11 de febrero de 2004

Karina le echa huevos

Estamos en plena campaña electoral y, por más luz que quiero darle, cada día veo la cosa más negra. Lo que hacen unos me parece mal, lo que dicen los otros me parece peor. Me revienta el lenguaje que utilizan, no me gustan las corbatas que se ponen, no soporte que anden todo el día a la greña, que parecen Aída y la Fuminaya en Crónicas Marcianas... qué hartura.

Para colmo, cuando diríamos que el panorama político nacional no podía empeorar, va y empeora. Pues ¡no se presenta Karina como número dos de un pueblo de Jaén por el Partido Andalucista! Ah, ¿que sólo hace campaña? ¿Y eso se supone que debe tranquilizarme?

- Karina, ¿qué Karina? –Es mi tío Ra que acaba de volver de la Mallorca y no se ha enterado de nada, como si en Mallorca no hubiera tele.

- Pues Karina, la de Eurovisión, que ha dejado de buscar en el baúl de los recuerdos para comenzar a remover el saco de los votos... y de los huevos. “Hay que echarle huevos a la vida” es el slogan elegido para su campaña y los reparte por medias docenas entre los viandantes.

- Lo peor será que encontrará alguno, seguro, que hay gente para todo.

- ¿Algún huevo, algún viandante?

- NO mi niña, algún voto

- Ya te digo, ¿pues no hay gente en Italia que votaba a Ciccolina?

- No compares, sobrina, no compares Karina con Ciccolina, aunque las dos sean rubias, de ojos azules y terminan en ina...

- La verdad es que no sé cómo terminará ninguna de las dos.

- Ahora que respirábamos tranquilos porque no se presentaban ni Aznar ni Álvarez Cascos, otra vez con el alma en vilo, y por Karina. Ver para creer.
-
Y es que la política ha dejado de ser digna de ser tomado en serio. Por eso le dedico unas líneas yo en mi humilde aportación semanal al buen humor...

- Pues a mí no me haces gracia alguna. –Esta vez es un compañero de trabajo, que no comulga con mis ideas, o yo con las suyas, vaya usted a saber.

- ¿A ti te parece bien que Karina pueda tomar decisiones de carácter político? Como se nota que no vives en ese pueblo de Jaén.

- Por lo menos estoy seguro de que no se entrevistará en secreto con personajes siniestros, como hacen los dirigentes de la comunidad donde tú yo vivimos

- Eh, monada, para el carro, que, desde luego, en secreto no fue, ¡si lo sabía todo el mundo!

- A lo mejor, después de todo, lo de Karina no está tan mal. Si consigue que Cupido dispare unas cuantas flechas de amor sobre Ana Mato y Jesús Caldera, igual calmamos los ánimos.

- Eso, eso, un buen flechazo a Doña Ana en todas las mechas. –Mi tío Ra, que no siente devoción por la señora se une de nuevo a la juerga.

- No seas bruto, ni violento, por Bush.

- A ver si va a tener algo que ver la Karina esa y sus flechas de amor en el arrebato pasional de Álvarez Cascos.

- Tío Ra, deja de beber calimocho que te altera el sentido de la realidad.

Pero igual tiene razón, es posible que, si entrasen en la política todos estos personajillos, la cosa ganara en sabor, en amor, en michelines...

- Pues que se presente Marlene Morreau, que está más buena y también le echa huevos.

- No puede, está en la casa de Gran Hermano. El desafío.

- El desafío es el que tenemos nosotros haciendo zapping todas las noches a ver si entramos algún programa que se pueda ver sin sufrir un soponcio.

Claro, todos estos están encerrados durante las elecciones y, o votan por correo, o no votan.

- Pues yo me alegro por Karina. Entre los pseudo famosos hay muchas envidias y seguro que no iban a votarla a ella.

- Nunca se sabe, estos famosines son una incógnita. ¿Y Pocholo no se presenta?

- No sé, esto ya parece los peleles de famosa se dirigen al Congreso.

- O al Senado.

- Será por esas.

- Será.



sorue@divertinajes.com
Archivo
Volver
Imprimir