12 de diciembre de 2005

Un balance perfecto, sin lugar a equívocos

(¡Qué partida de torpes la que tengo por equipo! Hasta algo tan sencillo, como el balance de fin de año, debo dictárselo. Pero ¿Qué se puede esperar de semejante hatajo de mediocres que me ha impuesto el Comité Directivo?)

- Usted, Señora Directora de Recursos y Personal tiene la responsabilidad de presentar el clima organizacional como excelente. Recuerde que la satisfacción del personal es lo que nos permite ofrecer servicios amables y eficientes a nuestros clientes y de algún modo debemos justificar ante el Comité Directivo las inversiones y el aumento de personal que hemos debido hacer para darles puesto a sus recomendados. ¿Qué cómo?

(Vaya tonta. Entre los estúpidos ésta merece el premio mayor. Bien merecida me la tengo por haber aceptado ascenderla, debido a su cercanía política con el presidente de la Junta, aquel ex izquierdista más burdo que una brocha gorda, que en este período nos tocó en suerte).

- Fácil. Invéntese unos indicadores satisfactorios. Olvide las quejas del personal y los choques con el sindicato ¿No que es Usted muy amiga de ellos? Y ponga a alguno de sus secretarios (es conocida la debilidad de la Señora Directora por los muchachos corpulentos, como ella, incapaces de hilvanar tres sílabas seguidas), a redactar unas frases bien bonitas. ¡Ah! Y para la cuestión de reducción de costos administrativos háblese con el asesor que nombré para eso.

(Ojala la tonta haya tomado bien los apuntes, pues creo que ni escribir debe saber. Pero bueno, algo saldrá de ahí. Espero).

- La Dirección Financiera, como siempre, deberá entregar las cifras del cierre. (Los mofletes del respectivo Director se inflan para indicar: Eso ¿Qué tiene que ver conmigo?), revisadas y aprobadas por el Auditor. Y en ésta ocasión no quiero sorpresas de última hora. Recuerden lo del año pasado.

(El Auditor, un lerdo sexagenario ya pensionado del estado, se escurre casi a punto de llorar. ¡Mequetrefe! Cómo si no hubiese sido él el responsable de la reprimenda que me dio el presidente del Comité).

- Hagan lo que tienen que hacer para cuadrar los números. No olviden que para eso se inventaron la aritmética y tienen un ejército de contabilistas.

(No lo olvidarán. Ambos forman parte de la sarta de ahijados del Licenciado Arrázola y saben que entre mayor rentabilidad logren mostrar en el papel, más cálidas serán las felicitaciones del Patrón. Sin embargo, en el informe de balance del año pasado se pasaron de listos y por una imprevisión mía estuve a punto de perder el puesto. Debo andarme con cuidado por que ese par me puede matar un día de éstos).

- Sobre el discurso que elabore Recursos y Personal y las cifras que entregue Financiera, trabajarán las demás dependencias. La Productiva (Ahí sí que puse un majadero. Pero no puedo quejarme. Lo nombré yo mismo para que me cubriera las espaldas con aquello de las compras de materias primas. Y hasta el momento ha funcionado como un relojito), se encargará de sustentar el crecimiento de nuestra oferta. Mercadeo explicará porqué nuestros precios son los mejores y Servicio debe contar en máximo diez páginas cómo nos está yendo de bien con los clientes, la reducción de quejas y devoluciones y todo eso.

- En una semana a más tardar, Señor Auditor (¡Idiota!, como si no supiera que él es el encargado de verificar el cumplimiento de los plazos). Para tener tiempo suficiente de recopilar toda la información que ustedes entreguen en un solo cuerpo armonioso y sugestivo. Está última parte corresponderá a la Secretaría Adjunta.

(Aquí no hay lugar a equívocos pues en el cargo ubiqué una persona de mi absoluta confianza. Perspicaz y fiel a más no poder. El único que se salva de la estulticia predominante en este entorno de lacayos indignos. Rozagantes sus hoyuelos en las mejillas, mi querido adjunto sonríe con discreción.

¡Gracias al Cielo tengo en quién depositar mis confidencias! Él lo sabe. Con su apoyo lograré, una vez más, salir adelante en esta dura brega por conducir la Dulce Compañía a la meta fijada. Por algo hay quienes afirman que juntos hacemos el balance perfecto).





cgcuevas@divertinajes.com
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