1 de marzo de 2006

David + Victoria = Noticia segura

Hace unos días, unos meses quizá, que oímos hablar de los Beckham y por muy diferentes razones. No me refiero a si él es o no metrosexual, o si Chanel hace en la talla 26 los buzos de esquiar de ella.

Tras la discusión en el gimnasio de Victoria con nuestra Ana de España llegó el mini enfrentamiento con Mercedes Milá.

—¿Tampoco le gusta a la Spice cómo presenta La Milá Gran Hermano?

No exactamente. No estoy segura si la Milá hizo una foto a los niños Beckham para dejar constancia de lo pesadísimos y malcriadísimos que eran o si lo hizo porque eran tan monos que no pudo resistirse, pero fue algo de eso.

Después de esto nos enteramos, porque David mismo nos lo cuenta, que el es incapaz de ayudar a sus hijos con sus problemas de matemáticas. Que no le da, vaya. Claro que alguien que lleva aquí va para tres años y sólo ha aprendido a hablar unas palabras de español, quizá con la EGB no haya tenido tiempo de aprender a dividir.

Sin embargo, lo peor de la noticia no se lo he contado todavía.

—Pues hazlo, la duda me puede.

Lo peor de la noticia es que, al comprobar su incapacidad numérica, papá Beckham tuvo que pedir ayuda… ¡A Victoria!

—¡Socorro!
—No creo que fuese eso exactamente lo que dijo. Más bien me inclino por algo como, «Vicky, darling, ¿puedes ayudar a Brooklin con sus sumas, a Romeo con sus restas y a Cruz con sus potitos?».
—No, si el ¡socorro! lo grito yo por esos pobres niños ricos.

No quiero ser yo quien diga que, además de flaca y poco simpática, la Señora Beckham, de soltera Adams, es ignorante. De lo que estamos seguros es de que Victoria no es de letras, les recuerdo que no hace mucho reconocía no haber leído nunca un libro entero… concedámosle el beneficio de la duda, igual sí es buena haciendo números, aunque no tenga necesidad de hacerlos para legar a fin de mes. Me gustaría hablar con la profesora de Brooklin para saber si los deberes estaban bien o mal hechos.

Y no crean que las noticias de la pareja terminan aquí, no. Hay una más. Parece ser que una niña ingresada en una clínica de Madrid escribió una carta al futbolista pidiéndole una camiseta firmada y ellos, ¡ole salero! se presentaron en la habitación del hospital: los Beckham con una camiseta de David firmada y un montón de juguetes, cuentos y cosas para la niñita enferma.

—Con todo eso y con unos periodistas, ¿no? Si no, ¿cómo nos hemos enterado?

Pues no tengo idea. Lo que sí he pensado es que voy a escribirle una carta a Victoria diciéndole que soy una gran admiradora suya y que si me puede enviar una camiseta, no suya, claro, que no me cabría a mí ni en un brazo, mejor de Dolce Gabanna pero de mi talla. Y si me la quiere firmar, por favor, que me la firme en la parte de dentro.

—¡Vaya cara tienes! ¿No te cansas de hablar de los Beckham? Llevas 500 palabras seguidas dedicadas a ellos.
—534 exactamente. Y sí, sí me canso. Pero las otras opciones, la dimisión de Florentino, la gripe de los pollos, la familia de Jaime Ostos poniéndose a caldo en la tele, el gato chino de 15 kilos…
—¿El qué?
—Un gato que pesa 15 kilos. No sé de que te asombras, es más de lo que pesan algunas de las modelos de la pasarela Cibeles. Más, quizá, que lo que pesa Victoria.

No sufran, les cuento lo del gato. El titular dice exactamente: «Un gato chino de 15 kilos aspira a batir el récord Guiness de peso». Y yo me pregunto, ¿ustedes creen que un super gato, gordo como un trueno, aspira a algo? Mejoro la pregunta, ¿un super gato, gordo como un trueno, aspira algo? Animalito…, mejoro el comentario: Animalazo… Lean esto, lean esto: la mayor parte de la grasa de este gato se concentra en su abdomen, que, con 78 centímetros, se asemeja en tamaño al de un ser humano de peso normal… Setenta y ocho centímetros de abdomen… un ser humano normal… Se me están poniendo los pelos como escarpias.



sorue@divertinajes.com
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