19 de mayo de 2004

¡Es Brad, por los dioses del Olimpo!

La rutina en general y la mía en particular, anda un poco revuelta estas semanas. Claro, no todas las semanas se casa un príncipe...

—Menos mal que es así —mi tío Ra— porque en Madrid nos van a volver locos con tantos cortes de tráfico y tantas gaitas.

... ni estrenan una peli de Brad Pitt.

—Ahí quería llegar yo —Julieta, que oye Brad Pitt y se le ponen los ojos en blanco—. ¡Vaya músculos que ha echado el amigo! Esta para comérselo el colega.

Es cierto. Brad, con esa faldita, esa melena, esos sudores y esos bíceps, está para comérselo. Vaya, que ni el tendón (el de Aquiles, digo) lo tiene feo.

No he visto Troya todavía y, la verdad, no sé si la veré, pero, ya les digo, en la oficina andamos todas revolucionadas: Brad por aquí, Brad por allá, Brad a todas horas. Todas las criaturas serán hijos de Dios, que yo no lo dudo, pero este hijo de Zeus se las trae.

—Pues la chica de la peli, la que hace de Helena, tampoco está nada mal.

Tío Ra, ¿de verdad sale una chica en la película? —Julieta con mueca de asombro—. Ni la vi, ni me importa.

La Historia, con mayúsculas, nos puede, una vez más.

Pero no es sólo Mr. Pitt quien me rompe los moldes. También David Beckham y su señora esposa, que se congratulan en unas declaraciones a algún periódico inglés de haber vuelto a su vida normal.

—Adónde? Pero si no han tenido una vida normal nunca esta pareja.

—Por eso dicen a SU vida normal, y no a la vida normal, Julieta. Porque tu vida, tan normal, ni la conciben.

—¿Te imaginas una vida normal llena de vestidos de Versace, viajes en avión privado, mansiones en diferentes partes del mundo, escapadas de fin de semana a Isla Mauricio...?

—De quien hablamos, ¿de Felipe y Letizia?

— No, pero casi.

Interrumpo aquí porque no quiero hablar de la boda. Me estomaga. Lo siento pero no soy monárquica, no soy creyente, no soy pija, no soy de la nobleza, no soy asturiana y ni siquiera vivo en Madrid. Si me interesara la boda sería uno de los misterios de la existencia. Para celebrarlo, el sábado me voy al Monasterio de Piedra, ¡au!

¿Dónde estábamos? En los Beckham. He leído en alguna parte que él opta, en dura pugna con Tony Blair, al premio al Mejor Papá Famoso del Año, o algo así. Fíjense bien lo que les digo, así, sin pensar en ello demasiado, yo como que se lo daba a David, ¿eh? De los dos no sé si será el mejor, pero el que está más bueno seguro.

—Mejor está Brad Pitt.

—Pero no es padre.

—Porque él no quiere, bonita, que de voluntarias a madre hay legión.

Julieta, no me seas tan exaltada, que te pierdes, y no te va. Tú, normalmente eres más fría, y más casta.

—¡Y qué otra me toca!

No le hagan caso. No es ella quien habla, son sus hormonas y su reloj biológico, anda desatado.

Como desatados estamos todos en esta semana de fiebre borbona, que se propaga más que la varicela (por cierto, tengan cuidado, hay pasa), aunque no intentes contagiarte.

Si el sábado no saben qué hacer, vayan al cine, al Fórum o al Monasterio de Piedra, lo que quieran. Sinceramente, agradeceré que alguien se quede en casa y vea la Boda. Me gustará que me la cuenten el lunes, por todos los dioses que me gustará.



sorue@divertinajes.com
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