30 de noviembre de 2005

La publicidad (II)

A raíz de mi Pantumaca de la semana pasada, todos mis amigos (sí Julieta, tengo otros amigos además de ti y de Tío Ra) me han hecho comentarios sobre diferentes anuncios de la tele. Lo típico, que si yo tal anuncio no lo entiendo, que si tal otro no lo comparto, que si vaya memez que si tal y que si cual. Queridos amigos, como lo pienso os lo digo, gracias por leerme pero, de verdad de la buena, ya vale de mails y llamaditas al respecto, me tenéis saturada todos con vuestras opiniones: ojalá aquella vez que hice un llamamiento público a mis amigos y pedí dinero para comprarme unas botas, hubiese tenido la mitad de respuesta. Nadie, tú, no llamó nadie.

—Yo sí te llamé.
—Vale, Julieta, tú sí me llamaste, pero fue para decirme que, si iba mal de pasta y no podía salir en todo el invierno, ¿para qué carajo necesitaba unas botas nuevas?
—Te lo dije de amiga a amiga, ya sabes, yo como tú: como lo pienso lo digo.
—Pues peor me lo pones.

En fin, a lo que íbamos, que de todos esos comentarios que recibo hay uno que me gustaría compartir aquí hoy con ustedes, así que, sin más preámbulos, hablemos, de nuevo, de publicidad.

—Será porque no hay temas.
—Pues no Tío Ra, será porque se me antoja a mí, que para eso la página es mía.
—Vale, vale, vaya humos que tenemos esta mañana.
—Es porque se me ha roto la extractora, esa que, por no oír ruidos alguno, se merienda al gorrión. Qué tirria y qué mal rollo de anuncio.

El caso es que, entre mis amigos y, estoy segura, en otros sectores de la sociedad se ha suscitado la polémica. Me explico. ¿Han visto un anuncio de Peugeot, el de las flexicuotas, en el que un tipo con cara de asesino en serie hace más grande su garaje para que le quepa el otro coche que acaba de comprarse? Mientras esta entretenida trama se desarrolla, estamos oyendo una música ciertamente inquietante. Cuando termina y ves que el tipo es inofensivo, una voz dice: “Llegan las flexicuotas Peugeot” O eso es lo que nos quieren hacer creer porque, pa mi y pa la mitad de los internautas, que lo que la voz dice es “Llegan las flexiputas Peugeot

—No seas burra, cómo va a decir flexiputas
—Pues lo dice
—Que no, nena, eres tú, que estás enferma de la cabeza y oyes cosas raras.
—Perdona, pero ser flexiputa es tan raro como ser flexicuota. Dice flexiputa, fijo.

Guiada por mi afán de esclarecer la verdad, me meto en Internet , a ver si encuentro algo de provecho y, ¿qué encuentro?

—Que hay un iceberg en la Antártica que canta.

Sí, también, pero me refería a que encuentro un blog que dedica un buen rato al tema de las flexicuotas/flexiputas: www.ricplan.net . Hay opiniones de todo tipo: que dice una cosa, que dice otra, que dice las dos, que oyes una u otra según lo que quieras oír, que es una estrategia comercial para que se hable de ello… Yo, no quito ni pongo, pero juraría que dice flexiputas. Escúchenlo y ya me dirán. O no.

—Eso es una clara estrategia comercial —Tío Ra dixit— Saben que, metiendo el sexo por medio, todo parece más atractivo. Por todos los dioses, si aparecen chicas estupendas, ligeras de ropa y en posos insinuantes anunciándolo todo. ¿No has visto el anuncio de Magnum? ¿Qué digo de Magnum? Cualquier anuncio de helados es más comprometedor que todas las flexiputas del mundo.

Tío Ra tiene razón, cómo han cambiado las cosas. ¿No recuerdan el anuncio de los Flash de cuando éramos niños?

—De cuando eras niña tú, que no todos tenemos tu edad.
—Tienes razón Julieta, algunas tenéis incluso más edad que yo. Y en la era cuaternaria no hacía falta comer helados, con comerse el suelo, ¿verdad amiga del alma? Chúpate esa, Teresa.

De eso precisamente estábamos hablando del modo de chupar los helados que tenemos ahora. En mi niñez, los helados caseros se llamaban Flashgolosina:

Flashgolosina
mi rico helado,
del congelador,
lo saco congelado,
siempre en la cima
Flashgolosina:
Yo de naranja y fresa,
Yo de piña y menta,
Yo Flashgolosina de limón.
Haz en casa tus helados, Flashgolosina Flash.

Ahora los helados, y el chocolate, son placer adulto y los chupamos, los lamemos, los devoramos como si fuesen…, no sé, como si fuesen….

—En menudo lío te has metido sobri. ¿Como si fuesen qué?
—Como si fuesen … flexiputas, tío Ra, como si fuesen flexiputas. Ea, ya lo he dicho. Y sin ánimo de ofender, ¿eh? Cada uno chupa lo que quiere como le da la gana.



sorue@divertinajes.com
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