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Círculo de iluminación

Eva Orúe

Cambios, cambios



La consulta del diccionario de la Real Academia en su versión digital no sólo simplifica el trabajo, sino que permite seguir el avance de las labores de los académicos y sus equipos, empeñados en la redaccción de la vigésima tercera edición del repertorio de palabras del español.

Así, en la semana en la que celebrábamos el 30 aniversario de la Constitución (como diría Miguel Ángel Rodríguez: si fuera hombre estaría a punto de entrar en un consejo de administración, si fuera mujer empezaría a pensar en el bótox como su único aliado), me entero de que la Academia tiene la intención de suprimir el artículo déshabillé, voz francesa que en rigor se traduce como «salto de cama» aunque aquí, al menos en tiempos de Nadiushka, Susana Estrada y otras precursoras, sirvió para describir un estado de ánimo.  

Descanse en paz.

¿Quién teme a la crisis?

Me dicen que los grandes, esta vez sí que sí, han levantado el pie del acelerador, y que alguno hay que allí donde anunció 450 títulos al año se ha quedado en dos cientos y pocos, porque la situación no da para más e incluso daría para mucho menos.

Pero, que nadie crea que los editores andan desanimados, o faltos de iniciativa. Como diría Voltaire: Au contraire.

Mondadori ultima nueva colección, Roja y negra, dirigida por Rodrigo Fresán. Serán 6 títulos anuales, entre enero, junio y octubre, y se estrena con El poder del perro, de Don Winslow y Delitos a largo plazo, de Jake Arnott.

«Roja y negra», me digo, suena stendhaliano. ¿Casualidad? Y Fresán me responde:

Bueno, el título hace un juego de palabras sobre el clásico de Stendhal que, a no olvidarlo, no deja de ser una novela criminal en la que aparecen ya muchas constantes que marcarán a la novela negra: la figura del trepador, el crimen-de-pasión, el retrato de una sociedad corrupta... Pero, en lo que pensé yo —más allá de lo más o menos ingenioso— es que esta etiqueta me daba la posibilidad de albergar, bajo esos dos «colores» o «tonalidades», un abanico muy amplio de matices que van de lo noir (y la arquetípica figura del detective privado) a la crónica roja donde entran desde narcotraficantes a asesinos seriales pasando por médiums investigadores.

Se dice que la novela negra (imagino que también la crónica roja) está de moda. ¿Es esta colección una manera de subirse al carro?

En lo personal, es un género que siempre me gustó y me gusta mucho como lector y que, me parece, trasciende a las modas o a las conveniencias editoriales. El ser humano viene matando desde el principio de los tiempos y preguntándose cómo, por qué y para qué lo hace. Todo parece indicar que no dejará de hacerlo a corto plazo pero, al menos, hay gente que lo cuenta muy bien y con las palabras justas.

Siempre se dice que una colección nueva (como una editorial nueva) nace para llenar un hueco. ¿Cuál es ese vacío que queréis colmar?

El asunto pasa más por publicar buenos libros. Llenar el vacío de esa ausencia. Y descubrir nuevos autores tanto a lectores muy curtidos en el género como a detectives novatos que pasen por allí.

Dice el Lector mal-herido: «Curiosamente todo lo que prologa Fresán es bueno». ¿Coincides con él? ¿Valdrá esta afirmación para la nueva colección?

Espero que sí. Yo creo que sí. Jamás he presentado o prologado algo que no considere valioso o interesante. Los títulos que componen Roja y Negra no son la excepción. De hecho, a la hora de armar una colección de estas características, hay que preocuparse —me he preocupado— por mantener bien altos dos listones: el de la intriga y el misterio así como el de la calidad literaria.

La última: ¿habrá autores españoles y latinoamericanos en la colección?

La colección nace con la voluntad de que la única frontera a respetar sea la de la calidad. Roja y Negra también se preocupará por rescatar clásicos y títulos de culto. Seguiremos informando. E investigando.


Otra novedad será la colección Memorias de Roca editorial, que hasta ahora ha sido una editorial de la imaginación y ha decidido convertirse también en una editorial de la memoria.

