9 de agosto de 2006

Ahora sí, ya está agosto

«Me levanté el lunes, tarde como siempre, y me asomé al balcón. Aluciné: No había coches, no había gente, no había ruido, no había nada». Me sentí como Eduardo Noriega en esa peli en la que sale a la Gran Vía madrileña y está él solo y nadie más. Pedazo de pesadilla, oyes.

Salí a buscar el autobús en la soledad casi completa. Digo casi porque en la parada me junté con otros 3 pringados que, como yo, no estaban de vacaciones. El 44 tardó en llegar casi media hora, vaya harturita de esperar que nos dimos.

—Haber cogido un taxi, roñosa.
—Tampoco había taxis. Todo están de vacaciones.

Y es que lo que pasa en España en mes de Agosto es de juzgado de guardia. Aunque cada vez sucede menos, todavía mi barrio, parece el barrio abandonado, todos los comercios tienen la persianas bajadas y el típico cartel cutre Cerrado por vacaciones

«Este establecimiento permanecerá cerrado por vacaciones. Si necesitan algo, búsquense la vida.«

Al parecer este parón brutal se da en casi todos los gremios (excepto en transporte y hostelería, natural. Bueno, dejando a un lado las habituales huelgas veraniegas de Iberia y Renfe) : droguerías, carnicerías, mercerías, cerrajerías, pescaderías, panaderías, zapateros, talleres de reparación de automóviles, electrodomésticos etc. De manera que, los que no vacacionamos en agosto, nos tiramos todo el mes con los dedos cruzados, para que no se nos estropee nada en este mes. Tanto es así que los traumatólogos, que también han estado de veraneo en agosto, hacen curiosamente su agosto en septiembre, atendiendo pacientes con dedos dislocados y/o atrofiados, que el año pasado, cuando fui a descruzar los dedos, casi no pude y tuve que pedir ayuda profesional.

El caso es que en el resto de países europeos yo diría que esto no pasa. De hecho, en Alemania, un científico está probando este verano una pastilla «anti-estupidez» en ratones y moscas de la fruta que no estaban de vacaciones. Según decía el periódico, los resultados son prometedores ya que, en estos complicados animales, el fármaco es capaz de eliminar la pérdida de memoria a corto plazo. Estas pastillas están definitivamente pensadas para Tío Ra, que es capaz de olvidar lo que ha comido incluso antes de quitar la mesa. Cuando vacía el lavavajillas ya no recuerda si ha comido.

—Eso no es verdad.
—Bah, Tío Ra, reconócelo, tienes la memoria justa para pasar la mañana.
—Es uno de mis encantos, olvido todo, hasta los agravios.

Tío Ra es un desmemoriado de libro. Una tarde iba al cine, compró la entrada, se metió a hacer un café para matar el rato, se puso a leer el periódico y se olvidó del cine. No volvió a acordarse hasta que no puso los vaqueros a lavar y encontró la entrada sin usar en uno de los bolsillos.

Sin embargo, ser desmemoriado, en mi opinión no es sinónimo de ser estúpido. De hecho, no sabía que los ratones tenían poca memoria pero hay un dicho que me hace mucha gracia, «sabe más que los ratones colorados» que se aplica a la gente lista, lista. A los que son más listos que el hambre, vaya.

De estas pastillas «anti-estupidez», debían darle una docena a un tipo de un pueblo de Catalunya que, hace unos días, llamó a los Mossos d’esquadra y afirmó haber matado a un compañero de trabajo.

El hombre se identificó y dio el nombre de la víctima, además de la dirección de donde supuestamente se produjo el asesinato. Se movilizaron un total de cinco dotaciones de la poli autonómica, dos de la local y dos de los servicios médicos de la localidad. Total, ¿para qué? Para descubrir que en esa dirección no había nadie, ni muerto ni vivo, ni asesino ni asesinado. Los Mossos se pusieron a trabajar para localizar al tipo que había hecho la llamada, lo encontraron, lo detuvieron y le acusaron de mentiroso. ¿Era o no era estúpido? Lo dicho, una docena de pastillas alemanas, como poco.

El caso es que, en Agosto, no queda nadie en los sitios que no son turísticos. Y los que quedamos, ya lo ven, estamos fatal de la cabeza. Cuando llegue Septiembre, añoraremos estos días. Bueno, yo no, que cuando llegue Septiembre, yo me iré de vacaciones, como cada año, veré las cosas de otra manera.



sorue@divertinajes.com
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