18 de marzo de 2005

Sorpresa rural

Aunque la mayoría de los expertos aseguran que el aguijón ha sido la crisis económica, yo mantengo mi idea de que en el desbordante florecimiento del turismo rural en España hay un trasfondo de nostalgia.

Me explico

Es cierto que las ayudas oficiales, especialmente las de la Unión Europea, han empujado de manera espectacular el desarrollo de infraestructuras en los pueblos y el acondicionamiento de las casas de aldea hasta convertir rincones insospechados en destinos turísticos de primer orden.

Pero también es cierto que, no hace tanto, España era un país eminentemente rural, y ser urbano no acaba de ser lo suyo. Las prisas, los horarios ajustados, el individualismo, la soledad, los ruidos ensordecedores de sirenas, la desconfianza, los miramientos, la polución, la comida envasada...

Los que se habían quedado han demostrado su valía al reciclarse rápidamente, y convertir sus denostadas explotaciones ganaderas en hospedajes de lujo para turistas; los nietos de los que se habían ido, vuelven al campo para instalarse como hosteleros o para, en un fin de semana, capturar un oxígeno que en la ciudad no hay y que, bien administrado, les dará vida hasta la próxima escapada.

Escaparse es fácil

La oferta de casas rurales es tan grande que difícil será que no encontremos la nuestra. Los controles de calidad y la competencia han hecho su trabajo, y doy fe, por mi experiencia, de que el resultado es generalmente bueno, de que la estancia en la mayoría de ellas resulta más que satisfactoria. Si se me permite una sugerencia de mejora, yo les pediría a los caseros que no rebusquen en el bául de las tradiciones, que no se vean obligados a inventarse costumbres, nos basta el aire puro, la tranquilidad y una buena mesa (casera, simplemente).

En papel, o en el ciberespacio, la información acerca de este tipo de alojamientos es muy abundante. Prácticamente todas las casas disponen de folletos o página web; pero, para los que vamos con prisas, no hay nada como disponer de un compendio con explicaciones claras y valoraciones fiables. ¿Los míos? Virtual: Toprural. En papel: Guía de Alojamientos rurales de España y Casas rurales con encanto, ambas de El País Aguilar. Y para llegar a todas partes, incluso para escoger destino, a la tradicional Campsa de Repsol, se ha sumado este año la Guía Mapfre 2005 que, a pesar de su solidez, promete superarse cada año.





sgutierrez@divertinajes.com
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