25 de febrero de 2004

Inventos del TBO

Tenía muy claro de que iba a escribir esta semana hasta que mi tío Ra me abrió los ojos:

- Pero ¿de verdad te importa lo que hagan o dejen de hacer esos dos?

- Pues sí, me molesta que se gasten el dinero de mis impuestos en que la señorita aprenda a tirar al plato.

- Si ya supiera tirar al plato se lo gastarían en otra cosa, pero se lo gastarían igual.

- Pues también es verdad. Pero me tienen hasta la coronilla con la boda del siglo, joder qué pesaos.

- Por eso no debes escribir sobre ellos –intervienen Julieta y su sentido común–, porque tú eres mucho más original.

Es cierto, y no voy a hacerlo, pero no me resisto a decir cuatro cosas antes de cambiar de tema. Yo pienso que, si se trataba de enamorarse de una mujer guapa, liberada, profesional y divorciada que supiera esquiar, navegar, tirar al plato, hablar inglés diplomático, comportarse en las fiestas etc. y que, además, tuviera vestuario apropiado para cada ocasión, Su Alteza hubiera hecho mejor en enamorarse de Barbie, ahora que además se ha divorciado de Ken; además, Barbie no le interrumpiría ni le haría callar en público. Punto final del tema. A otra cosa mariposa.

Y por eso vuelvo mis ojos al mundo y me preguntó, ¿de qué podemos hablar que sea original? De política no, de fútbol menos, de la prensa del corazón, ni hablar.

De arte no sé, del Papa de Roma, me da corte, por respeto a la edad, a las canas y al bonete. No de religiones, ni del muro de Israel, ni de Tahití, ni de las pateras, asuntos demasiado serios para tomarlos a chunga.

No puedo hablar de dietas (a Julieta le da una alferecía si le recuerdo que ha engordado 6 kilos tras dejar de fumar), ni del tabaco (a Julieta le da un patatús si le recuerdo que ha dejado de fumar) , y de moda no pienso, estoy hasta el gorro con tanta pasarela como prolifera últimamente (a Julieta le da un trismus si le recuerdo que, ni antes de fumar, con 6 kilos menos, se podía poner todos esos extravagantes y enanos modelitos).

De animales, ni hablar (volverían a salir los maltratadores, pero también algún político, algún juez, algún presentador de TV, que bichos y brutos los hay de todas las especies). No de plantas (me dan alergia). No de bricolaje (también me da alergia). Dioses, se me están agotando los temas.

- Habla de mí –Julieta reclama un minuto de atención-. De lo bien que cocino, por ejemplo.

- Julieta, tus lentejas no le interesan a nadie.

- Casi nada de lo que dices tiene interés; a ti, bonita, sólo te leemos los amigos.

- Gracias, Julieta. ¡Ah! Y vete a hacer gárgaras.

No la trago cuando se pone prepotente, chula y creída. Vaya, que no la aguanto, menos mal que es mi mejor amiga, que si no...

En fin, que me tengo que espabilar. Y tanto me he espabilado y he rebuscado y pensado e indagado que miren lo que he encontrado. Hay una empresa que ha inventado unos calzoncillos con protección contra las fluencias.

- No Julieta, no te protegen contra las flatulencias ajenas. Protegen al mundo exterior del olor de tus propias flatulencias.

- Yo no tengo flatulencias.

- Ni llevas calzoncillos, ya lo sé, que tú eres muy fina y muy femenina. ¿Te lo explico sí o no?

- Síííííííííííí, sí, explícamelo.

- Verás, se trata de unos calzoncillos con gomas en la cintura y en los muslos que los ciñen. Se cierran herméticamente entorno a tu cuerpo y no permiten que salga el olor.

- Pues se hincharán todos, como si fueran un pañal.

- No, lista, que no me dejas terminar. Tienen, en la zona del esfínter, un “agujerito de salida” que deja pasar el gas tras atravesar un filtro para evitar la fetidez.

- Y el sonido, ¿también lo retienen?

- Mira, eso no lo sé, habrá que llamar a enterarse.

- Lo digo porque, si retienen el sonido y el olor, podríamos comprar unos y ponérselos a mi vecina del 2º, esa que habla tanto y tienen halitosis... je, je.

- Julieta, eres mala. Y cruel.

- Y tú escatológica total. Y muy muy vulgar.

- Cierto, pero he sido original, casi tanto como los inventores del gallumbo comepedos. ¿No te parece?

- Eso sí. Yo siempre lo dije, tú vales mucho. Pero dime la verdad, ¿es cierto que se han inventado esos calzoncillos?

- Ciertísimo guapa, ciertísimo.

Me pregunto por qué sólo han fabricado calzoncillos, y no lo sé. Si hay alguien que lo sepa, por favor, que me lo aclare.





sorue@divertinajes.com
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