14 de noviembre de 2007

Sobresaltos

Esta semana voy de sobresalto en sobresalto.

—Cuidado no te caigas con tanto salto.
—Un sobresalto no es un salto, es un susto.
—Cuidado no te caigas con tanto susto.
Julieta, los amigos dan paz, amor y buenos ratos. Y tú sólo me das la lata.
—encima de que me preocupo de ti y de tu integridad psíquica.
—Será física.
—O química, que de todo hay.

Decía que no ganamos para noticias sorprendentes. La primera, lo del Rey, ¿pues no mandó callar a Chávez en la cumbre?

—Se lo merecía.
—Claro que sí, eso y un par de collejas bien dadas. Pero mandarlo callar, como si fuese un niño. A mí no terminó de gustarme.
—Se lo merecía.
—Claro que sí, eso y una patada en el culo. Pero es que el rey debió moderarse. Además mira qué lío tiene ahora : que si tonos de teléfono, que si guasas en la televisión venezolana, que si …
—Que si se le separa la hija mayor.
—Ahí le has dado, por eso estaba el monarca tan re-cabreado y lo pagó con Chávez.
—Que se lo merecía.
—Que sí Julieta, que se lo merecía…

Todavía no hemos terminado de ver la repetición del momento regañina real cuando nos asalta la noticia del divorcio ducal.

—No se divorcian, se separan una temporada… para darse un tiempo.
—Sí, un tiempo, el que tarden en preparar los papeles.

Si es que el rey no gana para disgustos: primero se tienen que tragar que su hijo pequeño se case con una divorciada y ahora que su hija mayor se divorcie. Hay que ver cómo han cambiado los tiempos. Antes, en las familias reales no pasaban estas cosas.

—No. Antes, cuando se cansaban de sus mujeres, las guillotinaban, y punto pelota.

Tío Ra se incorpora a la conversación hablando de sus tiempos, la Edad Media.

—Pero que graciosa eres sobri. Tú tampoco estás muy moderna, ¿eh?, que de las monarquías de ahora, la única que tenía hijos sin divorciar debía ser la nuestra.
—Mira qué honor.
—Ninguno, la verdad.

Y cuando ya estábamos asimilando que nos quedan dos o tres semanas de imágenes de los duques lucenses

—De Lugo.
—Pues eso.
—Va a ser que no.
—Lucense, habitante de Lugo.
—Es que los duques de Lugo son madrileños.
—¿Cómo? Explícame eso.
—Mejor otro día ¿No te importa Tío Ra?
—Pues sí, pero me aguantaré.

Tío Ra lo dejó en primero de monarquías y noblezas varias, por lo que veo.

Decía que cuando estaba aceptando con resignación que nos quedan unas semanas de tragarnos fotos y vídeos de la boda, los nacimientos, los viajes, los modelitos y otras memeces de esta pareja, justo en ese momento, va y se me atraganta la noticia de que han detenido a Mindundi

—A Melendi.

Eso, a Melendi, por provocar jaleo en un avión.

—Pues Spanair los provoca todos los días y nadie los detiene.
—Más razón tienes que un santo, pero esto es otro tema.

Parece que subieron al avión Melendi y sus colegas, algo pasados de copas. El vuelo iba a Méjico pero, como se portaron tan re-mal insultando a la tripulación y todo, el piloto decidió, a las dos horas de despegar, que él no se iba hasta Méjico con ese panda de brutos borrachos y regresó a Madrid.

—Si  sólo insultaban no fue tan grave.
—No puede ser que digas eso
—Peor sería que se hubiera puesto a cantar.
—También tienes razón.

Imagina, dos horas de ida, dos de vuelta y otra vez en Madrid. Tenían que haber salido a las 02:00 de la madrugada y, finalmente, salieron a las 11:30. El resto de viajeros lo quería linchar.

—Mira, esta excusa del cantante borracho y agresivo es buena. Que se la guarden para cuando el retraso sea por otras causas.

Así que hoy no oso poner la radio, ni leer la prensa, ni conectarme a Internet. A saber qué otra bobada está pasando en el mundo.



sorue@divertinajes.com
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