22 de noviembre de 2006

Maldita la gracia

Me asalta un temor que no me deja vivir, ¿estaré perdiendo el sentido del humor?

—Eso es presuponer que alguna vez lo tuviste, pero yo te digo, no se puede perder algo que no se tenía.
—Tú sigue así que yo habré perdido la gracia pero tú vas a perder una amiga.

Julieta, además de ser una grosera, es una desmemoriada. Anda que no nos hemos reído ella y yo juntas cienes de veces.

—Eso es verdad, Nos hemos reído un montón de veces, pero muy pocas de cosas que tú hayas dicho.
Julieta, te la estás jugando.
—Y sí alguna de cosas que has dicho.
Julieta que te la ganas
—Uy, ¿me amenazas? Qué miedo, mira cómo tiemblo.

No saben la rabia que me da esa frase, sobre todo si, como acostumbra, la dicen con tono de burlo y moviendo las manos como si padeciesen temblores inmensos, o como si fueran el negro que tenía el alma blanca. “Mira cómo tiemblo”, brrrrrrr, me saca de quicio.

El caso es que no sólo he perdido la gracia al expresarme (Julieta cierra la boca, que te estoy viendo), también he perdido la capacidad de sacar la parte graciosa de las cosas. Será porque hay cosas que no tienen parte graciosa, no digo que no, pero antes, en mi anterior forma de ser, yo le encontraba la punta a casi todo.

—¿Quieres saber la verdad, sobri?
—No, gracias.
—La verdad es que la gente que de todo hace un chiste no me gusta demasiado.
—Vale, ya que no pudiste dejar de decírmelo, fingiré que no lo he oído.

Y no será porque, entre medias de las cosas series y tristes de la vida, y al margen de Pantojas y Cachulis (historia que, en su momento tenía su gracia pero ahora, maldita la gracia que tiene) no se escondan noticias susceptibles de cachondeo. La boda de Cruise y Holmes, sin ir más lejos.

—Pues tengo yo dos preguntas al respecto. Una, ¿qué se ha comido él para ponerse así de redondito? Y dos, ¿es que no les quedó dinero, después del despilfarro, para comprarle una chaqueta a la niña? Señores, que es noviembre y la llevaban de manga corta.

Pero si es que todo el mundo sale en las fotos luciendo sonrisa profiden y a mí el espectáculo no me ha hecho maldita la gracia.

—Pues sí que está la cosa chunga. Piensa un poco, seguro que se te ocurre algo de lo que nos podamos reír sin que nos remuerda la conciencia.
—Sin ir más lejos, en Gran Bretaña…
—Hombre, Gran Bretaña ya está bastante lejos.
—… un tipo, fan confeso de 007
—Eso no tiene gracia, yo también lo soy.

—… Para homenajear al súper agente no sólo ha cambiado su nombre por el del espía con licencia para matar, sino que, para más INRI, le ha añadido los nombres de las pelis de Bond. Antes se llamaba David Fearn y ahora se llama James Dr No From Russia With Love Goldfinger Thunderball You Only Live Twice On Her Majesty's Secret Service Diamonds Are Forever Live And Let Die The Man With The Golden Gun The Spy Who Loved Me Moonraker For Your Eyes Only Octopussy A View To A Kill The Living Daylights Licence To Kill Golden Eye Tomorrow Never Dies The World Is Not Enough Die Another Day Casino Royale Bond'.
—¡Chiquilla por todos los dioses, coge aire que te ahogas!
—¿Cómo te has quedado?
—De pasta boniato. Tenías razón, esto sí tiene algo de gracia.
—¿Quieres otra? Allá va. Una pareja de pacifistas de California ha convocado a la humanidad a "un orgasmo mundial por la paz" el 22 de diciembre, la fecha del próximo solsticio, con la esperanza de crear una masa crítica de vibraciones favorables a la armonía. La idea es "efectuar un cambio en el campo de energía de la Tierra mediante la inserción de la mayor carga posible de energía humana".
—Venga ya.
—¿No te lo crees? Puedes mirarlo en internet, www.globalorgasm.org.


—No si la incredulidad no es de no creerme la noticia. Es de que si ya es difícil llegar al orgasmo simultaneo de dos personas que lo están haciendo juntas, imagina todo el mundo mundial.
—Como siempre, la sabiduría habla por tu boca. Además, pretenden un cambio de energía, ¿hacia dónde? No quiero pensar cómo será la energía procedente del orgasmo de millones de personas.
—Será caliente, muy caliente…

¿Ven como no son las noticias absurdas las que están en crisis? La que está en crisis de sentido del humor soy yo.

—Vamos sobri, no te preocupes.
—Cómo no voy a preocuparme. Mi gracejo es casi mi mayor encanto.
—Uf entonces sí, preocúpate, lo tienes crudo.
—Qué será de mí si dejo de tener comentarios ocurrentes y divertidos para todas las ocasiones.
—De ti no lo sé pero da por seguro que los que te rodeamos seremos un poco más felices. Es muy duro tener que aguantar tus chistecitos a todas horas.

Yo seré sosa, pero hay que ver la mala leche que gastan mis amigos. Ea, se acabó, no me quejo más. Quizá, a partir de hoy, mis sitio esté en el lado serio de la vida. Aunque espero que no, que esta crisis sea pasajera y pueda volver a partirme la caja, por la cuenta que me trae, si no, ¡maldita la gracia!




sorue@divertinajes.com
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