3 de marzo de 2004

De aviones y glamour

No sé si lo saben, aunque supongo que sí: Iberia no da ni comidas, ni bebidas, ni prensa (sí Julieta, los buenos días sí los dan) ni nada de nada en los vuelos de menos de tres horas. Eso quiere decir que en ningún vuelo peninsular, en pocos insulares, tampoco en alguno de Europa...

- ¿Ni una birra? –Mi tío Ra, con cara de asombro.

- Ni media.

- Bueno, si la bajada de precios es buena...

- No han bajado los precios.

El silencio de mi tío Ra se podía cortar.

Todo comenzó en enero cuando, en su afán justificado por bajar costes, los de Iberia tomaron la decisión casi injustificable de cobrar 12 euros por la emisión del billete.

- ¿12 euros por emitir el billete? A mí no me lo emitan. Dícteme los datos del vuelo que me los apunto en un papel y lo presento en el mostrador de facturación.

Eso, claro, no era posible. Emitir billete no es optativo, no se puede viajar sin billete. Resultado, cada vuelo sale, desde el 1 de enero, 12 euros más caro. Pero, al menos, te daban un vaso de agua, que agua no se le niega a nadie, ¿no?

- Pues para lo que dan de comer en los aviones, mejor que no den nada. Está todo malísimo – Julieta no come en ningún sitio que no tenga, mínimo, una estrella Michelín.

- Por si tienes hambre, hay una carta. Todo a módicos precios... por las nubes: bocadillo de jamón 6 euros, refresco, 2,5 euros, menú completo 9 euros.

- El menú completo no es tan caro. El bar de debajo de mi oficina también cobra 9 euros, lo pone en la pizarra de la puerta....

- Seguro, pero el menú de un avión es tamaño avión comida de avión, es decir, bandeja minúscula con dos raviolis, un panecillo, una porción de mantequilla, una cajita con un trocito de pastel de 4x4...

- ¿Cómo de 4x4? A mí el pastel me gusta de chocolate.

- Quiero decir de 4 centímetros x 4 centímetros.

- Uy qué mono, a eso lo llaman repostería fina... –Sí, Julieta, y a ti petarda.

Ando un poquito mosqueada. No mucho, no crean, que una no está ya para desperdiciar mosqueos con estas cosas, tal y como están la dura realidad es mejor guardar las energías para desvergüenzas absolutas. Y aún, en ese caso, es mejor cabrearte sólo en casa, total ni aunque te manifiestes en la Plaza Cataluña te van a hacer caso.

Yo pienso que, en ná, los aviones serán como los trenes de antes. Al cuarto de hora de despegar la gente comenzará a sacar los bocadillos, la tartera, la bota y el chorizo.

- El chorizo no, como no puedes subir navajas para cortarlo.

- Tienes razón. Además, para chorizos, ya están los de Iberia.

No se crean que esto es una moda importada de Hollywood, no. Yo es que, al principio, pensé que era así y que por eso las actrices de la gala de los Oscar estaban tan delgadas, porque viajaban mucho avión y, claro, no comían.

- Y la Zellweger entonces, ¿por qué estaba gorda?

- Porque se lleva la tartera, está clarividente.

Cambiando de tema, no me negarán que este año los Oscar no tenían tanto glamour como otros. Solo hacía que salir el gordinflón despeinado y sudoroso de la corbata torcida, Peter Jackson, a recoger estatuillas. ¡Qué rollo! Fue tan monótona que me dormí cuando recogía la de mejor fotografía, me desperté una hora más tarde, cuando recogía la de mejor director y, de no haber sido porque tenía una pinta todavía más zarrapastrosa ni me habría dado cuenta. Bueno, por eso y porque se me estaba cayendo la baba sobre el sofá nuevo...

- Pues sí hija, pero todo el glamour que le falta a ese señor (de los anillos), le sobra a la KidmanJulieta me llama al orden.

- No sé qué decirte. Está demasiado flaca. Y, tras el último retoque estético, le ha quedado cara como de asco perenne, no sé, la nariz con gesto de oler mal.

- Y lo guapa que es Charlize Theron y lo fea que sale en la película esa de la asesina en serie. Si yo fuera así de guapa no dejaría que me maquillaran para ser fea.

- ¿Sabes qué te digo Julieta? Que es injusto que a las guapas las maquillen para hacer de feas mientras las feas no tienen trabajo. Porque, a ver, ¿se ha dado alguna vez el caso de una actriz fea que ganase un Oscar por maquillarse de guapa en una película?

- Es que eso no tendría mérito.

- ¿Cómo que no? Muchísimo más. A ver quién consigue maquillar a Ana Palacio para que parezca Julia Roberts.

- O a Roberto Carlos para que parezca Beckham.

- Ahí te quiero ver a ti y al maquillador de Max Factor, el maquillaje de las estrellas, ¡nos ha jodido!



sorue@divertinajes.com
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