21 de enero de 2004

Do you think I’m sexy, Mr. Blatter?

Julieta dice que, de continuar en esta línea de temas semanales, voy a perder lectores.

Ella se refiere a que, últimamente, trato temas personales y no universales. Pero se confunde: soy tan estándar que soy mundial, como el mismo mundo. Las cosas que a mí me preocupan, me crispan, me emocionan o me alteran son las que preocupan, crispan, emocionan y alteran a media población occidental. De hecho, a raíz de hacer yo público que no encuentro botas que me quepan (si no sabes de que hablo, haber leído el Pan tumaca de la semana pasada. La fidelidad, querido amigo, es esencial para una buena relación), las mujeres de mi oficina, mi escalera, mi peluquería y mi gimnasio, se han unido al clamor popular. ¡¡¡Basta de esclavitudes de la moda!!! Queremos botas para todas las pantorrillas: para las gordas, para las flacas, para las largas, para las cortas...

Dicho esto, me enfrento a un tema que entretiene a la par que indigna y eso porque, por habitual, es recurrente. Y cargante. Ojo, que disparo.

Joseph Blatter, el presidente de la Federación Internacional de Fútbol ha dicho, y cito casi textualmente, con relación a las jugadoras de fútbol: “Las mujeres deberían jugar con ropa más sexy; pantalones ajustados, por ejemplo”. Los rebuznos con que acompañó las declaraciones no los transcribo, por respeto a los burros. Endeluego, hacen director a cualquiera.

Y eso que, según tengo entendido, él, lo que quería decir en realidad, es que, las futbolistas deberían jugar en topless, y en un campo de barro, en vez de en un campo de hierba... ¡nos ha jodido el viejo verde!

No me gusta el fútbol. No me gustan las mujeres, ¿será por eso que no estoy de acuerdo con Blatter? ¿O será porque tengo sentido común y él no? No quiero pensar que sea por lo que pienso que es: es un hombre, le gusta el fútbol, le gustan las mujeres, tienen dos neuronas para conjugar sus dos pensamientos... Éste es el resultado.

¿Creen que es un comentario machista? Yo sí. Lo malo es que es un pensamiento extendido. Y funciona. ¿No son sexys las tenistas con sus vestiditos? ¿Y las jugadoras de voley, o de baloncesto? Creo que, desde que visten mas ajustaditas, los partidos tienen más público... masculino.

Me pregunto si Mr. Blatter será de algún club con socios como algunos de nuestros jueces y juezas, nuestros políticos, nuestros curas. No me gustaría leer las actas de las reuniones de este club.

Pero volviendo al fútbol, ¿no sería mejor que, las mujeres, directamente, no jugasen? Total, es un deporte de hombres. Si las mujeres quieren jugar a algo que jueguen al golf, ¿no? Y allí que se vistan como quieran. Total, no lo ve nadie. Además, ¿alguien duda que los valores más grandes, si no los únicos, de un equipo de fútbol, son su delantera y su retaguardia? Pues, eso, que las luzcan, que jueguen en top y mini short y todos contentos.

Y si no, invirtamos los términos. ¿Qué tal si los jugadores dejan de llevar esas camisetas espantosas y se ponen unas de tirantes con un pantaloncito marcón? Eso, y extendemos la idea a los demás deportistas: los de waterpolo, que naden en tanga; los de baloncesto, que jueguen con mallas; los de maratón, que corran (con perdón) vestidos de cuero; y los de sumo, esos... esos, que no se quiten nunca el albornoz.

Menos mal que, esta idea no se le ha ocurrido al director de Iberia, o de la Samsung (aunque muchas trabajadoras de Samsung catalanas igual aceptaban un uniforme más sexy con tal de conservar su trabajo) o al de mi empresa. ¡De la que me he librado!

Me sorprenden estas cosas. Todavía... Ingenua que es una. Y me sulfuro y me irrito, qué quieren. Y se me alteran los goles y los penaltis. Y he descubierto una razón más para que no me guste el deporte rey. ¡Ah! Y, por mi delantera, que no pienso ver ni un solo partido de fútbol, anda y que les den.



sorue@divertinajes.com
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