Secciones:

Boletín de novedades

Reciba nuestro Divertín de manera regular y gratuita.
Su e-mail

¡Web seleccionada entre las mejores!

El mirón impaciente

Eduardo Nabal

El amor y otras catástrofes


Los ladrones es una de las obras más densas y complejas de André Téchiné y también de las más alabadas por la crítica a pesar de sus imperfecciones, que se manifiestan en el contraste entre la fuerza que adquieren unos personajes y situaciones y lo desdibujados que quedan los caracteres de otros, así como en sus altibajos narrativos.

Como otros  de sus filmes, Les voleurs está construido en episodios, una serie de bloques que en este caso incluyen arriesgados y a la vez interesantes saltos espacio-temporales a través de los cuales conocemos mejor a los atormentados personajes y los momentos cruciales de la trama. Una tragedia coral, impregnada de sentimientos inhibidos y pasiones desatadas que se inicia con la mirada desconcertada de un niño sobre esa gente que, de noche, a hurtadillas y bajo el frío del amanecer, trae el cadáver de su padre de vuelta a una gran casa de campo.

El título del filme adquiere muchos significados en la historia ya que no sólo se nos habla de una banda de criminales y de Alex, un policía amargado (encarnado con encomiable sobriedad por Daniel Auteuil), sino también de otro tipo de robos: el de la inocencia, el de la persona amada, el del amor mismo…


De nuevo, Téchiné se embarca en una perturbadora fábula moral en la que se mezclan el hondo realismo con el que dirige a sus intérpretes, llenos de vida y dramatismo —incluyendo secuencias de amor, dolor y violencia de enorme fisicidad—, con los toques de lirismo, humor y poesía. De nuevo el campo y la ciudad, los amores intergeneracionales y, en particular, el amor insólito entre de Juliette, una joven neurótica y autodestructiva (a la que da vida Laurence Cote), y Marie, una madura profesora de filosofía (Catherine Denueve, en una sobria e inquietante caracterización). De nuevo se mezclan las clases sociales, lo establecido y lo prohibido, lo que es posible comunicar y lo que queda por decir…

Téchiné coloca en el centro de la historia la rivalidad larvada de dos hermanos que, con algo de Caín y Abel, encarnan a un policía y a un ladrón, ambos de edad madura, a los que no les salen bien las cosas. Su odio-amor íntimo va a marcar una historia que, a través de diferentes ojos (desde los del niño del comienzo y final de la historia a los de la aparentemente serena Marie), adquieren uno u otro sentido.

Los ladrones fue considerada por algunos la confirmación de la madurez creativa del realizador aunque muchas de sus constantes ya se encontraban en filmes de la talla de Rendez-vous, En la boca, no o Los juncos salvajes. Tal vez su trama criminal y su retrato realista de la sociedad francesa del momento —con su juventud en paro, sus criminales de poca monta, sus bares de atmósfera turbia— atrajeron al público mayoritario y a una crítica algo despistada sobre la verdadera envergadura de las obras anteriores de su realizador.


En Les voleurs, Téchiné de nuevo  reflexiona sobre el tiempo como motor de creación y destrucción, sobre el amor y el erotismo en sus diferentes formas y sobre la violencia que se exterioriza a través del movimiento de la cámara o la corporalidad de criaturas que tratan de aproximarse y comprenderse sin demasiado éxito. El inesperado suicidio de Marie le sirve para dar salida a una historia que a pesar se su fuerza e interés se le va de las manos por los muchos temas que plantea y no acaba de desarrollar del todo. Los diálogos nocturnos sobre el amor y la entrega entre Alex y Marie, a orillas del Sena, nos recuerdan otros grandes momentos, de clara inspiración literaria y operística, que ya hemos visto en muchos de las películas francesas citadas.

El gran mérito del filme es dar, antes que en Les témoins, una visión caleidoscópica sobre un conflicto argumental aparentemente sencillo a través de las miradas más dispares sin, de nuevo, dar conclusiones sencillas o tranquilizadoras sobre sus personajes y sus auténticas motivaciones.




Archivo histórico