26 de mayo de 2007

Hacia las copias legales

Leo que las compañías cinematográficas están discutiendo un acuerdo con los fabricantes de HD-DVD y Blu-ray (es decir, discos capaces de almacenar películas y otros contenidos en alta definición) del que podría salir el derecho de los compradores a la copia de discos, bajo ciertas condiciones.

No puedo negar que me sorprende que se esté negociando en estos términos. Al parecer, las multinacionales del entretenimiento ya se han dado cuenta de que poco pueden hacer para evitar las copias de sus productos y han decidido ser prácticas. Si no pueden luchar contra lo que ellos llaman piratería al menos podrán sacar algún rendimiento económico.

De momento, no se conocen los detalles de este posible acuerdo, pero la industria se plantea la creación de un sistema basado en redes y servidores propios encargados de gestionar las copias.

Y aquí es donde empiezan a surgir las dudas. ¿Las copias se podrán hacer conectándose a algún tipo de servicio basado en Internet?, ¿tendrán las empresas el control sobre cada copia que se quiera hacer?

No sé. Me parece que es sustituir un sistema de protección por otro. Si las copias implican la participación de la industria en el proceso, lo más probable es que acabe por ser inútil. No es necesario ser un profeta o un visionario para saber que alguien conseguirá desarrollar un sistema que obvie los accesos a servidores para llevar a cabo el proceso. Hoy mismo, sin ir más lejos, están disponibles en la Red sistemas que permiten la activación de programas informáticos sin necesidad de conectarse a la página web del fabricante que sería lo que habría que hacer para que el software funcionase.

Por mi parte, mantengo que el mejor sistema para evitar las copias es hacer que sean innecesarias. ¿Cómo conseguirlo? Simplemente haciendo que no sea rentable copiar un disco. Quienes están dispuestos a gastar dinero en entretenimiento prefieren siempre los originales a las copias por muchos y variados motivos (más información, más calidad cuestiones estéticas, etc.). Si comprar el disco (de música o de vídeo) es más barato o al menos sólo un poco más caro que copiarlo se eliminaría de raíz la copia. Hay que tener en cuenta que el proceso de la copia si bien es sencillo lleva implicados un tiempo y unos materiales que hay que valorar. Vaya, que la copia llamada pirata no es gratis desde el punto de vista del usuario aunque la industria del entretenimiento no se lleve mucho en el proceso (apenas el importe de los cánones con que se graban los discos y los grabadores).

Es comprensible que el acuerdo que mencionábamos más arriba tarde algún tiempo en plasmarse en un papel. Me parece que los implicados no son precisamente tontos y, por tanto, buscarán una situación que conjugue todos los elementos del problema. No querrán permitir las copias sin control, pero, al mismo tiempo sabrán que para que el acuerdo tenga buenos resultados es necesario que elimine la demanda de copias. Por otro lado, los fabricantes de los aparatos necesarios para leer y grabar los discos de alta definición no querrán asumir completamente los costes, aunque puedan estar dispuestos a subir un poco los precios para que los nuevos sistemas se desarrollen.

Se trata, en definitiva, de encontrar un poco de equilibrio entre todos los puntos de vista. Si al final se consigue, será beneficioso para todas las partes y, en especial, para los usuarios. Veremos en qué queda todo.

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