Esta línea de no ficción publicará memorias personales y artísticas, de nombres no siempre famosos, pero que nos permitirán crecer y descubrir otros mundos, vidas intensas, azarosas, emprendedoras, de búsqueda interior, lucha por ideales o supervivencia en el horror.

Arrancan con La verdadera historia de El Principito, de Alain Virconcelet, publicado en Francia por Flammarion, un texto que intenta averiguar qué inspiró a Saint-Éxupery, qué hechos le llevaron a escribir su obra más universal. Después vendrá Alfombra voladora sobre Bagdad, de Hala Jaber.

Internet y los libros (1)


En el año previo a la gran eclosión digital de las editoriales españolas (volveré sobre esto en otro momento), el mundo del libro y el de la red, hace no tanto irreconciliables, van acercando posturas, en gran medida porque los hinchas de Gutenberg se ha dado cuenta que, para todos, el futuro será digital, o no será.

Por un lado, los amigos de LEA (Librerías Especializadas Asociadas) han puesto en marcha una campaña, Léeme los labios, con la que pretenden convertir a los lectores en creativos para el fomento de la lectura. La iniciativa, que cuenta con el respaldo del Ministerio de Cultura, aspira a involucrar a los jóvenes, esos que han nacido pegados a un ordenador y cuya relación con la letra impresa es más conflictiva.

Por otro, la Federación de Gremios de Editores de España, en colaboración con CEDRO y el Servicio de Orientación a la Lectura (SOL), lanza la segunda edición de una campaña de fomento de la lectura que pone en Red el libro, la lectura y las nuevas tecnologías, una actuación que forma parte del Plan de Fomento de la Lectura y el Libro del Ministerio de Cultura. Con Leer tiene premio, la FGEE quiere subrayar la compatibilidad entre el libro, la lectura y las nuevas tecnologías.

Un único objetivo y, en ambos casos, la posibilidad de ganar un premio. Será cuestión de pensárselo…

Internet y los libros (2)


Supongo que estaba obligado, siendo como es un gurú (con perdón) de la cosa, pero hay que reconocerle el mérito.

Javier Celaya, el impulsor de Dosdoce.com, acaba de editar con Editorial Gestión 2000 (Grupo Planeta) La empresa en la Web 2.0 en su versión tradicional, léase, papel.

Pero, como Celaya es todo menos tradicional, y puesto que lleva años intentando convencer a las editoriales grandes y pequeñas, reacias casi todas, de que la Red no es rival sino complemento, en su día negoció quedarse con los derechos digitales de la obra (ya saben que, ahora, los contratos estándar mencionan esos derechos con los que las casas de edición españolas no hacen nada) y utilizarlo a su libre albedrío. Como diría el poeta, se hace camino al andar. O, por ceñirnos al refranero, hay que predicar con el ejemplo.

Hasta ahora, era posible hojear hasta el 20% del libro en Dosdoce.com. A partir de hoy, quienes lo deseen podrán además leerlo en su teléfono móvil. Así, los lectores pueden descargarse gratuitamente el libro en formato digital para leerlo en sus teléfonos móviles o en dispositivos de lectura de libros electrónicos (el eReader de Sony, el Kindle de Amazon o el Digital Reader de I-Rex). Es convicción de Celaya, y no es el único, que la libre distribución de libros a través de Internet, bajo licencias Copyleft o en Dominio Público, no sólo aumentan la difusión de las obras, sino que también ofrece beneficios derivados a tener en cuenta (intercambio de conocimiento, cultura más libre, etc.).

Mira que se lo tengo dicho: el futuro ya está aquí.

Internet y los libros (y 3)

Leí hace nada a Javier Marías justificando su aversión a los ordenadores a partir de un amor irracional por su máquina eléctrica (evolución, a su vez, de la máquina de siempre, aunque ése fue un desarrollo que el autor aceptó, al parecer, sin desgarros personales) y de un temor casi sobrenatural a la invasión de correos electrónicos prietos de virus temibles y sus más temibles aún mutaciones (como si no se pudiera trabajar sin estar conectado a la Red).

