23 de junio de 2004

Parece que fue ayer

Esta mañana me ha llamado Maruja Limón para sugerirme que, ya que estos días hace un año que existe Divertinajes.com en su versión actual, escribiera sobre eso. He refunfuñado porque a mí lo escribir por encargo se me da mal. A mí lo que me gusta es improvisar. Además, mañana, 24 de junio, es San Juan. En Catalunya, donde yo vivo (o sobrevivo, según el día), Sant Joan es fiesta y se celebra la víspera, osease hoy, con una verbena nocturna de las que duran hasta el amanecer: Hay música, se hacen fogatas, se come, se bebe, se baila y se termina la noche metiéndose en el mar (en los sitios en los que haya, claro, tampoco es necesario irse de Lérida a Salou de propio. Por eso, porque tengo prisa por salir a celebrarlo, yo pensaba despacharme esta semana con cuatro líneas sobre cualquier cosa que se me ocurriese en el último momento... pero no: como Maruja Limón (que manda más que un sargento de caballería) me ha llamado de propio (“ Te llamo de propio, bonita, para que no me falles”), pues voy a tener que pensar algo. (Y rápido, que soy la encargada de ir a por las costillas de la barbacoa de esta noche).

Un año ya y parece que fue ayer. Al principio, cada vez que me ponía a contarles historias, era una revolución: Julieta se sentaba detrás de mí, mirando lo que escribía por encima del hombro y corrigiéndome:

—Eso que dices no ha pasado exactamente así.
—Ya lo sé, Julieta, pero es que, si cuento las cosas tal y como pasan, suelen ser muy aburridas.
—Pero es que yo parezco una loca entrometida.
—Tú, my dear, eres una loca entrometida. Yo me limito a hacerlo público.

Tío Ra, casi recién incorporado al departamento de pringadillos habituales, tenía vergüenza:

—Sobrina, no escribas todo lo que me pasa que mi vecina de enfrente, si se entera,
se cachondeará.
—Pero, ¿quién crees que me cuenta a mí las cosas tan extrañas que haces? Pues tu vecina de enfrente.
—O sea que la pelirrojita esa me espía... ya sabía yo que allí había tema, ¡ja! Se me dan a mí mejor las pelirrojas que a Estefanía de Mónaco los malabaristas.
—Será los equilibristas.
—Sí, que esos también.

Mi tío Ra, hace un año, ya era todo un personaje.

Al principio, ya digo, se sentían extraños. Hoy se pelean por salir:

—Oye sobrina, hace dos semanas que no explicas nada sobre mí, ¿qué pasa? ¿Que Julieta es más graciosa?
—¡Maldito envidioso! —es, como habrán imaginado, mi amiga Julieta—. Pues sí, más graciosa, más lista y más... y más ... y más a secas.
—Eso es, más seca y más petarda.

Chicos, no discutan, hay Pan Tumaca para todos. Es lo que tiene la popularidad, que al principio asusta, pero luego no saben vivir sin ella, animalitos mediáticos.

Pero no crean que lo único que he hecho en un año ha sido crear ídolos de masas. Además creo opinión (tenían que oír las tonterías que opinan mis coleguitas de oficina después de leerme), creo diálogo (o a mi madre y mi padre preguntándose qué hicieron para que la niña les saliese tan bobona), creo nerviosismo (mi amigo Jordi se pone malo cada vez que lee Pan Tumaca: “Pero, ¿cómo tengo que decirte que Pan Tumaca no se escribe así? Es un barbarismo total”).

—Pues hija, entre lo que creas y lo que te crees... ni que fueses columnista de El País.
—Tiempo al tiempo, Julieta, tiempo al tiempo.
—Eso, que si a la chiquilla la dejan, en unos años será de lectura obligada en todos los colegios. Palabra de tío.

¿Entienden por qué no podría prescindir de ellos? Son la sal de mi vida. Pan Tumaca los necesita para sobrevivir. Y yo más. ¡La cantidad de cosas que nos han pasado juntos este año! Definitivamente, entre las que nos han ocurrido y las que me he inventado, nuestra vida parece de lo más emocionante, ¿no es cierto?

Y todo esto sin hablar de lo que, en un año, ha pasado en el mundo. Y ahora hablo del mundo mundial, no del mío particular. Podría hacer un recuento pero no pienso (hacerlo, se entiende), corremos el peligro de convertir esto en un resumen como los de Noche Vieja. O peor aún, convertirlo en una edición especial de Noche de Impacto, y no estoy por la labor.

—Pues yo me he engordado en este año — interrumpe Julieta, fiel a sí misma y a su mismo personaje.
—Claro, pruebas todas las recetas de Manuel G. Torre, tripera, que eres una tripera.
—Si chica, es que, en Divertinajes.com hay de todo, como en botica. Es una página tan completa, tan amena, tan divertida, tan cultural tan...
Julieta, no seas tan pelota, que no hace falta, ya me han renovado el contrato por otra temporada.
—Esto va a ser un éxito mayor que Los Serrano y si no, al tiempo.

Permítanme que, por una vez y sin que sirva de precedente, me ponga seria: Es un honor pertenecer al Club de los Divertinos, me lo paso pipa leyendo y escribiendo. Feliz cumpleaños, chicos. Y vamos a por todas.



sorue@divertinajes.com
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