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Círculo de iluminación

Eva Orúe

Me están estresando

[eorue@divertinajes.com

A bote pronto, sólo se me ocurre un virus más contagioso y dañino que el de la gripe porcina, mexicana, A o como quiera que la llamen: el lugar común.

No sé quién fue el avispado que acuñó lo de «el libro, valor refugio» ni acabo de entender por qué la fórmula, palmariamente falsa, cuajó. Quizá porque en tiempos de crisis, además de evitar mudanzas, es conveniente forjar certidumbres…

Muchos más enterados y combativos que yo se desgañitan en diversos foros proclamando la inconsistencia de tal afirmación, incluso se preguntan por los motivos de sus propaladores. Que se han quedado sin coartada: el señor Nielsen (que es a los libros lo que el índice de audiencias a las televisiones) asegura que en la semana del 19 de abril, las ventas cayeron en torno a un 50% respecto al año pasado.

Como diría la voz en off del Tomate (o el dueño de Crisol y otros negocios editoriales): uy, uy, uy, uy, uy…

AVISO

Este Círculo ha salido un poco largo, porque contiene dos historias ejemplares, excepcionales y muy literarias. No se desanimen...

Historia primera: Tengo 18...


… y lo demás es experiencia, suele decir una amiga mía cuando le preguntan por su edad. Quizá Aurora Venturini se apropie ahora de la boutade.

Hace un par de años, Iván Thays se regocijaba en su blog: «Qué irónico, qué divertido, qué sintomático: el Premio Novela Nueva organizado por Página12 ha sido ganado por Aurora Venturini, una profesora jubilada de 85 años».

Y por esas fechas, Enrique Vila-Matas (Aurora podría ser uno de sus personajes) también se mostraba radiante, disfrutaba con la contradicción: «¿Un virtuoso ejercicio intertextual de delirio juvenil que inventaba una senilidad de extrema lucidez y demencia? (...) Cuando Venturini era una chica muy joven y quizá era más lógico que aspirara a premios de Nueva Novela, había ganado con El solitario el Premio Iniciación, que le había dado, en 1948, el propio Borges. Pero había llovido mucho desde entonces».

Venturini era, es, lo que un perezoso amigo de las frases hechas definiría como «todo un personaje», y basta con repasar la semblanza que de ella hizo el periódico convocante de aquel premio para darse cuenta de la talla literaria de su improbable ganadora, una octogenaria que escribía rompiendo muchos moldes literarios, en un ejercicio que más parecía propio de una adolescente airada (y sabia, y tierna) que de una escritora de la que (casi) nada sabían.

La paradoja se prolonga ahora en España. Porque Las primas, la novela ganadora de aquel Premio Novela Nueva, llega a nuestro país gracias a Caballo de Troya, editorial  consagrada a los nuevos autores, las nuevas propuestas y las voces nuevas.

He tenido la oportunidad de charlar con Aurora vía correo electrónico, que no es lo mismo que una conversación cara a cara, pero no es mal sucedáneo. He querido saber dónde se había metido todo este tiempo, por qué no la conocíamos.

«Estaba en la Plata —me ha dicho—, en mi ciudad. [Y, añado, el escenario de su sorprendente novela.] A veces viajando. Soy itinerante, es muy difícil encontrarme a mí. Pero hay que dejar un mensaje y allí aparezco. Ahora, es cierto, tal vez por la edad, me he vuelto más fácil de encontrar y así es que me encontraron...»

