7 de diciembre de 2005

Cosas de la Jet

He leído en el periódico El Periódico

—Ya lo has dicho.
—¿Qué?
—Periódico. Has dicho periódico dos veces.
—Es que se llama así.
—¿El qué?
—El periódico El Periódico se llama así, El Periódico.
— No sé qué te pasa pasa, pero sigue sigue, que si no no acabamos nunca nunca nunca.
—Empezamos bien el miércoles.

…que Juan Carlos de Borbón y Borbón

—Y dale, tienes el síndrome de Hilario Pino: “Buenas noches, noches a todos, todos”.
—Esto tampoco es un error, es que se llama así.
—La verdad es que sí me suena este nombre ¿Quién es?
—Joeeeeeeeeer, Tío Ra, deberías tomar “Recordilina” las gotas que anuncian en la radio para recuperar la memoria: El Rey, es el Rey.

Juan Carlos I, decíamos, aparece en un listado de morosos con deudas con el ayuntamiento de Palma de Mallorca porque, según publica el boletín oficial de las Islas Baleares en su número especial del miércoles pasado, tiene sin pagar los impuestos de circulación de dos de sus motocicletas. En total 14,96€.

—Será que no tenía suelto, sólo le quedaban billetes de 1.000€ y, claro, no va a dar 1000 para pagar 15.
—Si no tiene, se los presto yo. Que el Rey te deba un favor es un as en la manga.
—¿Un As un Rey? ¿Eso es compatible?
—Querido tío Ra, en la actualidad, la realeza es compatible con casi cualquier cosa.
—No exageres sobri. No imagino a ningún miembro de la casa real en la cola del paro.
—Tiempo al tiempo.
—No sé si me parece más increíble que el Rey deba pagar impuestos o que, debiendo hacerlo, no los pague.
—Yo una vez “olvidé” pagar el impuesto de circulación de mi vespino y me enviaron una carta certificada a casa diciendo que o pagaba o me embargaban.
—¿Imaginas que el ayuntamiento de Palma le embargue al Rey el Palacio de Marivent?
—O el Bribón.
—¿Has llamado al Rey bribón? Nena, estás lanzada.
—El Bribón es el barco del Rey.
—Disimula ahora, y di que no has dicho lo que has dicho; si tienes valor.
—Tío Ra, me agotas. Con decirte que consigues que eche de menos a Julieta te lo digo todo.
—¿Me has nombrado?
—Julieta, ¿tú no estabas de puente?
—Pues lo iba a estar, pero me rajé. He decidido que me pongo en huelga de turista y no me voy, ale, en protesta por la caza de focas en el Ártico.
—¿? Vamos, que lo que has hecho ha sido mirar el saldo de tu cuenta corriente y, ante el estado de tus finanzas, has decidido no salir.
—Si sólo fuera eso. He decidido no salir, no coger puente e incluso trabajar los días festivos si me los pagan al doble del día normal.
—Y qué ha dicho tu jefe.
—Que los vaya trabajando, que él se piensa a como los paga.
—Es un negrero.
—Pues sí.
—Y un iluso si cree que vas a trabajar en día de fiesta tú, que no trabajas ni los días laborables.
—Bruja.
—Vaga.
—De verdad chicas, si esto os pasa cuando os echáis de menos no quiero pensar que sucedería si os echaseis de más.
—Bah Julieta, ya que estás aquí, a ver qué te parece lo que he encontrado en Internet.
Resulta que hace poco ha llegado a las librerías británicas "The World’s Stupidest Celebrities", un libro que recoge frases y situaciones delirantes de la “jet”. Cantantes, deportistas, actores, políticos, todos tienen un parrafito en este libro que pretende, sobretodo, demostrarnos que aunque la mona se vista de seda, mona se queda.

—¿Salen famosos diciendo tonterías? Vaya novedad.
—Cuenta, cuenta.

Por ejemplo, Christina Aguilera, de la que ya sabíamos que era cantante por lo mucho que da el cante, no se cortó ni un pelo al preguntar en una fiesta: ¿dónde se celebra este año el Festival de Cannes?

—Pues en Getafe, todo el mundo lo sabe.

Menos mal que luego apareció Tom Cruise, experto en cienciología, afirmando: «Adoro a los niños. Yo mismo fui un niño una vez».

—Podría haber sido peor. Podría haber dicho: “Adoro los memos. Yo mismo soy uno de ellos”.
—No podría haberlo dicho, debería haberlo dicho.

Una más, que no me aguanto. El golfista Greg Norman, quiso tener un detalle con sus progenitores mientras soltaba un discursito tras haber ganado un torneo y dijo: «Se lo debo todo a mis padres, sobre todo a mi padre y a mi madre».

—Me troncho y me retroncho. Le fue de un green decir “Se lo debo todo a mis padres, sobretodo a mi madre y al butanero”.
—No sé qué handicap tiene Mr. Norman, pero me parece que sí sé dónde lo tiene, lo tiene en el cerebro.
—Otraaaaaaaaaaaaaaaaaaaa, otraaaaaaaaaaaaaaa.

Vale, vale, pero la última. Winnona Ryder, después de robar en una tienda de la Quinta Avenida, declaró : «Mi director me ha dicho que lo haga; tengo que preparar mi próximo papel». Ahí queda eso.

—Estaba previsto que protagonizase una película sobre la vida del Asesino de Milwaukee, pero se echaron atrás, no vaya a ser que le diese por ensayar en las calles de Manhattan.
—¿Y por qué no en las de Milwaukee?
—Sinceramente, dudo que la Ryder sepa siquiera dónde está Milwaukee.

Si es que no se les puede dejar solos. Lo que falta en este libro son estupideces dichas por los famosos de aquí. Si las recogen sale un ejemplar de dos tomos.

—O de tres, porque está el patio, como para escribir libros.
—O para pagar impuestos.



sorue@divertinajes.com
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