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No todo en Internet es comercio electrónico, negocio o entretenimiento.
También hay páginas que, por sus contenidos, pueden ser
consideradas como “malditas”. En ellas se expresan ideas que
suelen ser silenciadas por los medios de comunicación tradicionales,
se cuentan teorías generalmente poco aceptadas, se propugnan religiones
alternativas o incluso se justifican crímenes.
Las características de Internet permiten que contenidos de dudosa
veracidad consigan un aura de legitimidad. Este medio, por su propio diseño
y estructura hace que sea muy difícil distinguir entre los contenidos
contrastados y fidedignos de la llamada "basura electrónica".
Formalmente, la similitud entre las páginas de Amnistía
Internacional y del Ku
Klux Klan hace que ambas tengan, inicialmente, la misma credibilidad.
Por otro lado, muchas de estas páginas se aprovechan de los servicios
de alojamiento gratuito, que, a pesar de incluir entre sus regulaciones
la prohibición de la publicación de materiales ilegales,
se ven incapaces de controlar cada página.
La comisión de delitos como el tráfico de armas o drogas,
la pederastia o el pirateo de software se ve favorecida por esta falta
de control y por las distintas legislaciones nacionales que se pueden
aplicar en cada caso.
Ideologías marginales
Pero es en el mundo de las ideas donde más énfasis se está
poniendo en el uso de Internet como medio de difusión y propaganda.
Opiniones, comentarios y teorías políticas marginales encuentran
en la Red un foro que habitualmente les está negado en los medios
de comunicación tradicionales.
Un ejemplo de la falta de control de Internet es la importante presencia
de grupos neonazis en la Red. Su entramado social tiene un claro reflejo
en las páginas de Internet, donde estos grupos han encontrado un
medio de llegar a un público muy amplio. En España, los
movimientos ultraderechistas cuentan con una red amplia y bien estructurada
para difundir sus mensajes e incluso orquestar acciones comunes.
En Estados Unidos asociaciones como el Partido
Nazi, el Ku-Klus-Klan
y sus diferentes escisiones han aprovechado muy bien las ventajas que
les ofrece Internet. Desde páginas oficiales hasta sitios personales,
la cantidad de páginas web en las que se difunde su mensaje racista
es notable. Destacan las páginas dedicadas a revisar la historia
desde las que se trata de hacernos creer, por ejemplo, que el campo de
concentración polaco de Auswitchz no era tal, sino un polo de desarrollo
industrial en el que los judíos eran utilizados simplemente como
mano de obra.
Satanismo
Aunque no se puedan considerar como páginas delictivas, en Internet
abundan las web dedicadas a tratar el tema del satanismo. La adoración
al diablo, desde simples manifestaciones estéticas hasta verdaderas
creencias firmemente estructuradas, es uno de los temas religiosos que
más eco parecen encontrar entre los internautas.
Pero como suele suceder en la Red, muchas veces el satanismo no es más
que una excusa para la presentación de contenidos pornográficos
más o menos extremos. Páginas como Devil
Dolls aprovechan el tirón de estas "religiones
alternativas" para poner un poco de sexo distinto en Internet.
Conspiraciones
Consideradas en general como poco fiables, las numerosas teorías
conspirativas también encuentran un buen caldo de cultivo en la
web. Poco importa que lo que se dice no soporte un análisis cuidadoso
o que se mienta descaradamente. Lo importante para esta clase de “informadores”
es poner su verdad al alcance de todo el mundo. Y la Red es el mejor vehículo
para ello. El cine ha utilizado muy a menudo a Internet como el medio
definitivo para desbaratar conspiraciones mundiales de uno u otro tipo.
Y de conspiraciones, maquinaciones y complots para dominar el mundo tratan
cientos de páginas web.