Es cierto que la avalancha de emilios puede resultar enojosa, pero cierto es también que te permite mantener el contacto con gente a la que, de otro modo, perderías de vista y conocer, aunque no les pongas cara, a personas que tienen algo interesante que ofrecer.

En los últimos tiempos he recibido dos correos que venían acompañados de una oferta de lectura, emails de autores que no son los sospechosos habituales y están fuera de los circuitos.


Eva Domínguez, compañera periodista a la que no conozco personalmente y que trabaja en la creación y dirección de proyectos digitales para diversas empresas y medios, me hablaba de Máster en Manhattan. Memoria accidentada de una becaria en Nueva York (Niberta), el relato de los dos años pasados en la capital del mundo antes de los atentados que cambiaron el perfil de la ciudad y la faz de la tierra. En el prólogo, Enric González, él mismo superviviente de la gran urbe, recuerda que «nunca dos personas han estado al mismo tiempo en la misma Nueva York, porque la bestia se regala distinta a cada uno». La NY de mi tocaya es cruel, ácida, pero también tierna, acogedora. Un texto sencillo, limpio, que leemos como quien escucha el relato de una amiga que acaba de venir de allá y nos cuenta una relación que ha oscilado del amor al odio, como un péndulo…

Pueden saber más sobre la obra y su autora pinchando aquí.


Al poco recibí otro correo, éste firmado por Ángel Lluís Carrillo Pujol, médico de familia (nada que ver con ese otro, no me sean malpensados) tarraconense, y escritor que me presentaba su novela Fresas y melocotones (Nostrum). Él no lo sabía, pero para llamar mi atención bastaba con decir que éste es un relato que pisa territorios que son suyos: Salou, Asturias… que también son míos, y son los que recorre (también Salamanca, o Dublín), Pau, el protagonista de su historia.

Pueden leer lo que la escritora Luisa González dijo en la presentación del libro pinchando aquí.

Eva y Ángel Lluís son conscientes de que este Círculo no es un espacio de crítica literaria. Pero también de que me gusta dar a conocer las novedades. Y, sobre todo, de que me gusta pensar que gracias a Internet, instrumento que tantos denuestan, hay libros valiosos que tienen una oportunidad. 

Acuse de recibo


El almanaque de las mujeres
Djuna Barnes
Egales


Escrito a modo de calendario medieval, El almanaque de las mujeres es una astuta parodia en torno al alocado círculo sáfico de Natalie Barney y su Académie des Femmes. Agudo, mordaz, ingenioso y trasgresor, es también un texto moderno y precursor en su visión del lesbianismo y las cuestiones que envuelven las relaciones entre mujeres. La endogamia afectiva, el travestismo, la maternidad, el matrimonio o las diferencias entre sexo y género están ya planteadas en El almanaque con una carga de ironía y acidez poco frecuentes en el tratamiento del tema. Y es además un soplo de aire fresco, un referente imprescindible para conocer el mundo de las mujeres lesbianas en toda su amplitud y diversidad.

Publicado por primera vez en 1928, esta nueva versión incluye las ilustraciones originales de la autora, algunas claves para entender el texto y reconocer a los personajes, y la última entrevista que concedió Djuna Barnes.


El hijo de César
John Williams
Pamiès

Novela histórica galardonada con el NATIONAL BOOK AWARD

Año 44 a.C. Julio César es asesinado. Cuando en su testamento adopta y nombra como su heredero universal a su sobrino Octavio, la vida de este joven de dieciocho años cambia para siempre. Rodeado de hombres que luchan encarnizadamente por el poder —Cicerón, Bruto, Casio, Marco Antonio, Lépido—, el joven Octavio debe imponerse a todas las maquinaciones para hacer suyo el legado de su padre adoptivo y reclamar su destino como primer Emperador romano.

El hijo de César  nace, después de una meticulosa labor de investigación, de la pluma de un auténtico poeta, y nos cuenta el sueño de un hombre por liberar a la corrupta Roma de las guerras intestinas que amenazaban con acabar con ella y afianzarla como eje del mundo.

