4 de octubre de 2006

Cuestión de imagen

¿Ustedes saben que es posible hacerse con una VISA de Fernando Alonso?

—¿Qué dices? —Julieta y Tío Ra a la par—. La VISA de Fernando Alonso... ¿Qué hay que hacer para conseguirla?

Julieta oye la palabra VISA y se pone toda loca y Tío Ra reacciona ante las palabras mágicas Fernando y Alonso, más que ante un Nesquick con leche fría. La combinación de ambos conceptos resulta explosiva.

—Por favor, la VISA de Alonso con su cuenta corriente detrás. Será Una VISA platino con crédito indefinido, acostumbrada a pasearse por las mejores boutiques del mundo mundial… ¿A quién dices que hay que vender el alma para conseguirla?

No es eso Julieta, no es que te den la VISA particular y privada de Alonso, es que, una caja de ahorro ha firmado con el piloto un acuerdo para que ser uno de sus patrocinadores durante los próximos años. Y otro de los puntos del acuerdo incluye la comercialización de una VISA con el nombre del campeón.

—Vi las fotos. —Tío Ra ataca de nuevo— Fue una fiesta donde Alonso apareció por primera vez con su nuevo look: bigote y perilla. Entre nosotros, alguien debería decirle que volviese al look de antes, este no le trae ni pizca de buena suerte.

Y es que la imagen es muy importante. Que se lo digan si no a Gonzalo Miró, también con perilla y bigotillo, que, gracias a esa imagen tan suya de hombre de mundo (no en vano se ha cruzado el mundo New York – Sevilla – New York, en primera, supongo, unas cuantas veces a lo largo de los últimos meses), gracias a esa imagen, decía, ha ganado uno de los premios a los “Hombres del año” por su estilo. Hubo unos cuantos galardonados en diferentes categorías: arte y cultura, cine, trayectoria profesional, empresa, deporte, comunicación, solidaridad y … estilo. Porque hay que tener estilo para recibir con ídem un premio tan tan chorra.

En fin, que no sé quien tomó la decisión de darle el premio a Gonzalito, no sé si tutor o su novia estarán orgullosos de él. Lo que sé es que el niño Miró está haciendo las Américas en España. ¡Pues no lo presente Cuatro como el fichaje estrella de la temporada!

Claro que, bien pensado, si ya trabajan en tertulias de programas de ésta y otras televisiones Raquel Mosquera, Belén Esteban, Gemma Ruiz o Vicky Martín Berrocal, ¿por qué no GM? Si lo piensan es el mundo al revés: Urdaci, Terelu y Cristina Almeida hacen monólogos. Los citados participan en tertulias de la tele. Ducret y Elsa Anka patinan sobre hielo. Carmen Martínez Bordiú y Antonia Dellate bailan. Y, para cerrar el círculo, Yola Berrocal se mete en política.

—Es cierto, se quiere presenta a alcaldesa de Marbella, ¡qué horror! Me pregunto qué pecado están purgando los marbellíes, que habrán hecho, como colectivo, en otra vida esa pobre gente.

—No sé de qué os extrañáis, Ana Obregón hace de actriz en una serie.

—Hace de condesa que llega a presidenta.

—Ah, yo pensaba que hacía de actriz haciendo de condesa. Lo hace tan mal… las dos cosas, digo, que se la han cargado. La serie, ¿eh? Y no será cuestión de imagen, la Obregón, lo entienda ella o no, aparenta algo más del doble de edad de la que quiere aparentar. Sobre todo en ropa interior.

Lo de Pete Doherty tampoco será cuestión de imagen. Al menos no de su imagen. El tío es un impresentable de campeonato. No es sólo, que también, que sea feo (a mí me lo parece). Es que es sucio, sudoroso, ojeroso, desastrado. Es un poema… a la basura. No sé que ve Kate Moss en él, quizá sea que, como se pone ciega, no ve nada.

—Sobri,por todos los dioses, no seas grosera.
—Tú no les has visto, si los hubieras visto te darías cuenta que los groseros son ellos.

Una más y lo dejo, que luego Julieta dice que no dejo títere con cabeza. Han visto a Cameron Diaz, la rubia de oro, desde que decidió dejar de serlo.

—¿De ser el qué?
—Rubia, ha decidido dejar de ser rubia. Lo siento Tío Ra.
—¿Le favorece?

No seré yo quien responda a esa pregunta. Vean la foto y juzguen ustedes mismos.
La imagen, ya lo ven, no es tan importante.



sorue@divertinajes.com
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