17 de marzo de 2004

Por su nombre los conoceréis

Violeta es la hermana pequeña de Julieta. No me pregunten por qué razón tienen estos nombres tan poéticos. Quizá sea porque su padre, Leopoldo, había sido tuno en Valladolid y su madre, Elisa, tenía una academia de inglés y ambos leen a Shakespeare, William... Julieta y Violeta tienen un hermano, Dante... Sin comentarios. Maruja, sin embargo, tiene un nombre de lo más prosaico. Menos mal que su Santiago hace de contrapeso nominal y da un poco de carácter al matrimonio.

Lo de los nombres me provoca una curiosidad fuera de lo común. La manera en que un matrimonio recién parido decide cómo va a nominar a su retoño es un misterio. Las decisiones al respecto son, en algunas ocasiones, un desastre.

- ¿Qué más da cómo te llames? –pregunta mi tío Ra con asombro-. Yo te quiero tengas el nombre que tengas.

Mi tío Ra es así, generoso y universal en sus amores.

- Eso lo dices tú, que te llamas Ra. Con ese nombre sí se puede ir por la vida. Imagina que te llamases Astencio, Lósimo o Diodoro.

- ¿Inodoro has dicho?

- ¿Y Etelvino? Mi tío Etelvino sería un personaje abocado al mal humor y a las lentes bifocales. En cambio, los lectores pueden imagina a mi tío Ra de cualquier manera, ¡incluso macizo y con los ojos verdes!

- Ra, Re, Ri,... ¿qué importa? Lo que cuenta es el interior... de tu cuenta corriente. Si tu tío Eumitiano...

- Etelvino, mi tío Etelvino.

- Eso, Etelvino. Bueno pues que si fuera millonario sería tu tío preferido, él y no yo. Tu millonetis tío Etel ...Es más, un millonario puede llamarse de cualquier modo: Porfirio, Trasildo, Fefé, Biligueits... cualquier nombre es música celestial a nuestros oídos, si su cuenta corriente es sonora.

- De eso nada, monada. Si Pamela Anderson se llamase Longobardina Parihuela le iban a hacer falta algo más que dos tetas.

- Dos supertetas –corrige el tío Ra.

- Mira chata –Julieta interrumpe-. Las dos tetas de Pamela pueden con todo. Si se llamase ese nombre terrible que has dicho y se lo tatuase en el escote se convertiría ipsofacto en un nombre maravilloso.

- Que no, amiga mía, que no. El nombre es esencial en el desarrollo de tu vida. Y si no, que te cuente mi amiga Maritere Salida del Pozo, la juerga que nos hemos corrido a su costa toda la vida.

- Cierto es. Mi compañero de pupitre se llamaba Luis Conejo Enamorado, y todavía me sonrojo de las marranadas que le decíamos –Mi tío Ra, tan tímido, se sonroja incluso con carácter retroactivo.

- Uy, pues mi profe de geometría se llamaba Casimiro BuenavistaJulieta, para que ocultárselo, se está descojonando. Bueno, los tres nos partimos el pecho.

- Eso es mala leche directa en vena, y en su DNI.

- Pues yo prefiero esos nombres de toda la vida, Horacio, Clotilde, Arcadia a todos esos horrores importados que tienen ahora los niños.

- Dí que sí. Que no ganamos ya para Kevins, Brandons y Jessicas...

- Las Jessicas ya trabajan. En mi oficina hay dos, Jessi López y Jessi Bonilla.

- Pues en Barcelona a los niños les ponen nombres de los de toda la vida: Oriol, Eudal, Nuria, Arnau, Elisenda, Pol...

Es que yo pongo el toque nacionalista en nuestras conversaciones.

- Será de toda la vida de los Condes de Urgell, que yo, Eudal no lo había oído nunca jamás.

- Julieta, es que tú no eres catalana ni vives en Cataluña.

- Ah, será por eso, claro.

No me digan que algunos nombres de algunas gentes no tienen tela. Mi vecino el broncas, el que se queja del perro del 2º-1ª, de los niños del 3º-4ª y de los estudiantes del principal-2ª, ese, ese que se pelea hasta con el portero automático, se llama Concordio. Por su abuelo. Por su abuelo y porque es el séptimo hijo varón y sus padres se quedaron sin ideas.

Y ¿qué me dicen de la gente que tiene el nombre del santo del día que nacieron? Me imagino a la pobre madre haciendo fuerzas para aguantar al bebé un día más en su barriga y evitar que naciese el día de, por ejemplo, San Gorgonio.

¿Que a qué viene todo esto? Pues viene a que Violeta (la hermana pequeña de mi amiga Julieta, ¿se acuerdan?) dice que José Luis Rodríguez es un nombre perfecto para ser Presidente de Gobierno, y que ella, con ese nombre tan bucólico, no podría ser ministra ni de medio ambiente. Yo creo que, para ser ministra y/o ministro vale cualquier nombre. Cualquier nombre, cualquier atuendo, cualquier careto, cualquier cerebro...

Bueno, viene a esto y a que, en mi casa, andamos todos barajando nombres para el nuevo gabinete. Qué quieren que les diga, nos come los nervios no saber quienes serán pero, sobretodo, nos preocupa si les harán unos Muñecos del Guiñol tan graciosos como los que hay ahora.

PD. Hay veces que volver a la normalidad duele, sobretodo si la normalidad nos la han interrumpido de una manera tan cruel y tan salvaje. Intentar sonreís es, en ocasiones, un tributo a los que faltan, a los que nos han sido arrebatados. Desde el día 11, nos faltan más de 200 sonrisas.



sorue@divertinajes.com
Archivo
Volver
Imprimir