Inevitablemente, tocaba preguntar qué siente al verse publicada en una editorial  consagrada a lo nuevo… «Me siento muy bien. Muy compensada. Acá en mi país hay buenos editores pero a veces no el dan importancia a algo que ellos creen que no va a funcionar. Tendrán sus razones. Pero yo siempre pensé que era una de las mejores escritoras de esta época. Tengo muchos libros escritos y también muchos publicados. He recibido críticas que guardo de Neruda, de Aleixandre, de Miguel Ángel Asturias. Muchos en su momento me dieron sus opiniones. »

También inevitablemente, le confesé que había salido de su novela estragada y fascinada, y añadí que tenía la sensación de que alguien como Tim Burton haría una excelente película con esta  terrible (es un halago) novela. «Yo creo que si. Para mi fue un desahogo haberla escrito. La escribí en apenas dos meses cuando a mí me suele llevar por lo menos un años hacer una historia. Aunque es cierto que algo pasó, terrible como usted dice,  después de Las primas que en este tiempo que ha transcurrido escribí ya cuatro novelas más, con una velocidad de personaje de Tim Burton.... Una de ellas es una continuación de las confesiones de Yuna de Las Primas, otra sobre la Revolución del 30 en la Argentina y que se llama Casta Diva y otras dos que están todavía en veremos y que ni siquiera tienen nombre.»

Confío en que, al menos, tengan editorial.

Historia segunda: Teoría del mirlo blanco

Hace algo más de un año, recibí un correo electrónico a cuyo remitente no conocía. Confieso que lo abrí intrigada por asunto: «Teoría del mirlo blanco».

«Estimada Eva Orúe:

»Va a ser cierta la teoría. Es más difícil que sea bien acogida una obra literaria concienzuda o apasionadamente escrita que... te toque la lotería. No creo que haya que darle muchas vueltas. Es tal la plétora de obras que se publican, para un público lector que no crece gran cosa, que no hay mercado matemático.

»Yo he aplacado el gusanillo después de haber publicado una obra con una de esa editoriales "medianas", pero me causa sonrojo comprobar la nimiedad de mi volumen de ventas en comparación con el que alcanza cualquier estupidez editorialmente bien urdida.

»Escribir siempre vale la pena. Publicar... eso ya es otro cantar.

»Julián Granado»

Contesté, claro. Por cortesía, y porque estaba de acuerdo con él. Pero, antes de hacerlo, gogleé su nombre.


«Entiendo que es usted el Julián Granado autor de Mendizábal, la novela publicada por Almuzara. He buceado en la web, ese mar proceloso, y he encontrado información sobre la obra... de la que, lo confieso, no tenía noticia, quizá porque la editorial no me tiene en su lista de correo y no recibo sus novedades. [NOTA: ahora sí las recibo.]
 
»En cualquier caso, lo que yo hago no es crítica literaria, no me considero capacitada para ello, sino información editorial. No sé si le apetecería hacer lo que voy a pedirle, pero como comparto plenamente lo que me apunta en su comentario, y porque me gusta creer que mi sección en Divertinajes puede ayudar a los autores y las editoriales que —por razones que todos sabemos— lo tienen difícil para asomar la cabeza, me animo a sugerirle que me mande un texto más elaborado sobre esa Teoría del mirlo blanco, para publicarlo.

»Un abrazo»

La respuesta llegó rauda.

«Gracias por su ofrecimiento, pero la teoría del mirlo blanco no merece mucho espacio. Mientras que el público lector, según creo, ha aumentado aritméticamente en las últimas décadas, la oferta editorial estable lo ha hecho exponencialmente. ¿Cuántos buenos y sólidos escritores de oficio, contratados por una editorial solvente, puede haber en el país? ¿Pongamos que cincuenta? Pues son más que suficientes, publicando una obra cada dos años, para rellenar las librerías de salón.

»Lo demás son aventuras editoriales, gestas impulsadas con más valentía que pulso, a ver si el pequeño editor salva los muebles, y compensa con un texto seguro sobre las "leyendas árabes de Sevilla" las más que discretas publicaciones, que caerán en saco roto por bien escritas que estén. Con lo cansados que deben estar los periodistas de las redacciones culturales y magazines semanales de que les tiren de la manga a ver si cae una reseña sobre una obra extemporánea, se comprende que publicar una de esas obras extemporáneas es ya optar a la categoría de mirlo blanco. Que suene la flauta y la tal obra salga a hombros del boca a boca por la Puerta del Príncipe, es ya un caso de mirlo áureo.

