Secciones:

Boletín de novedades

Reciba nuestro Divertín de manera regular y gratuita.
Su e-mail

¡Web seleccionada entre las mejores!

Los viajes

de Sara Gutiérrez

Christiania, turísticamente prescindible

OTROS DESTINOS


The Christiania Project: http://www.ses.dk/169000c

Todo lo que había leído sobre Christiania era que, en 1971, un grupo de hippys ocuparon unos barracones militares abandonados y ante, las dificultades para echarlos, el gobierno danés decidió considerar el asunto “un experimento social” y dar al territorio (unas 32 hectáreas) un cierto estatus de independencia. Según los relatos que habían caído en mis manos, esa pequeña península en pleno centro de la capital danesa se había convertido en un oasis de libertad, en el que casi un millar de personas disfrutaban de una nueva y más satisfactoria forma de vida en comunidad, al margen de las ataduras de la tradicional sociedad burguesa que tan bien conocemos y tan pillados nos tiene.

Lo confieso: ardía en deseos de introducirme en sus calles temerosa de no querer salir de ellas. Aunque también me preguntaba cómo era posible que tras casi cuarenta años de existencia no llegaran al millar las personas seducidas por tan espléndido plan.

Mi llegada al lugar resultó un tanto bucólica ya que entré en el poblado tras recorrer el camino que sigue la margen del río en lugar de hacerlo desde la calle asfaltada y normal que es Prinsessegade.


Iba deseosa de sentarme en uno de sus publicitados cafés (había mirado sus webs cuando planeaba el viaje y ya tenía mis favoritos) pero enseguida se me revolvió el estómago. ¿Por qué riman siempre libertad con suciedad? Lo siguiente que vi, a través del objetivo de la cámara, fue un enorme cartel de “Prohibido hacer fotos”. Me sonó a aquello que piensan todos los que piensan que otros no piensan de “libertad la mía, pringao”. Imposible dar un paso sin que algún harapiento cargado de alcohol con aire marcial nos recordara de malos modos que allí estaba prohibido hacer fotos. ¿No quieren fotos? No hacen falta fotos, en algún lugar cochambroso habréis estado alguna vez... pues lo mismo.

Era una mañana de domingo y aquello parecía una pésima recreación de la más desagradable plaza del más desagradable de los pueblos, no vimos nada de novedoso ni luminoso en aquella concentración de marginales empinando el codo.

Nos adentramos en el poblado buscando una justificación a los cantos de sirenas que nos habían llevado hasta allí pero... Curioseamos en una tienda impropia, a mi parecer, de quienes se autoabastecen. Observamos un espacio con ropa usada dispuesta para el intercambio impropia, a mi parecer, de quienes comparten con respeto. Alcanzamos un núcleo de casas con alrededores impropios, a mi parecer, de quienes construyen un nuevo orden.

Chatarra, barro, trapos, vidrios... suciedad que me podría haber ahorrado contemplar si no hubiera sido tan inocente de creerme todo lo que leo. ¿Les gusta vivir así y tienen la decencia de hacerlo enquistados? Perfecto. Pero que no nos lo vendan como la gran alternativa social... Me recuerda una vez que entramos en el patio de una casa okupada y los okupas nos gritaban desde las ventanas que adónde ibamos, que aquello era propiedad privada.

Pero no todo acaba ahí: en una librería vimos un libro de fotografías con las maravillosas casas que la gente tiene en Christiania. Supongo que los que han sabido aprovechar la ocasión también han sabido crear su burbuja de confort dentro del gueto. Siempre pasa.


Una foto la hice yo, otra Eva Orúe. Todas desde afuera.

OTROS DESTINOS

Más sobre Copenhague en Divertinajes.com
Preparación del viaje
Paseo por la ciudad
De museos

(Entre paréntesis)


Desde el Hotel Marqués de Riscal The Luxury Collection nos proponen algo que interesará especialmente a quienes ya estén preparando la escapada de Semana Santa: 3 noches por el precio de 2 en un enclave ideal desde el que acercarse a San Vicente de la Sonsierra para ver los Picados, a Laguardia para recorrer susestrechas calles medievales al paso de las procesiones o a Baños de Ebro para presenciar la Quema de Judas.  Y no faltarán en los desayunos dulces típicos de estas fiestas como las rosquillas o el tradicional zurracapote hecho a base de vino tinto.


Y el El País-Aguilar nos propone 30 rutas a pie por los 16 Parques nacionales de España y Portugal (algunos de ellos refugio de especies que no se encuentran en ningún otro lugar del mundo) con toda la información necesaria para disfrutar de nuestro mejor patrimonio natural: descripción del parque y de las excursiones paso a paso, accesos por carretera, planos de todos los recorridos, así como recomendaciones de alojamientos, restaurantes y visitas turísticas por las cercanías. Obra del paisajista, fotógrafo y escritor especializado en cicloturismo, viajes y naturaleza Juanjo Alonso. 




Archivo histórico