8 de febrero de 2006

Todo por un sueño

Esta noche he soñado que se me rompía una cañería del cuarto de baño y, al llegar el fontanero a arreglarla, salían del boquete un montón de pajarillos amarillos volando. No creo mucho en la interpretación de los sueños, pero he buscado en Internet si soñar con pájaros significa algo.

—Pues yo he soñado —Julieta, ya saben, si no hago todo lo que veo, en todo me meo— que el despacho de tu jefe estaba lleno de zapatos.
—¿De quién eran los zapatos? De mi jefe no. Hace ya tiempo que le conozco y sólo le he visto utilizar unos zapatos.
—¿Cuántos pies tiene tu jefe? —Tío Ra y su lógica apabullante acaban de llegar—. Dos, ¿verdad? Pues con un par de zapatos le sobra y le basta.
—No sé de quién eran, había de todo, grandes y pequeños, nuevos y viejos, de hombre y de mujer…
—Es que las mujeres y los metrosexuales tenéis la manía de tener mucho de todo. ¿Un par de zapatos? Más que suficiente, como mucho, otro par de repuesto, por si pisas un charco.
—… planos y de tacón, horteras y elegantes, botines, botas mocasines, náuticos….
—Unos zapatos negros y unos cuantos calcetines ejecutivo te llevan a todas partes, os lo digo yo. Miras si no cuantos zapatos tenía Imelda Marcos y por qué extraño camino le llevaron.
—Los había por todas partes, en las estanterías, en los cajones en el suelo…
—¡BASTA POR DIOS! Me estáis rayando entre los dos.
—Bueno mujer no te pongas así, además has sido tú la que ha sacado la conversación de los sueños.
—Tiene razón Julieta, sobri, cómo te pones por unos comentarios sin intención.

Pero qué habré hecho yo para merecer esto…

—Pues algo en una vida anterior, sin duda

... sea lo que sea debería estar ya más que pagado. A este paso nunca podré hablar de algo serio y demostrar así mi valía a mis lectores.

—¿Tu valía? ¿Tus lectores? Nena, se te ha ido la pinza. Anoche soñaste con pájaros amarillos y ahora con glorias inexistentes. Estás fatal.
—No te perderás un rato, no. Porfaplis, dejadme sola.
—Sí, Maestra.

Lo que decía. En Internet hay varias páginas que tratan de estos asuntos, pero cada una de ellas me da un significado diferente para mi sueño: que si ansias de libertad, que si fantasías hechas realidad, que si ideas confusas... Aquí lo tenemos, va a ser eso, que tengo las ideas confusas.

—Pues vaya novedad.

A veces veo cosas que me perturban, me inquietan…

—Si están vivas, vale, pero si lo que ves son muertos no te des el pego, eso ya salió en una película.
—¿Qué te inquieta amiga?

Pues he visto, por ejemplo, en la tele, que los monjes budistas del monasterio de Sakya Tashi Ling (aunque no lo pareza, está en Cataluña, fíjate), han ganado un disco de oro por las ventas de su CD, una fusión de pop, chill out y mantras, que han grabado con el fin de transmitir armonía, felicidad y valores éticos en una sociedad movida por fuerzas cada vez más agresivas, Jamyang Tashi Dorie, líder de esa congregación dixit… Bueno, de eso y de ganar pasta, digo yo.

—A mí no me parece mal.
—A mí tampoco, la verdad, pero me confunde esta modernización de lo más antiguo.

También he leído que Michael Jackson podría cantar algunas de las oraciones escritas por el Papa Juan Pablo II. Lo dijo el lunes el responsable de la empresa discográfica que coordina el proyecto.

El padre Giuseppe Moscati de Ediciones Musicales Tercer Milenio, especializada en música de iglesia y que organiza acontecimientos musicales en el Vaticano, dijo que su empresa tenía los derechos de 24 oraciones del Papa Juan Pablo y querían reunir a un grupo de artistas internacionales para que les pusieran música. Si los budistas ha conseguido un Disco de Oro, el Vaticano lo conseguirá de Pan de Ángel, como mínimo.

—Ya. Y, como no hay otros artistas, han pensado en Michael Jackson, el de “dejad que los niños se acerquen a mí”.
—Eso pienso yo. Es cierto que el ex negro está exonerado de todos sus cargos pero, no sé si es el cantante ideal para este tipo de canciones.
—¿Quién lo sería? No se me ocurre ningún cantante que sea ejemplo de las enseñanzas que se deben recoger en las oraciones del antiguo pontífice… por más que pienso.
—Tienes razón Julieta, pero Jackson… si lo que más tiene en común con algunos de los integrantes de la Iglesia católica es su implicación en escándalos con niños, sin ánimo de ser irreverente ni de ofender. Hay curas buenísimos, y negros que quieren seguir siendo negros. No sé yo…

La Iglesia, mejor dicho, sus componentes, son una inagotable fuente de sorpresas. ¿Sabían que Benedicto XVI se pirra por las pantuflas de Prada?

—¿De quién?
—De Prada, una marca de moda archicarísima, pero divina. Diseñan de todo ropa, bolsos, zapatos, gafas de sol y pantuflas.
—Pantuflas papales, cuanto honor. ¿No hacen voto de pobreza?
—Y de castidad, pero no sé yo…
—Me parece que Victoria Adams también es adicta a Prada. Qué bien, pronto la veremos en un Hola, vestida con mantilla, departiendo con Su Santidad.
—O al Papa en un desfile de Milán.

Somos poco respetuosas, lo sé, incluso algo irreverentes, pero sin maldad y de buen rollo. Es que, si no sacamos nuestros demonios, se nos quedan dentro y nos producen pesadillas. Y luego no sabemos que significan, lo buscamos en Internet, y la volvemos a liar.



sorue@divertinajes.com
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