Secciones:

Boletín de novedades

Reciba nuestro Divertín de manera regular y gratuita.
Su e-mail

¡Web seleccionada entre las mejores!

El mirón impaciente

Eduardo Nabal

Otra vuelta de tuerca


De irregular pero fértil carrera, el realizador británico Michael Winterbottom vuelve al terreno de la ficción y al aparente intimismo para contarnos la historia de una familia sacudida por la muerte súbita de la madre. Joe (Colin Firth) y sus dos hijas se trasladan de Chicago a Génova  huyendo de un trauma, un fantasma mental  que les acompañará hasta las calles laberínticas de la ciudad italiana.Génova es una película formalmente ambiciosa —con la continua y algo obsesiva presencia de Winterbottom tras la cámara— pero imperfecta y, por momentos, frustrante. El empeño del realizador por saltarse todas las reglas de la continuidad narrativa y aproximarse a los personajes de manera «original» hace que algunos momentos del relato alcancen gran fuerza poética y en cambio otros resulten forzados y el lirismo se desvanezca tras la afectación de una combinación demasiado evidente de músicas, texturas, cambios de ritmo y relaciones que no acaban de cuajar.

Todos los actores y actrices están bien, la fotografía de una ciudad algo fantasmal está más que conseguida y el dolor y la desesperación de los protagonistas logran salir a la superficie. A la película, no obstante, le falta contención y parece como si el director quisiera mantenernos en continúa tensión psicológica cuando ni siquiera ha desarrollado demasiado la psicología de sus criaturas y siempre se aproxima a ellas de manera algo fría y ampulosa.

Génova es pues un drama familiar con demasiado nervio, como si Winterbottom quisiera ocultar tras una puesta en escena innovadora que las situaciones son bastante convencionales y los diálogos que salen de la boca de los personajes decididamente  monótonos. El guión es endeble allí donde la dirección es expresiva, y cuando el filme va a transmitir verdadero dolor y desazón surge una necesidad algo burda de «decir algo más» y contarlo todo de un modo atrevido. Así, la ambigüedad de las relaciones humanas se diluye en un drama tentado por la altisonancia y donde las carencias dramáticas de la historia se enmascaran tras  un dinamismo agobiante y un coqueteo algo forzado con el cine de suspense.





Archivo histórico