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Alicia en la realidad

Adriana Davidova

Lo efímero


Los agujeros negros del Universo son regiones con una fuerza de gravedad tan fuerte que nada puede escapar de ellos.

 

 Astrónomos confirman la existencia de un agujero negro en el centro de la Vía Láctea

 

 

 

Consuela saber que tanto lo efímero, aquello que parece poco trascendente, como lo que promete permanecer o se establece como algo consolidado, tienen las mismas probabilidades de acabar centrifugados hacia los abismos desconcertantes de un agujero negro. ¿Quién sabe sin embargo lo que allí sucede?... Acaso tenemos miedo simplemente porque lo desconocido nos inquieta, ya que no ejercemos control sobre ello, y por lo tanto no podemos predecir las posibles consecuencias.

 

Alicia: Últimamente veo muchísimos rostros que reflejan preocupación, temor, sobresalto… El miedo a que lo seguro sea ahora incierto, a que el orden propio interno y el orden de fuera, ya no puedan servir. Como si alguien hubiese soplado sobre un castillo de papel, dando movimiento a los cimientos hasta ese momento fijos.

Adriana: Sí… Hay un susto generalizado, que se alimenta de si mismo y de nuevos sustos.Esa CRISIS, tan amenazante, parece que se ha posado hasta en los sueños. Parece que es muy importante que nadie se quede sin sentir pavor. Que nadie se quede sin estar alerta, incluso dormido. Ahora nos indican que veamos el pánico en los detalles de nuestros sueños y que encima los compartamos y los volvamos más sugerentes aún y les busquemos significados premonitorios atroces sobre la inmediata posibilidad que nos espera de una ruina económica absoluta, de un accidente, de un despido salvaje, de una Navidad sin desmesuradas compras de regalos navideños y comida navideña, una Navidad sin ostentación… Eso desencadena un auténtico derrumbe emocional y psicológico por lo visto… y si sueñas con un abeto en medio de un bosque nevado, un abeto que se yergue en medio del frío y el paisaje invernal, es que no tendrás monedas ni para comprarte el pequeño árbol- plástico- verdoso del “chino”, con sus lucecitas anaranjadas y alegres para erguirlo en medio de la mesa del salón. Y peor aún… tal vez te quedes sin salón, sin mesa… y te quedes solo en medio del paisaje invernal, atraído irremediablemente por un agujero negro. Y tú… y yo… que éramos tan importantes, tan permanentes, tan establecidos… de repente, formaremos parte, en un único santiamén, de lo efímero.

Alicia: No se si estás bromeando, frivolizando o burlándote sin más…

Adriana: ¡Nada de eso!

Alicia: ¿Ironizando?...

Adriana: Me autocompadezco.

Alicia: ¿Ves?, sigues burlándote…

Adriana: ¿Acaso no puedo bromear?, ¿no puedo reír? Reírme de mi misma, de mi miedo, del miedo en general.

Alicia: Pero el tema es serio.

Adriana: Sí, claro… y precisamente por eso es bueno sacudirse un poco el miedo, aunque sea a la fuerza, aunque sea con una risa sarcástica… Sacudirse el miedo y ponerse creativo, enfocar otros puntos de vista, alejarse, mirar con perspectiva o simplemente comparar. Aunque comparar no parece muy elegante porque en el fondo todos tendemos a hacerlo a todas horas para lo nimio. Pero comparemos esta crisis con otras situaciones de otros lugares y otras gentes… Comparemos la negativa continuada del banco a entregarnos un crédito mínimo para pasar el mes, con la situación de un niño esclavo, por ejemplo… Situación que todavía es real en otros lugares.

Alicia: O una niña “soldado”…

Adriana: O una niña objeto sexual, una niña con los pechos “planchados”, un niño desnutrido, seropositivo, desatendido… Una mujer apedreada, un hombre asesinado por su ideología, una mujer privada de derechos, un niño vendido, una niña robada, un bebé despojado de sus órganos para “curar” a los ricos……..

Alicia: Calla…

Adriana: Eso sí que son pesadillas. Pesadillas de las cuales los que las sueñan y están siendo soñados, no despiertan porque no están dormidos.

Alicia: ¿Son ellos efímeros?

Adriana: Tal vez para algunos gobiernos, tal vez para algunos que se creen permanentes, tal vez para aquellos que confunden la realidad con la mentira… Pero para aquello que es misterioso y que queramos o no, nos alcanza a todos… no. No son efímeros. O si lo quieres ver de otro modo, son tan efímeros como el más “estable”.

Alicia: De todas formas, a mí me gusta lo efímero… porque hay un tipo de cosa efímera que cuando todo lo que uno puede aferrar, usar, gastar, poseer y desechar se extingue… esa cosa efímera, que tal vez era un pensamiento, una idea, un sentimiento o un deseo… permanece. Pese a todo. Permanece e incluso se hace más intensa, crece, se extiende, se proyecta, se hace materia.

Adriana: Y a veces, esa cosa efímera, sutil, apenas perceptible… convierte los agujeros negros, en  galaxias…

Alicia: Eso último que has dicho, ¿no es excesivamente melodramático?

Adriana: Tal vez.

Alicia: Sí. Pero no te calles, simplemente estaba siendo irónica.

 

 

 

     23.48-23.51

 Lannigan monta el numerito de morirse en la cama.

 

 

   23.58

 Lannigan muere una vez más.

 

 de “Los normales” de David Gilbert 


Anoche, cuando conseguí dormir, también yo tuve pesadillas… Pero no me voy a dejar impresionar. He decidido no dar lugar a lo engañoso, a aquello que me intenta confundir. Y haré caso a lo que sugería el autor de “El hombre que se enamoró de la luna” (Tom Spanbauer)… Estaré atenta y con los sentidos aguzados, para que “el diablo, que es aquello que te confunde y no te deja contar tu propia historia” no se me acerque.

 

 

Pequeños Deberes- Recuéstate sobre la almohada y déjate envolver por los sueños. Pero sueña con algo pequeño, agradable, imperceptible… Tal vez efímero.

 

 

Fotos- Eva Davidova

 

 

 

 


A.AliciaNlarealidad@gmail.com




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