17 de mayo de 2006

Entretenimiento general

Esta semana he cogido dos aviones de diferente compañía. Eso quiere decir que he tenido oportunidad de ojear (es curioso lo que me sucede con esta palabra ojear de echar un ojo, hojear de pasar hojas… cuánta incertidumbre) dos revistas de entretenimiento general de las que van dentro de las bolsas de los respaldos de los asientos.

—¿ Las que están entre las instrucciones de qué hacer en caso de emergencia y la bolsa para vomitar?
—Esas, sí.
—Hay que reconocer que su estratégica ubicación las convierte en la mejor opción para pasar el rato.
—Y que lo digas, Tío Ra, no hay color.
—Lo que yo te diga.

En mi opinión, el contenido de esas revistas carece de interés y sin embargo…

—Te quiero.
—Yo a ti también, Tío Ra.

… las leo, aunque sea así por encima. El caso es que he visto un par de cosas que necesito compartir.

—¿Y por qué no las has compartido con tu compañero de asiento y nos dejas de torturar un poquito?
—Porque estaba dormido, querida grosera, digo querida Julieta.

Al tema, que se me acaba el espacio. Graceland, la mansión de Elvis Presley en Memphis, que recibe más de 6.000 visitantes al año, ha sido declarada Monumento Histórico Nacional. ¡Monumento histórico nacional! Por todos los dioses, es como si nosotros nombrásemos Monumento Histórico Nacional Ambiciones.

—Lo que no entiendo es por qué a la casa de Elvis sí y a los pechos de Pamela Anderson no.
—Santo cielo Tío Ra, eso ha sonado fatal.
—Tienes razón, está muy fatal. Escribiré a la Casa Blanca quejándome.
—Créeme, eso ha sonado peor.

Pero si queremos saber algo de Pamela, también de ella se hablaba en las revistas. La ex socorrista quiere tener un hijo. Ella ya tiene dos hijos de su marido, o su ex marido, no estoy segura, pero esta vez quiere un bebé in vitro de un donante desconocido. ¿Imaginan? La mitad de los hombres deseando hacerle un hijo a Pamela y Pamela opta por este modo aséptico de concebir.
Ya se sabe Dios da pan a quien no tiene dientes.

La que sí tiene dientes, aunque no sea lo más importante de su anatomía, es Jessica Simpson. La bella actriz…

—Pedazo de bella actriz

… encarnará el personaje que interpretaba la Anderson en la serie de TV Los vigilantes de la playa para la versión cinematográfica que ya se está preparando.

—Confío que mantengan la cámara lenta en las carreras por la orilla del mar.
—Uy sí, aquellas larguísimas carreras en bañador rojo y melena al viento tan imprescindibles para las tramas de todos los capítulos.
—Error. Eran imprescindibles, sí, pero no para las tramas, querida, sino para conseguir audiencia.
Tío Ra, me superas.
—Suele pasarme, soy abrumador de naturaleza.

Una más. He leído una noticia que tiene dos cosas en común con la anterior.

—Me pregunto si serán las dos cosas en las que yo estoy pensando hace un rato.
—¡TÍO RA! Haz el favor de darte una ducha fría y cerrar la boca, y no necesariamente en ese orden.

Otros Simpson, esta vez una familia entera, también se pasan a la gran pantalla. Parece que la familia de componentes casi tan inverosímiles como el color de su piel o el peinado de la madre, tienen también su peli: The Simpson, the movie, o algo así.

¿Saben quién también va a tener su peli en Hollywood? Torrente, el brazo tonto de la ley. Lo digo en serio, New Line Cinema ha comenzado ya a desarrollar su versión. Siempre he pensado que a los estadounidenses, al menos a algunos, les falta un tornillo y, en este caso, les sobra un torrente.



sorue@divertinajes.com
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