2 de junio de 2007

Problemas de espacio

La falta de espacio en los ordenadores, tanto empresariales como personales, es uno de los principales problemas a que se enfrentan los usuarios de informática. El gran aumento de contenido multimedia (principalmente películas y música, pero también videojuegos y fotografías) ha hecho que los discos duros resulten en muchas ocasiones insuficientes para las necesidades de almacenamiento actuales.

Es cierto que los discos que se incluyen en los modernos ordenadores tienen cada vez más capacidad, pero no lo es menos que también se cumple la ley no escrita de que el espacio disponible se agota rápidamente con independencia del tamaño. Vamos, que a más espacio, más ficheros y más grandes.

La solución obvia es añadir más espacio. Es decir, incorporar al sistema discos duros externos que vayan solucionando el problema. La cuestión que hasta hace muy poco se planteaba es que añadir discos resultaba muy caro y hasta complejo para quienes no sean un poco manitas o cuenten con experiencia en la configuración de los recursos del ordenador.

Hoy ya no hay que saber nada de jumpers, BIOS, particiones o asignación de unidades. No hay que abrir la caja del PC, ni atornillar nada. Basta con utilizar uno de los puertos USB de la máquina, conectar un disco duro externo y empezar a utilizarlo.

El dinero tampoco es un gran problema, ya que hay unidades externas casi para cada presupuesto. En general, hacerse con una unidad externa de unos 250 GB (más que suficiente para sacarnos de un apuro) no cuesta más de 100 euros y hay algunos discos de mayor capacidad por ese precio. Y tampoco es difícil ir añadiendo discos a medida que se vayan necesitando, ya que los conectores USB son habituales desde hace algún tiempo en los ordenadores personales. Y si no dispone de ellos, es muy fácil y barato instalar una tarjeta que los añada a su máquina.

Pero si sus necesidades de almacenamiento se salen de lo normal puede hacerse con una solución que reúna varios discos e incluso los conecte en red con los ordenadores de su casa o de su oficina. Estas estaciones de almacenamiento se configuran de una forma extremadamente sencilla, como si de una impresora en red se tratase, normalmente por medio de un navegador web.

Otra solución que puede tener un cierto interés para aliviar los problemas causados por un exceso de ficheros es copiarlos a discos DVD. Dado que en cada uno caben más de 4,5 GB se pueden utilizar sin problemas para liberar cantidades considerables de espacio. Eso, sí conviene que utilice algún programa de gestión de bibliotecas o simplemente una hoja de Excel para saber exactamente lo que contiene cada disco; en caso contrario los DVD más que una solución acabarán por convertirse en un problema.

Respecto a la distribución de grandes ficheros o grandes cantidades de estos, lo mejor es contar con una red en el hogar. Gracias a los módem ADSL inalámbricos, crear una en casa es tremendamente sencillo. Prácticamente basta con enlazar los diferentes ordenadores con el módem, por medio de un cable o utilizando la conexión inalámbrica, e incluirlos todos en la misma red.

Pero si lo que quiere es compartir sus ficheros con máquinas situadas en diferentes localizaciones o con otros usuarios, la mejor y más rápida solución son las memorias externas (pen drives). Después de algunos años entre nosotros, hoy es posible hacerse con un dispositivo de 1 GB por menos de 20 euros, de forma que no hay excusa para jubilar definitivamente a los desfasados disquetes.

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