15 de septiembre de 2004

¿Nudistas en Barcelona?


Barcelona, 2005 y ss. No son gambas...

¿Se enteraron hace ya unos días de que el Ajuntament de Barcelona ha subvencionado un folleto que defiende el derecho de los ciudadanos a pasear por la calle en pelota picada? Seguro que sí, que son ustedes unos picarones y no se les escapa una.

Parece que un grupo naturista ha convencido al concejal que se encarga de los folletos de que ponga parte del presupuesto municipal en uno que canta las maravillas de las practicas nudistas y naturistas en plena Barcelona... Mare de Deu, lo que hay que ver.

Y ahora que lo pienso, ¿qué concejal se encarga de eso? ¿El de cultura? Los folletos se leen, ¿no? Igual el de medio ambiente (no creo que el nudismo sea contaminación visual). ¿Y el de festejos? No deja de ser una fiesta, todo el mundo en bolas por las Ramblas... ¿El de economía? Si no necesito ropa no la compro y ahorro. ¿El de vivienda? Como les va a salir la hipoteca por un riñón, que ni comer van a poder, que luzcan su delgadez por la Plaza Catalunya. Lo averiguo y se lo hago saber. O no, que no quiero comprometer a nadie.

A lo que iba, ¿qué les parece? ¿Somos o no somos modernos en la Ciudad Condal? A mí me parece una guarrada ir desnudo por Barcelona o por cualquier otro núcleo urbano. Pero no una marranada por falta de moralidad sino por falta de higiene. Pensar que me siento donde antes cualquiera ha puesto sus nalgas no es un placer. Espero que, al menos, lleven zapatos, no quiero ni pensar cómo quedarían los pies de sucios tras una tarde de compras.


¿Se lo imaginan en
traje de Adán?
Yo creo que el alcalde Clos se estará tirando de los blancos pelos al pensar qué harán cuando, el primer voluntario, vaya al fútbol, al cine o al Fórum como su madre lo trajo al mundo, pero más grande. El responsable del temita estará preguntándose cómo le habrán colado ese gol, maldiciendo cuando dijo que sí a un proyecto de modernidad sin echarle un vistazo siquiera al texto. ¿Cómo iba él a pensar que en un folleto naturista de Barcelona se abogaría por el nudismo? Él pensó que hablaría de tisanas y paseos en bici. En serio, estarán todos rezando a la Moreneta para que a nadie se le ocurra cometer semejante insensatez.

¿Saben qué pienso? Pienso que lo que ha pasado es que en el Ajuntament habían visto ya la moda que se llevará este otoño–invierno y les ha parecido horrorosa. Para eso, mejor ir desnudos. Dicho y hecho. Y les doy la razón.

Claro que, entre vestir de mamarrachos de marca e ir desnudos seguro que hay una opción intermedia: Ponte lo que quieras, pero ponte algo.

La moda que viene es un revival de los 80. Aunque los 80 fue para mi una buena época, ¡éramos tan jóvenes!, la moda era pelín hortera: pelos cardados, faldas abullonadas, hombreras, dorados, pantalones estrechos, maquillaje de mujer fatal. ¡Qué tiempos! Ahora veo las fotos y me asombro de la pinta que teníamos, pero ¡qué tiempos!

Yo he recibido los catálogos Corteinfiel, El Corte Británico, Tara, Lango y otras marcas rompedoras y ha sido como un dejà vu, como un flashback, como una pena. No me puedo poner la ropa que me ponía a los 18 años porque no tengo el cuerpo que tenía en aquel momento. Tengo otro. Bueno, el mismo pero 20 años más viejo. Y unos cuantos kilos más gordo.

En la década de los 80 yo hice el BUP, el COU y fui a la UNI, por cierto, de todo eso sólo queda la UNI, y no sé si los estudiantes la llaman la UNI, que, ahora que lo pienso, me suena un poco pijo.


Radio Futura, sin futuro
Iba a clase en vespino, con unos vaqueros pitillo, cazadora amarilla y tacones de vértigo.Y sin casco. Mis amigos pudientes con carné de conducir tenían un Ford Fiesta o un Corsa. Los viernes íbamos a una disco que se llamaba Edisson Studio (aguántala) a bailar música ídem (disco, quiero decir) . Transgresora no lo era mucho, pero adoraba a Nacha Pop, a Radio Futura, a Spandau Ballet... ¡qué tiempos! Ahora suena chungo, pero entonces era lo más.

Es cuando piensas en esos años cuando te das cuenta de lo que han cambiado las cosas, y de cómo se estropean los cuerpos. Y te convences de que, los cuerpos, por la calle, van mejor con un pantalón y una camisa que no al aire. Tampoco hace falta que todo el mundo se entere de que tienes un michelín de más o una abdominal de menos.

Claro, ustedes dirán que, siguiendo este razonamiento, los jóvenes y guapos sí pueden salir a la calle desnudos. Pues no. Tampoco hace falta que nos restrieguen su juventud por la cara a quienes en algún momento la disfrutamos y se nos pasó.

Además qué frío, qué incómodo, qué poco fashion. Si vas en bolas,¿dónde llevas el móvil, las llaves, el folleto que te autoriza a hacerlo? Porque en bolas y con bolso no, es lo peor. Casi peor que en chándal y con tacones.



sorue@divertinajes.com
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