11 de junio de 2005

Solo contra USA

Ya tenemos otra leyenda viva en el mundo de los hackers. O, mejor dicho, tenemos el nombre real de uno de los hackers más activos de los últimos años. Se llama Gary McKinnon, es británico, operaba bajo el apodo de Solo (quizá en recuerdo de Han Solo, el contrabandista/héroe de La Guerra de las Galaxias), tiene 39 años y se enfrenta a unos cargos que podrían llevarle a la cárcel durante 70 años.

Esta semana hemos sabido que la policía del Reino Unido ha conseguido detenerle y en estos momentos se encuentra en libertad bajo fianza a la espera de que se decida si se concede o no su extradición a Estados Unidos, país que le considera “responsable del mayor caso de hacking de la historia”.

McKinnon es un administrador de redes que dejó hace algún tiempo su trabajo por considerarlo aburrido y que decidió, según las noticias que nos han llegado, iniciar una investigación personal sobre la existencia de pruebas que demuestren que los extraterrestres nos han visitado en los archivos de diversas instituciones militares estadounidenses. Para llevar a cabo sus averiguaciones no tuvo ningún reparo en introducirse ilegalmente en las redes informáticas de la NASA, el Ejército, la Marina, el Departamento de Defensa y la Fuerza Aérea de Estados Unidos, pensando que en los ordenadores de alguna de ellas se ocultaban pruebas que demostrasen la veracidad de sus teorías. A lo largo del tiempo fue capaz de entrar en unos 300 ordenadores de aproximadamente 100 redes.

Ello comportó, según la administración norteamericana, unos gastos cercanos a los 800.000 euros en concepto de reparaciones e investigaciones. Se le acusa de descargar información sensible, aunque no se trata de material secreto, pero no se han encontrado evidencias de que tratara de vender o suministrar esta información a gobiernos extranjeros u organizaciones terroristas, lo que, seguramente le evitará un trato más duro por parte de las autoridades judiciales.

Las acusaciones contra él, presentadas por los fiscales americanos en el año 2002 provocaron su detención en aquel años, pero la acción judicial quedó suspendida hasta que esta semana un tribunal de Londres recibió una petición de extradición del gobierno de EE.UU.

Natural de Milton, Glasgow, el hacker fue acusado por un Gran Jurado Federal de ocho delitos informáticos en 14 estados americanos. La acusación le considera culpable de introducirse en la red del la base militar de Fort Myer en Virginia, obteniendo los privilegios de administrador y examinar numerosos documentos, transmitir códigos informaciones y órdenes, así como de borrar archivos de sistema, obtener claves de acceso e instalar herramientas con las que acceder a otros ordenadores, antes de borrar unas 1.300 cuentas de correo electrónico.

También se le acusa de hachear la red se la Earle Naval Weapons Station de Nueva Jersey y bloquear su funcionamiento unos días después del atentado contra las torres gemelas. Esta red estuvo inactiva durante al menos una semana.

Total, que como Estados Unidos obtenga la extradición, este muchacho volverá a trabajar con un ordenador cuando estos se manejen con el pensamiento.



tribera@divertinajes.com
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