5 de junio de 2004

Fotos y gafas

Es curioso ver cómo los temas que se centran la atención de los medios de comunicación en el terreno de la tecnología son recurrentes semana tras semana. Los virus y al lucha contra ellos, la piratería, el spam, … son temas que no dejan de salir en la prensa. Junto a ellos, suelen publicarse con cierta periodicidad artículos relacionados con la legislación que se aplica a estos campos y otros que impresionan sobre la expansión de los nuevos inventos.

Esta semana me han llamado especialmente la atención algunas noticias centradas en este último apartado. Una se refiere a la posibilidad reconocida legalmente a las empresas de revisar el correo electrónico de sus empleados. Otra hablaba de la proliferación de fotografías falsas de torturas en Irak. Una más se refería a un servicio gratuito de detección de virus y la última que quiero mencionar tenía que ver con la utilización de tecnologías militares para la detección de grabaciones ilegales de películas.

Respecto al uso o mal uso del correo electrónico en las empresas, la polémica la ha desatado un catedrático de la Universidad de Comillas, Miguel Ángel Davara, quien aseguró en el Foro e-Gallaecia que "es totalmente legal y legítimo que las empresas controlen el correo electrónico de sus empleados". La Asociación de Internautas, AI, y el sindicato Comfia-CCOO se han apresurado a discrepar e incluso manifiestan que el control del correo electrónico por parte de la empresa podría ser un delito.

Una vez más, la interpretación de la ley es motivo de discusión, ya que parece que esta va un poco por detrás del desarrollo de la tecnología. En cualquier caso, el sentido común debería aplicarse más a menudo. No parece que enviar un mensaje de vez en cuando a un amigo desde el puesto de trabajo pueda generar muchos prejuicios a la empresa (incluso se podría argumentar que es beneficioso para ella si se tiene en cuenta que el empleado puede trabajar más a gusto y por tanto ser más productivo en un entorno flexible). Sin embargo, el abuso de los medios puestos a disposición del empleado sí puede significar un grave quebranto para la compañía, cuando aquel dedica una parte importante de su tiempo a mandar mensajes.

Más preocupante me parece el hecho de que Internet se esté llenando de imágenes falsas que tratan de hinchar el asunto de los malos tratos a presos en las cárceles iraquies. Algunos periódicos de reconocido prestigio (se dice el pecado pero no el pecador) han pedido disculpas a sus lectores por publicar fotografías que luego resultaron ser falsas sin las debidas comprobaciones.

En el mundo de la prensa escrita (y de la prensa en general) se trata de seguir el principio de que las noticias deben ser contrastadas por el periodista. Cuando no se hace así se corre el riesgo de meter la pata, a veces de forma terrible, provocando unos daños que son difíciles de medir. Sin embargo, en Internet se publican cientos de miles de informaciones diariamente, no solo a través de los medios de comunicación sin también en weblogs, páginas personales, boletines confidenciales, etc. Aquí la rigurosidad debería ser tan exquisita como en los medios convencionales, pero la Red tiene mucho de mentidero y una buena parte de lo que se publica se hace “de oídas”. Si a eso unimos la enorme capacidad de difusión que tiene, el peligro de la desinformación se multiplica.

No es descabellado pensar que se puedan diseñar campañas de desprestigio utilizando los recursos de Internet. Quienes usan la Red tienen el mismo sentido crítico que quienes leen periódicos o escuchan la radio; osea, tendemos a creer que todo lo que se publica es cierto. Sin embargo, en los medios tradicionales contrastar las noticias es una práctica habitual, mientras que en Internet todo vale. Una opinión se convierte en un hecho cierto y un rumor en una noticia. Y nosotros admitimos todo esto casi sin rechistar.

Pero no todo lo que hay en Internet es malo. Hay muchas iniciativas que merecen un comentario positivo, como la llevada a cabo por Hispasec que ha desarrollado un servicio gratuito de detección de virus y programas maliciosos utilizando una gran cantidad de motores de detección. Entre los antivirus que pasa a los archivos enviados por los usuarios están los de las compañías Computer Associates (etrustAV), Eset Software (NOD32), FRISK Software (F-Prot), Kaspersky Lab (Kaspersky), Network Associates (McAfee), Norman (Norman), Panda Software (Panda Platinum), Softwin (Bitdefender), Sybari (Antigen), Symantec (Norton Antivirus) y TrendMicro (PC-Cillin).

El servicio, llamado VirusTotal, no está pensado para sustituir a los antivirus instalados en los ordenadorers de los usuarios -ya que sólo permite el análisis a demanda de archivos individuales- y no ofrece protección permanente al sistema del usuario, pero facilita el análisis de archivos o mensajes sospechosos que, aun siendo dañinos, no sean detectados por el antivirus utilizado por el usuario.

Por último quería destacar la utilización de gafas de visión nocturna en los cines ingleses para evitar la copia de la nueva entrega de la saga Harry Potter. Como sabe cualquiera que utilice un sistema de intercambio de archivos, el plazo de tiempo transcurrido entre el estreno comercial de una película y su disponibilidad en la Red es de aproximadamente un día. Es decir, inmediatamente después del estreno en salas, la película está en Internet para quien quiera descargarla.

Esto se logra por medio de la utilización de cámaras de vídeo digitales que graban las imágenes de la pantalla del cine y recogen el sonido en la sala. Obviamente la calidad dista mucho de ser la mínima exigible, pero, aún así, miles de usuarios quieren ver los lanzamientos lo antes posible sin pasar por taquilla. Gracias a las versiones screener, internautas de todo el mundo pueden ver las películas mucho antes de que se estrenen en sus propios países.

Por eso, los acomodadores de los cines ingleses están empleando las gafas de visión nocturna para detectar a quienes lleven cámaras a los cines. Si encuentran alguno, inmediatamente se avisa a la policía para que intervenga. Se espera que de este modo se evite esta forma burda de piratería.

En fin, que anda el mundo revuelto. Y a todo esto, mi versión de Windows XP Home Edition actualizándose por su cuenta todos los días, descargando parches que resuelven problemas de seguridad. La verdad es que impresiona un poco comprobar la cantidad de agujeros que tiene el sistema operativo. Y eso que se trata sólo de los que Microsoft reconoce o detecta. Menos mal que mi ordenador no contiene nada que pueda ser de interés para un hacker. Hasta la semana que viene, amigos.

tribera@divertinajes.com
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