20 de diciembre de 2006

Caspa

¿Han visto ya el nuevo anuncio de Ferrero Rocher? Es para mear y no echar gota.

—Por todos los dioses niña, no seas vulgar. Seguro que  la  Preysler no mea. En todo caso micciona, y lo dudo.

Julieta no se entera de nada, anda siempre en la inopia.

—Pero, ¿no te has dado cuenta de que ya no sale la Preysler? Esa es la novedad, que la “prota” es  Paloma Cuevas.
—No sólo no me había dado cuenta de que había cambiado de pija, ni siquiera me había dado cuenta de que habían cambiado de anuncio. Claro que, ahora que lo dices, echaba yo de menos a Ambrosio,  el mayordomo de doña Isabel
—Paloma Cuevas, ¿y esa quien es? —Otro que tal baila, Tío Ra, según se ve, no lee el Hola… ni a Maruja Limón.
—“Esa”  es la mujer de un torero.
—La cursi mujer de un cursi torero, si se me permite la puntualización.

Se te permite, se te permite. La verdad, muy cursi has de ser para anunciar estos bombones, que están ricos, ¿eh?, pero necesitan un buen asesor de imagen. Son tan rancios como golosos.

—Si es lo mejor que ofrecen a sus invitados, no sé para qué carajo quiere esta gente el dinero.

Julieta tiene razón, ni que fueran caviar de beluga. Total, son bolas de cacao, leche, avellanas y azúcar, bolas de nocilla, vaya.

Tampoco creo que la Cuevas se coma muchos de esos, está como la estampa de la misión, es todo cabeza. Al final del anuncio aparece de perfil y se la ve cabezona y encorvada, qué poco glamur.

El caso es que cuando estábamos a punto de proclamar el anuncio de las bolas doradas como el más casposo de la historia, ¿qué sucede? Que aparece el último de Freixenet y se me caen los argumentos. Vaya tostón, de aburrido, cursi, predecible y absurdo. ¿Por qué cada año nos venden que, el anuncio de Freixenet, es el más esperado del año? Yo no lo espero, ni me acuerdo de él. Y menos mal, porque, si lo esperase, cada año la decepción sería más grande. Es feo de narices el spot.

—Malo.
—Hortera.
—Absurdo.
—Demodé.

Bueno, bueno, ya vale. Acabemos con este linchamiento a dos voces, un poquito de compasión, que es Navidad.

—Pues por culpa de la Navidad tenemos que ver este anuncio todos los años. Freixenet es a la navidad lo que El Corte Inglés a la primavera.
—Una carga.
—Ni más ni menos.

La Navidad tiene una tan peligrosa como pasmosa tendencia a la caspa. Si no te controlas, en cuanto te pasas un poco de la raya, los resultados son espumillón, bolas nacaradas, purpurina, Ferrero Rocher y Freixenet. Eso sin contar con las portadas del Hola: “Fulanita de tal nos abre las puertas de su casa en Navidad”. Da un poquito de urticaria todo este montaje. Pero es lo que hay.

¿Aceptan un consejo? Olvídense del lado cutre de las fiestas navideñas y disfruten, con los suyos o con los de otros pero disfruten. Y empiecen bien el 2007, de que se tuerza siempre estamos a tiempo.



sorue@divertinajes.com
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