado de uno de los pueblos más pintorescos de Asturias: Cudillero, un sitio ideal para tomar unos culines de sidra y degustar un exquisito pescado fresco.

Desplazamientos (en coche)

Son tantas las circunvalaciones y autovías que se han abierto en Asturias en los últimos años que es posible que mis detallados apuntes hayan quedado obsoletos, pero en todo creo que, como referencia, no sobran.

1. Para recorrer los 12 km que separan Oviedo de la iglesia de San Pedro de Nora se puede elegir entre dos caminos:
- Por la carretera nacional N-634 (dirección La Coruña) hasta Trubia; nada más pasar el puente, hay que torcer a la derecha (dirección Los Campos-Escamplero).
- Por la carretera comarcal AS-232 hasta el cruce del Escamplero y allí girar a la izquierda (dirección Soto-Trubia).
En ambos casos, Nora está a poco más de dos kilómetros del cruce.

2. La distancia que separa San Pedro de Nora y San Juan de Santianes (37 km.) se cubre yendo dirección a Escamplero (a la salida del recinto de San Pedro, a la izquierda), después hacia Santullano (en los dos cuces intermedios hay que girar hacia la izquierda), y por la comarcal AS-234 ir en dirección a Grado (en Soto de las Regueras ir hacia Grado equivale a volver hacia Oviedo). Sin llegar a Grado, hay un indicador a Grullos y San Román: esa es la dirección a seguir. Es la comarcal AS-235. Por si alguien desea aprovechar el viaje para hacer otras visitas culturales: se pasa muy cerca de las Cuevas Prehistóricas de San Román de Candamo. Continuamos dirección a Pravia y inmediatamente después de haber cruzado el puente, hay que torcer a la derecha. Se sigue rumbo a Los Cabos y Somao y, a la altura de Bances, a la derecha, está el indicador de Santianes.





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