24 de octubre de 2007

Historias

Historia 1.Aeropuerto de Barajas, Terminal 3, aproximadamente las 18:30. Estoy en el baño de señoras esperando mi turno, hay una señora, evidentemente apurada ya por las ganas de hacer pis, que va delante de mí. Sale una chica mayor o una señora joven, no sé muy bien. La meona se precipita al inodoro libre, la joven rubia se dirige al secamanos de aire caliente y se las seca. Curiosamente, antes de secarse las manos no se las había lavado … me pregunto qué carajo se estaba secando. Y no sé si quiero que me lo cuenten.

Historia 2. Barcelona, calle Valencia, paso de cebra de la esquina con Rambla Cataluña. Estoy parada esperando que el semáforo se ponga en verde. La pareja que está delante de mí cambia de idea y se da la vuelta. Ella me pisa. En realidad lo correcto sería decir me camina ya que da dos pasos encima de mis pies. Me mira con insolencia.

—Me has pisado —le digo yo.
—No lo he hecho a posta. —Sólo faltaba pienso yo, pero no meda tiempo a decir nada—. ¿Qué quieres que haga?
—¿Pedirme perdón?

Sin comentarios.

Historia 3. Me para por la calle un vigilante de zona azul.

—Señora, no se pueden aparcar motos en la zona azul.
—¿Y? —La extrañeza viene porque yo, pues como que no tengo moto.
—Se lo digo para que lo sepa.
—Muchas gracias por la información agente.
—Para eso estamos, señora.
—¿?

Historia 4. Esta de ámbito público. Un cómico presentador de un programa de televisión sueco se hizo cortar en directo por un cirujano, previa anestesia local, dos pedacitos de carne de sus propias nalgas,  y luego… se la comió. Por lo que veo, tenia la gracia en el culo, y ahora, ni siquiera eso.

¿Estamos o no estamos locos? Viendo lo que hay que ver resulta que Julieta y Tío Ra son, además de grandes personas y estupendos amigos, son, decía, ¡normales! Por todos los dioses, nunca lo hubiera  imaginado.



sorue@divertinajes.com
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