Secciones:

Boletín de novedades

Reciba nuestro Divertín de manera regular y gratuita.
Su e-mail

¡Web seleccionada entre las mejores!

Errata

Evaristo Aguirre

Novela e historia

No me gusta la novela histórica. No me interesan nada esas aventuras de un personaje –tienden a ser detectives o investigadores de alguna clase– que se mueve por la corte española del siglo XVII o por ciudades medievales o por las calles de la antigua Roma. Sin embargo, acabo de leer La gran marcha, de E.l. Doctorow (Nueva York, 1931), publicada por Roca Editorial, y me ha gustado, y es una novela sobre la Guerra de Secesión americana (1861-1865).


La gran marcha cuenta el avance de las tropas del general Sherman, unionista, por los estados secesionistas de Georgia, Carolina del Norte y Carolina del Sur, a los que va sometiendo. A medida que avanza, se forma un séquito tras los soldados de personajes de todo tipo: negros liberados de la esclavitud, personas que se han quedado sin casa, soldados desertores…

A diferencia de las novelas históricas convencionales, aquí no hay un protagonista claro sino que es una historia coral. Los personajes de ficción conviven con los reales y son los primeros quienes llevan la carga narrativa, pero la llevan de una manera más bien impresionista. Salvo algún caso en el que la muerte pone fin a la peripecia vital, no hay un desenlace en sus vidas más allá de que la guerra se termina y se enfrentan a un futuro en el que casi todo será nuevo. Empezamos a leer con la comitiva bélica en marcha, vamos conociendo a algunos de quienes se suman a la columna; se mezclan las historias particulares con la historia general…


Doctorow (que es el autor de Ragtime, La ciudad de Dios o Billy Bathgate) no se dedica a hacer prolijas descripciones de la vida de aquel periodo, ni se pierde dando detalles de carácter histórico que no sean los que necesita lo que está contando. A diferencia de esas novelas históricas convencionales, al terminar La gran marcha no tenemos una idea precisa del desarrollo de la Guerra de Secesión (para eso tendremos que recurrir a un manual o a un ensayo), pero sí hemos disfrutado de una serie de impresiones (retratos, paisajes, escenas) de aquel conflicto. Esta novela tiene dos efectos: en cuanto al literario, porque leemos una buena narración; en cuanto al histórico, porque nos proporciona ideas e imágenes que nos serán muy útiles si decidimos entrar en esa parte de la historia de Estados Unidos.

eaguirre@divertinajes.com




Archivo histórico