8 de diciembre de 2004

Mitocidios

Estas semanas ha caído un mito. En Alemania las cosas no funcionan tan bien como creemos. Mejor dicho, tan bien como nos han hecho creer. Una carta escrita en Turingia al este de Alemania el 26 de septiembre de 1718, y que tenía como destinatario a la autoridad administrativa de Ostheim von der Rhoen, en Baviera, al sur del país acaba de llegar a su destino. Ha tardado en llegar casi 300 años, que se dice pronto.

—300 años, pero si ni siquiera había nacido Sara Montiel.
—Pues es una prueba irrefutable de que hace al menos 300 años que, en Alemania, las cosas no funcionan como debieran.

Y es que, estarán de acuerdo conmigo, o no, yo qué sé, en que eso de ser europeo del sur marca para siempre. Años, años y más años hemos tenido un poco de complejo de inferioridad, sin razón alguna, pienso yo y no es amor patrio.

¿Sabían ustedes que durante años los británicos usaron los periódicos como papel higiénico? Incluso había un diario local que se vendía con un agujerito en la esquina superior derecha para poderlo colgar del ganchito situado al lado del inodoro para tal efecto.

—Siendo así no me extraña que sean tan pálidos.
—Ni a mí, querida Julieta, ni a mí. Lo que me extraña es que sean tan estirados
—Será quizá porque, cuando ellos usaban periódicos nosotros usábamos... ¿ la mano?
—Por Dios, Julieta, no seas asquerosita.

¿Lo ven? De nuevo la vieja creencia de que somos más retrasados y menos modernos que los europeos de más al norte. Aquello de Europa empieza (o termina, según se mire) en los Pirineos.

Como ven, ni somos los más guarros ni tenemos el servicio de correos que peor funciona. Tampoco, por ejemplo, podemos quejarnos del maltrato que dan a nuestros equipajes en los aeropuertos patrios. En Malpensa, el aeropuerto más cercano a Milán, la policía ha desarticulado una banda de empleados chorizos que saqueaba las maletas,

—¿Será posible? Vagos y maleantes, eso es lo que son.

Ha detenido a otro grupo que sacaba un sobresueldo con el tráfico de inmigrantes clandestinos.

—¿Será posible? Es que hay sinvergüenzas en todas partes.

Ha tenido que cerrar el área de mercancías para buscar escorpiones escapados de algún paquete raro, raro, raro

—¿Será posible? Escorpiones, qué miedo.

Y ha descubierto, hace unos días, que la oficina de una de las empresas privadas de transportes que allí operan era una cueva de ladrones que, en los años que han estado operando, se han hecho, entre otras menudencias, un cuadro de Andy Warhol, paquetes de diamantes, abundante cocaína y un par de proyectiles de obús. Mira tú dónde estaban las armas de destrucción masiva.

—Hay que ver el equipaje tan extraño de los viajeros a Milán. Del mío no sacaban nada de eso.
—Para que veas, amiga Julieta, como nosotros no somos menos que nadie.
—Hombre, menos que nadie creo que sí. Seguro que nuestra poli sólo encuentra en las maletas ropa interior sucia, mondadientes y cortauñas.
—Sí, eso si Iberia y demás no se han encargado antes de perderte tus maletas. En ese caso no las encuentra ni la policía de Milán.
—Pues también.

Lo que decía, que no somos los peores. Ni los mejores. Digamos que estamos entre los menos malos. Al fin y al cabo, ¿qué pasa? ¿Que no hablamos idiomas? A ver qué idioma hablan los americanos, además del americano o los chinos, además del chino.

—Pero los holandeses hablan fijo inglés, y algunos incluso más.
—Por la cuenta que les trae, que en holandés no les entiende nadie.
—¿Nunca te has fijado que los holandeses que hablan español tienen acento catalán? Qué curioso, oyes.

¿Qué somos bajitos? Más lo son los japoneses y los coreanos y no pasa nada.

Collons, y los pigmeos, y tan felices, tú.

¿Qué olemos a ajo? Pues que sepan que es afrodisíaco, bueno para la circulación y que el pollo al ajillo de mi madre está riquísimo.

—Y que el que se pica, ajos come.

¿Qué somos muy morenos? Más morena es Halle Berry a tío Ra se le salen los ojos.

—Y ojalá se me pudieran ir las manos, sobrina.

¿Ven como los complejos de inferioridad esos son absurdos? “Semos” los mejores, que se lo digo yo, que he “viajao” mucho. Y si no los mejores del todo, pues por ahí andamos.



sorue@divertinajes.com
Archivo
Volver
Imprimir