Secciones:

Boletín de novedades

Reciba nuestro Divertín de manera regular y gratuita.
Su e-mail

¡Web seleccionada entre las mejores!

Alicia en la realidad

Adriana Davidova

Trémulo

Estremecido, trepidante…


Su voz cadenciosa provoca agitados pensamientos. Tal vez hoy se abra una rendija en los muros que te rodean.

Ma Jian

 

 

Un único y certero gesto. La mano suavemente depositada entre los muslos de Alicia… Ella respira con densidad ahora… Ahora ella está viva. Ahora, con la mano de él entre los muslos y la mirada de él húmeda, empapada de algo turbio y felino; casi animal, casi ajeno, casi peligroso. Una mirada de amor o de deseo… Alicia no sabe diferenciar. Y además, ¿acaso es necesario diferenciar? ¿Acaso, se puede desear sin amar?

¡Qué más da! La “intelectualización” de este instante es absurda. E imposible… atravesada por ese mirar nuevo de él.

Pero todo es tan rápido que los sentidos y sus percepciones se superponen unos a otros, se mezclan, se confunden, se agitan como mariposas dentro de un tarro de cristal. El tacto, el gusto, el olfato, el oído, la vista… parecen lo mismo… son lo mismo.

Calor.

Pudor.

Fervor.

Aceleración.

Sensación.

Degustación.

Estremecer. Estremecer…se. Ser.

Perderse.

Enturbiarse.

 

Boca. Vergüenza. Esparcirse. Lengua. Labios. Latidos. Latido. El grave latido de un corazón. ¿El de Alicia? ¿El de él? Qué más da… Todo es ahora y después pasará, se tornará otra cosa. Se perderá quizás, para siempre… si es que “siempre” existe… O se recordará quizás. Quizás siempre, mientras dure la brevedad de la vida de Alicia, la vida de él. ¿Cuánto tiempo sería “siempre” si sumáramos las dos vidas; la de él y la de Alicia? ¡Qué efímero es siempre ! Pero, qué más da el luego, el después… si ahora la piel de los muslos de Alicia es suave… Suave y cálida, casi derretida. Como si él, acariciara la esencia misma de Alicia. La esencia de Alicia, sellada magistralmente en el ADN de cada una de las células de sus muslos estremecidos… Y como si Alicia bebiese el origen mismo de él… toda la cadena de precursores y memoria… mientras le bebe el aire en ese beso trémulo.

 

 

Pequeños Deberes- Intenta atrapar una mariposa y sostenerla entre las manos… ¿A qué te recuerdan sus aleteos, golpeándose contra tu piel?

¿Has sido tú, alguna vez, la mariposa?

Suéltala ahora… De cualquier modo su vida será breve. Apenas un par de vuelos bañada por la luz. 


A.AliciaNlarealidad@gmail.com 

 




Archivo histórico