»Disfruté mucho escribiendo lo mejor que sabía sobre Mendizábal. Luego viví el sueño impensable de ver la obra en un escaparate. Todo lo demás se me escapa, el mundo de la confluencia de estilos literarios y gustos lectores me resulta complejo de desentrañar.

»Quedo en espera de sus impresiones, Eva, si tiene tiempo y ganas.»

Las tuve.

«En lo que respecta a los libros, al mundo editorial, al tratamiento injusto que merecen tantas obras que quedan sepultadas bajo la avalancha de novedades, muchas de ellas inanes… coincido en todo. Llevo no mucho, pero ya algunos años, informando sobre este territorio y no acabo de encontrar la respuesta. Sospecho que se trata de no apostar, sino de jugar a bulto, en la esperanza de que suene la flauta, que a veces suena. La pena es que, en la locura, muchos se pierden, a veces los mejores.

»Curiosamente, todos, incluso quienes más contribuyen a esa confusión, se quejan de lo que ocurre. Es ya casi como la célebre crisis del teatro de la que oigo hablar desde que tengo uso de razón. Aunque teatro sigue habiendo.

»En lo que al cansancio de los periodistas respecta, es cierto: estamos sepultados por las novedades, como para fijarnos en las reediciones. Por eso, a veces, que caigamos de hoz y coz sobre un libro meritorio es cuestión de suerte, o de modas. También es cierto, no obstante, que en los últimos tiempos las editoriales modestas se han abierto camino, y gozan en las redacciones de un gran crédito.

»No sé si todo esto, dicho así a vuela pluma, tiene algún sentido. En el fondo, de un lado y de otro de la barrera editorial, todos buscamos al mirlo blanco…»

Este último mensaje tiene fecha del 19 de febrero de 2008. Nada más supe de Julián Granado hasta que el 22 de febrero de 2009 mi buzón recibió de nuevo la visita del mirlo.


«Hola, Eva:

»Más he tardado en contestar yo. Justo un año, y lo hago ahora para reconsiderar, siquiera sea parcialmente, mi TEORÍA DEL MIRLO BLANCO. Pues, en parte porque escribiré con cierto gusto, en parte porque en literatura (que no en amores) tengo la fortuna de cara, el caso es que mi novela De Humanidad y polilla fue finalista del Ateneo de Sevilla en junio, y para septiembre me la publica la Editorial Anagrama, a la que envié el manuscrito sin más referencias que mi nombre.

»Puedo y debo decir que he encontrado un mirlo blanco por dos veces consecutivas, y eso me hace muy feliz. Aunque todos los días me digo lo que le susurraba en la oreja el esclavo a César, "recuerda que sólo eres un mortal".

»Un saludo.»

Fue entonces cuando le pedí permiso para publicar esta correspondencia privada. A lo que él contestó:

«Yo soy, básicamente, un hombre que no sabe rectificar sus errores, dejando que se pudran. Hace más de treinta años le dije "no" a la vocación literaria, y a mi tardío regreso no le auguraba un buen futuro ni yo mismo.

»Escribí una novela desmañada y sincera, indisimuladamente autobiográfica, sobre las postrimerías del franquismo provinciano, y una modesta editorial sevillana tuvo tiempo de editármela antes de quebrar fraudulentamente. Por supuesto, no hubo ocasión ni condiciones de distribuirla. Se llamaba La pavana de Sieberg, y está descatalogada.

»Luego escribí Mendizábal, el caballero Neto (…) Empezaba a resignarme a mi condición de cenizo editorial, con la que podía despedirme de otra publicación, cuando suena la flauta por segunda vez, con Anagrama.