«Uno se sumerge en un mundo cuya complejidad, lujo, cinismo político, credulidad pública y violencia se asemejan mucho al nuestro.» The New Yorker


El color del Índico
Juan Bolea
Rey Lear

El escritor de best-sellers José Marguan, viudo y malherido por un cáncer terminal, decide regresar a Kenia, al mismo hotel de Mombasa donde vivió los mejores momentos de su carrera literaria. Mientras se prepara para una muerte solitaria y se enfrenta a sus recuerdos repasando los episodios más relevantes de su pasado, la visita de su hijo recién casado y de su editor rompen todos sus planes. Sin embargo, ese reencuentro no traerá la paz a sus últimos meses de vida, porque a orillas del Índico lo cotidiano se transforma en una realidad brutal, lo que deriva en una compleja historia de amor y odio que se convertirá en la última narración no escrita de Marguan, su último best-seller.

Novela de personajes atormentados y de acción trepidante, el escenario acaba convirtiéndose en un protagonista más del relato, con la misma intensidad salvaje del big papa, ese gran tiburón blanco que amenaza la costa keniata y que muchos sueñan pescar a riesgo de sus vidas.


Del no mundo
Juan Eduardo Cirlot
Edición de Clara Janés
Siruela

Del no mundo abarca la poesía de Juan Eduardo Cirlot desde 1960 hasta 1973, exceptuado el ciclo Bronwyn (Siruela, 2000), primero de los tres volúmenes de su poesía reunida. Durante esta última etapa, Cirlot se enfrenta a las grandes preguntas sobre la existencia partiendo del prisma del límite y la vocación de totalidad. Así crea con su palabra un terreno propicio a la transformación -transformación de carácter alquímico-, generando un humus negro del que surgen los destellos del oro, la meta final. Como consecuencia, el lector se verá sumido en un potente magma oscuro y cegador, asaltado además por el ritmo y el sonido, e incluso por la letra y su ubicación en la página. La maestría de Cirlot le hace enfrentarse tanto al soneto como a la poesía experimental, permutatoria y fonovisual. Este amplio espectro en el campo de la forma está vertebrado por la fuerza del que «inscribe su alma» en cada verso y que probablemente es la voz poética española más innovadora y arriesgada del siglo XX.


Las mil y una historias de Pericón de Cádiz
José Luis Ortiz Nuevo
Barataria

«Y ni en éste ni en el otro colegio de los hermanos aprendí yo na’, ni a leer ni a escribir ni na’, porque no hacía caso de na’», nos advierte Pericón.

Sin embargo, aquel niño aprendió muchas cosas por las calles de Cádiz: a engañar al hambre (la canina), a cantar y a fabular. Y de qué manera. Quien interpreta la vida como lo hace Pericón, puede contar cualquier cosa sin que nadie lo pueda acusar de falsedad documentada. Porque Pericón y sus amigos viven lo que cuentan y sus fábulas no son artilugios literarios, sino pura y dura vida fabulada de hombres, pulpos, muchachas, gatos, loros, tabernas, playas, juergas y perros habladores.

Así lo explica el poeta Fernando Quiñones: «Hay que aclarar con toda urgencia que, en un hombre como el que nos ocupa, imaginar no es nunca o casi nunca mentir. Jorge Luis Borges ha sugerido más de una vez la imposibilidad de diferenciar tajantemente la literatura realista de la literatura fantástica, ya que nada puede haber más fantástico, inesperado e inesperable que la vida misma, y que todo cuanto nos transita por la cabeza, el corazón o el sentimiento también forma parte de la vida, puesto que lo forma de la nuestra. La caudalosa, más bien torrencial, fantasía de Pericón, proveerá al lector de este libro, en numerosas ocasiones, de lances y pasajes más o menos difíciles de creer según los cánones –por otra parte, falibilísimos, como a diario podemos comprobar– que rigen nuestros razonamientos cotidianos. Pero no hay que olvidar que, así como en las leyendas más inverosímiles existe un fondo de realidad ocurrida y transformada por el tiempo, en los relatos y memorias de Pericón se mezclan indisolublemente lo que fue y lo que pudo ser, lo que para él fue así».




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