24 de diciembre de 2005

Muchas felicidades

Todos los años, al llegar estas fiestas, los servicios de correo de todo el mundo se saturan con los millones de cartas y felicitaciones enviadas de uno a otro lado del planeta. Y como todos los años, desde hace más o menos una década, una innovadora forma de celebrar las fechas navideñas lucha por imponerse, cada vez con más éxito.

Hablo, cómo no, de las felicitaciones electrónicas. El correo electrónico permite el envío instantáneo a decenas de destinatarios de modernas tarjetas en las que Papá Noel, los Reyes Magos, el Niño Jesús o la clásica representación del Belén, así como mensajes menos imbuidos del espíritu religioso pero asimismo llenos de buenas intenciones, son los protagonistas.

Cualquiera que utilice este medio de comunicación habrá observado que al llegar diciembre se multiplican las presentaciones de PowerPoint en las que se nos anima a ser felices, los gif animados en los que se muestra una imagen navideña más o menos afortunada y, por supuesto, las animaciones Flash, que son la versión más moderna y tecnológica de las clásica tarjetas.

Cualquiera puede hacerse con una de ellas, remitir al receptor a una página web en la que se muestra la animación correspondiente, crear su presentación o elaborar un colorido mensaje.

Con ello, además de transmitir nuestros buenos deseos, logramos un efecto colateral beneficioso: reducir el uso de papel sensiblemente. La parte negativa es que el tráfico en la Red se multiplica y si nuestro proveedor de servicios de acceso a Internet no es demasiado bueno, podemos ver que nuestra conexión se resiente por este exceso de tráfico.

Por mi parte considero que esta forma de felicitar las fiestas está muy bien. Tengo amigos que han abandonado definitivamente el envío de tarjetas navideñas de papel y todas sus felicitaciones las llevan a cabo por este medio, mientras que otros, más vagos ellos, se limitan a leer con curiosidad los mensajes que reciben. Pero lo que es indudable es que las tarjetas electrónicas, en un formato u otro son ya una forma aceptada y muy extendida de comunicación entre los usuarios de Internet.

Y dado que hoy es Nochebuena, yo no quiero dejar pasar la oportunidad de saludar a todos nuestros lectores y desearles lo mejor para el año que entra. Aprovecho el espacio de esta página web para mandar un sincero abrazo a todos los que nos han apoyado a lo largo de los dos años y medio de vida de este proyecto que comenzara un día como una aventura personal y que ha acabado por convertirse en “una confederación de estados de ánimo” tan plural como la vida misma.

A todos ustedes les deseo una muy feliz Navidad y un año 2006 lleno de satisfacciones.


tribera@divertinajes.com
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