»De Humanidad y polilla cuenta la vida, pasión e intimidad de Francisco Ferrer Guardia, anarquista y pedagogo catalán de cuyo fusilamiento en Montjuic se cumple el siglo el próximo 13 de octubre (día de mi cumpleaños), razón por la cual Anagrama quiere tenerla en la calle en septiembre. Es un personaje lleno de claroscuros, implicado en el atentado de Morral aunque el muerto se lo cargó con ocasión de la Semana Trágica, en cuyos disturbios no había participado. El pedagogo abandonó a su familia para hacer la gran revolución, y precisamente su hija pequeña Sol (a la que dejó de ver con tres años y no volvió ni a decirle por ahí te pudras) se convertiría luego en su biógrafa más benevolente. ¿Por qué ocultaría toda la vida aquella mujer el rencor y la amargura que seguramente le produciría la figura de su padre? ¿Por qué deseaba ser conocida, sobre todo, como la hija de Ferrer? ¡Ah, misterios paternofiliales!

»Yo planteé la novela no como "una biografía" sino como "la historia de una biografía, cómo se gestó, como se adornó y cómo se contó interesadamente".»

A continuación, Julián se aventuraba unos pasos por esa frontera imprecisa que media entre vida y literatura, y que a menudo confunden los escritores apasionados de lo que escriben.

«¿Sabes? Cuando leo lo que escribo, echo en falta la dicha y el gozo de amar. Les falta a todos mis personajes, como si todos estuvieran mutilados por idéntica tara. Ellos y yo nos parecemos a esos melancólicos personajes centroeuropeos dolorosamente descritos por Marai o Zweig. En ese aspecto, la fortuna ha sido tacaña con nosotros.»

Le contesté, me contestó, pero creí oportuno guardar la historia en el cajón, al menos hasta septiembre, cuando Anagrama sacara la novela. El mirlo vino a cambiar mis planes:

«El libro, con el título De Humanidad y polilla. Todas las caras de Ferrer Guardia, verá la luz a primeros de Junio. El precavido Herralde ha decidido adelantar el lanzamiento. Te lo comunico al hilo del interés que has demostrado por "mi caso". Un abrazo.»

Otro para ti, Julián, y espero poder asistir a la presentación (el 12 de junio en Barcelona).

Palabras sinónimas

Cuenta la leyenda que esa presentadora televisiva, sí, la que hizo rimar alegría y mediodía, la de mirada distraída, la que tiene nombre de prinzesa y apellido cuasi filosofal, aseguró en uno de sus programas que «banco» era una palabra sinónima porque significaba dos cosas.

No sé si semejante dislate es cierto porque yo no lo oí, por decirlo todo cuando antes, siempre sospeché que era una de esas leyendas urbanas tan atinadamente urdidas que, si no son veras, son bien trovatas. Hasta que hace unos días alguien me contó que este remedo ibérico de Xuxa envió un original (quizá algo menos) de cuentos infantiles a una editorial de lustre, y que en la portada, al lado de su nombre, ponía: «Autora y escritora». Jate tú.

Libros encadenados


Dos que me llegan casi juntos.

Barataria publica El pajarito blanco, de James Matthew Barrie, la novela en la que nace Peter Pan porque ésta y no es la primera de las obras protagonizadas por una curiosa panda de niños inspirada en los infantes de la familia Lewellyn Davies.


Y Lengua de trapo lanza Todos crecen menos Peter, obra con la que Silvia Herreros de Tejada obtuvo el VII Premio de Ensayo Caja Madrid y que analiza la relación, a veces perversa, entre el creador, Barrie, y su criatura.

Para leer uno detrás del otro.

