12 de mayo de 2004

Vida light

Esta semana hace 20 años que se inventó la Coca Cola Light. Parece que fue ayer cuando la bebí por primera vez y, mira tú, ya hace 20 años. (Y eso de “20 años no es nada” vamos a dejarlo para otro momento).

Después de la Coca Cola que es poco Coca Cola llegaron el resto de productos “ligeros” y triunfaron. De hecho, mi dieta está llena de ellos: mayonesa light, margarina light, yogures light, patatas fritas light, queso light, fiambre de pavo light, leche light, galletas light.

—Así te has convertido en lo que eres. —Silencio en la sala, Julieta va a opinar.
—¿En qué?
—En una gorda light.
—Oye rica, yo no soy gorda light.
—Cierto, eres gorda a secas
—¿Serás mala persona? Eso es mentira.
—Pues si no eres gorda, ¿por qué comes productos light?

Esa es, lo reconozco, una buena pregunta. Estoy rodeada de personas normales que comen todo descremado, desnatado, desgrasado, desganado, en fin, y no son gordas.

Claro que, a lo mejor es por eso. Es como lo del huevo y la gallina, ¿no eres gordo porque comes productos de régimen o los comes porque lo eras antes de comerlos? Mucho peor, si comiendo light estás así, ¿cómo estarías si no los comieras?

—No sigas —Mi tío Ra–, me estoy mareando.
—Será que te ha bajado la tensión.
—Seguro, dame un azucarillo.
—Tendrá que ser sacarina, azúcar no tengo.
—Vaya, dame un caramelo, un chicle, un chupachups.
—Lo siento tío Ra, tengo de todo, pero sin azúcar. Es para no engordar.
—Sobri, no me extraña que tengas este carácter con tendencia a agriarse que tienes.

Porque esa es otra, en cuanto alguien se entera que bebes un refresco light todo son comentarios maliciosos: que si la chispa de la vida no es chispa sino brasa, que si café con sacarina para luego comerte un bombón, que si la leche desnatada no sabe a leche, para eso bébete el café solo... ¿Pero yo me meto con lo que come la gente? Me gusta la leche desnatada, no tomo azúcar en el café porque me gusta el café amargo y, la chispa de mi vida no es un refresco, lo juro por los rizos de Bisbal. Y tampoco pienso contaros quién es, que no os importa.

—Y que lo digas.
Julieta, ¿no puedes mantener la boca cerrada ni un minuto?. Tus comentarios me impiden hacer desplantes con dignidad.
—Pues eso no es muy difícil, lo difícil es hacerse un implante, de pelo, por ejemplo, con dignidad.

Justo a mí me tocaron mis amigos...

—Pues íbamos en el mismo lote que tus comentarios irónicos.
—Sí, y que mi paciencia.

¿Saben que el primer anuncio de Coca Cola Light lo hizo Julio Iglesias? Es que, en aquellos entonces, era fashion. Claro que lo que sí fue un acierto, fue lo del obrero musculoso aquel de las 11:30, ¿se acuerdan? Ese sí que era la chispa de la vida.

El caso es que, tanto light, mi desayuno es un asco: un café descafeinado, una tostada de pan integral con margarina light... añoro el Pan Bimbo con Nocilla y el Cola Cao de cuando era niña... ¡snif!

Y, para finalizar, hago desde aquí un llamamiento: por favor, que alguien invente el chorizo light, las lentejas-de-mi-madre light, los donuts light. O si no, que alguien vuelva a poner de moda las rellenitas: servidora (y mis compañeras de oficina, mis amigas, mis mujeres en general) está harta ya de tonterías.



sorue@divertinajes.com
Archivo
Volver
Imprimir