22 de febrero de 2006

Licencia... ¿para qué?

Estos días se está rodando en algún lugar del mundo Casino Royale, la última película de James Bond, o la primera película del último James Bond, lo que prefieran.

—A mí no me gusta ese chico para Bond, no me da, no, no, no me da para el papel.

Julieta se refiere a Daniel Craig, el elegido.

—Pues yo no sé quién le ha elegido, yo desde luego no, claro que nadie me preguntó. Y ellos se lo pierden que yo sería una extraordinaria directora de casting . Este chiquito no me convence, no tiene cara de 007 el colega, de 002 todo lo más.

El caso es que, durante la rueda de prensa de presentación de la peli, Craig dijo que intentaba interpretar un Bond más vulnerable.

—¿Vulnerable? James Bond no es vulnerable, es… es… invulnerable, eso es.

Y lo consiguió. Al día siguiente, mientras rodaban la escena de una pelea, el malo (que por cierto está bastante bueno) le saltó al agente británico más famoso dos dientes.

—Lo que nos faltaba, el cuñaaaaao haciendo de mi James.

Dos dientes que su dentista particular le puso postizos tras desplazarse de propio hasta el set de rodaje o así.

—¡Dos dientes por una pelea! ¿Y qué se le caerá cuando se tenga que tirar de un Boeing 407 sin paracaídas? ¿Un ojo?

El dentista, pa por si las moscas, creo que le ha dejado unos seis dientes más de repuesto…

—A Sean Connery no se le movía ni un pelo, y eso que llevaba peluquín.

¿Peluquín? ¿Tendría peluquero particular? ¿ Y peluquín de repuesto? Nunca lo sabremos . A lo que iba, que Daniel Craig, ya saben, el nuevo James Bond

—Por más que lo intento imaginar seduciendo mujeres y salvando el mundo a la vez, no puedo, no puedo. Es que no puedo imaginarlo haciendo ni siquiera una sola de las dos cosas.

… ha decidido rodar las siguientes escenas de acción con almohadillas protege-dentaduras…

—Si es que Indiana Jones no perdía el sombrero en las peleas, ¿dónde vamos con un Bond que pierde los piños?

… y, sobre todo, con la boca cerrada.

—Para mí que este Bond dura menos que Thimoty Dalton, que duró dos pelis.

Julieta, deberías imitar a Craig con lo de mantener la boca cerrada, aunque sólo sea un ratito.

—Es que me decepciona que cualquiera pueda interpretar a uno de mis personajes favoritos.
—No exageres, cualquiera, cualquiera no. Craig es una cara conocida.
Craig tiene una conocida cara de ruso malo enemigo de 007, no de 007.
—¡Pero todos los actores que lo han representado son diferentes!
—Sí, pero este es el más diferente de todos. Primero hubo un tal Barry Nelson...
—Ése que hizo un episodio de James Bond para la tele… todo el mundo tiene un pasado, incluso Bond. Por cierto, se llamaba Casino Royale el telefilme.
David Niven también hizo de Bond en una película, que también se llama Casino Royale..
—Ésa en la que Woody Allen hace de Jimmy Bond, sobrino de James Bond.
—Y George Lazenby, ya en serio, matando y así.
—Era como un conato de lo que iba a ser después.
Connery, Sean Connery.
—¡Eso sí es un hombre! Ha sido el madurito más atractivo del mundo mundial y ahora es un abuelo tremendón. Me gustaba mucho como 007.
—Otro más, Roger Moore.
—¡Roger Moore! Casi no me acordaba de él. 007 y El Santo tuvieron la misma cara. Y llevaban camisas con chorreras.
Timothy Dalton...
—No era feo, ¿verdad? Quizá demasiado actor, no sé. Pero le faltaba chispa. Bond es un tipo con chispa, con glamour, con sexapil.
—Pierce Brosnan...
—Lo que te decía, con chispa, con glamour, con sexapil… Brosnan, Pierce Brosnan. Con licencia para matar… las callando. Ya me gustaba cuando hacía Remington Steel, no te digo más. Brosnan ha sido un estupendo Bond, te lo digo yo, que de Bonds sé un rato.
—Y , por último, Daniel Craig y su tercera Casino Royale.
—Me tuviste que volver a la realidad cruel y decepcionante.
Julieta por todos los dioses, no hagas de esto una cuestión de estado.
—Mira, es una buena idea. Puedo escribir a su graciosa majestad y decirle que si ella dio el visto bueno.
—No parece muy inteligente. Le dio el visto bueno a Diana y a Fergie.
—Quizá tengas razón. No sé qué hacer, cómo impedirlo.
—Impedir esta película está complicado. Impedir que repita puedes no yendo a verla.
—Sí hombre, me la voy a perder. Si no la veo, ¿cómo voy a criticarle después?
—Es cierto. Julieta, tienes un problema.
—Eso te lo vengo diciendo yo desde que sé de la elección.
—¿A quién habrías elegido tú?
—Por guapo, elegante, atractivo y bien plantado a Clooney.
—Hubiera sido un buen Bond, sí, yo también lo pienso. Un poco excesivo, excesivamente guapo, excesivamente conocido.
—¿Qué me dices de Ewan Macgregor?
—A mí me gusta, pero es poquita cosa, ¿no crees?
—¿Jude Law?
—Demasiado fino
—¿Banderas?
—Muy latino
Clive Owen.
—¿Ése quien es?
—¿Y Coronado?
—Voto por Coronado. No sé si da el perfil pero cómo molaría: Bio Agente 007.
—Mi nombre es Bio, Pepe Bio y tengo licencia para digerir.
Julieta, te veo afectada.
—Lo estoy.

Es lo que a mí me gusta de Julieta, que se toma todas las cosas muy a pecho, con pasión.

—Te lo agradezco amiga. Pero en esto pongo pasión y pasta. En su día me jugué con Tío Ra 100 euros a que Daniel Craig no se quedaba con el papel. Los perdí.
—¿Tío Ra apostaba por Craig?
Tío Ra sólo quería llevarme la contraria. En realidad, él no sabe quien es Craig, ni le importa.
—Es listo Tío Ra, ¿eh? Y tiene chispa.
—No digo yo que no fuera un buen James Bond: Ra, Tío Ra. Agente 2227. Ya lo veo, ya lo veo, en grandes titulares.





sorue@divertinajes.com
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