 

 

Acuse de recibo


Perturbaciones. Antología del relato fantástico español actual
VV. AA. (José María Merino, Juan Pedro Aparicio, Cristina Peri Rossi, Cristina Fernández Cubas, Norberto Luis Romero, Pilar Pedraza, Julia Otxoa, Elia Barceló, Laura Freixas, Carlos Castán, Luis García Jambrina, Ignacio Martínez de Pisón, Ángel Olgoso, Fernando Iwasaki, Pedro Ugarte, Manuel Moyano, David Roas, Félix Palma, Miguel Ángel Muñoz, Ignacio Ferrando, Jon Bilbao, Óscar Esquivias, Patricia Esteban Erlés, Luis Manuel Ruiz, Óscar Sipán, Miguel Ángel Zapata)
Edición y prólogo de Juan Jacinto Muñoz Rengel
Salto de página

«En el interior de este volumen hay de todo, anomalías y perturbaciones para todos los gustos. Prueben a abrirlo. Ábranlo y lean.(…) Lean. Lean y disfruten del cosquilleo y el vértigo de asomarse a los bordes del abismo.» Juan Jacinto Muñoz Rengel


Iniciamos nuestro descenso
James Meek
Miscelánea

El autor de Por amor al pueblo protagoniza un cambio de registro radical. En palabras de Jonathan Raban: «Increíblemente difícil de dejar de leer. Meek describe de una forma magnífica: consigue dar vida a cada página con dos o tres pinceladas de color… No me viene a la cabeza ningún otro autor capaz de crear una mezcla entre thriller, ficción literaria, mito clásico y periodismo de guerra y sacar de todo este material un libro que te mantiene despierto en la madrugada».


La vida y la muerte me están desgastando
Mo Yan
Traducción de Carlos Ossés
Kailas

El terrateniente Ximen Nao es ejecutado y baja al inframundo, donde le condenan de forma injusta a reencarnarse en un burro. Así comienza un ciclo de vidas, muertes y transmigraciones en distintos animales que le agotan pero nunca le hacen olvidar su existencia humana. En cada una de sus reencarnaciones sufre una nueva injusticia, que sirve para reflejar la vida cotidiana en un condado de la China comunista, mediante un relato al que no le falta el humor más ocurrente y ácido. Mo Yan (seudónimo que significa «No hablar») cuenta sobre esta obra que tardó 43 días en escribirla dibujando los caracteres chinos a mano, y 43 años en concebirla.


5X2=9. Diez miradas contra la violencia de género
Angeles Caso, Espido Freire, Rosa Regàs, Eugenia Rico y Lourdes Ventura
Editores: Silvia Pérez y Fernando Marías
Fotografías: Concha Casajús
Península

Cinco escritoras españolas comprometidas contra la violencia de género se reunieron individualmente con otras tantas mujeres de distintas edades y clases sociales que en algún momento de sus vidas, en ocasiones a lo largo de muchos años, sufrieron malos tratos por parte de sus parejas. La palabra de la quinta de esas mujeres, asesinada años atrás por su maltratador, cobró vida en boca de su hijo, y ese relato cierra el libro y también le da título: la muerte, la ausencia que provoca la muerte, hace que cinco por dos sean nueve.

«Al aprecio literario que tengo a las autoras se une el interés de un tema que genera una honda preocupación social y que está enfocado de una forma novedosa. La integración de los testimonios sobrecogedores de las víctimas con los comentarios agudos y escritos con elegancia literaria de las escritoras da por resultado un libro de biografías veraz, que denuncia el drama de la violencia contra la mujer con un lenguaje exento de tecnicismos y que puede ser de gran interés  para muchos potenciales lectores» (Enrique Echeburúa, Catedrático de Psicología Clínica, Universidad del País Vasco).

Además


banquete_nodos y redes
VV.AA.
Turner

banquete_nodos y redes es una innovadora propuesta editorial cuya prioridad se basa en la interconexión e integración de una heterogénea diversidad de iniciativas procedentes del mundo del arte, la ciencia, la tecnología y las prácticas sociales emergentes. Esta publicación excepcional, concebida y dirigida por Karin Ohlenschläger y Luis Rico, culmina el singular proyecto banquete_nodos y redes, pionero en la exploración de los procesos creativos transdisciplinares que dinamizan las prácticas artísticas, científicas y sociales, mediadas por las infotecnologías, de mayor proyección en la España de hoy. Un consejo: visiten www.banquete.org.




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