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¡Ese libro era mío!

Editores enREDados

Dos libros, dos escenas

por Constantino Bértolo, director literario de
Caballo de Troya


Escena primera


El libro que era mío y se me escapó fue nada menos que El vano ayer, de Isaac Rosa.

Unos años antes de su edición, cuando dirigía la editorial Debate, Isaac me hizo  llegar el manuscrito de La malamemoria. Recuerdo que en el Comité de lectores se comentó un informe sobre la novela un tanto ambiguo (lo peor que le puede pasar a un informe de lectura): ni sí ni no sino todo lo contrario. Como el tema de la novela me pareció interesante pasó a ser leído por mí y me dejó un tanto frío: el planteamiento era interesante y original pero estaba resuelto con poco pulso y se movía dentro de un «sentimentalismo de izquierdas» bastante tópico y predecible. En aquellos tiempos en los que todavía no había email creo que le respondí por carta al autor contándole discretamente mis impresiones. Más tarde llegó a la editorial el libro que Isaac había escrito en colaboración con un autor serbio sobre el tema de los Balcanes sin que yo llegase a enterarme de su existencia: un colaborador directo no le concedió relieve alguno y ni me hizo saber.

Durante mis últimos meses como Director de Debate, y cuando la edición de ficción ya estaba en trance de extinción, llegó el original de El vano ayer. Y la verdad es que no recuerdo muy bien qué sucedió. Al poco de publicarse en Seix Barral lo leí y me dejó muy chocado: aparte de una buena novela era muy «la novela que yo quisiera haber editado». En la presentación, el autor me comentó en efecto me la había enviado, y que no sólo había rechazado su publicación sino que había argumentado el rechazo en base a que «caía en los mismos peligros narrativos que la novela denunciaba». Esto me dejó todavía más perplejo porque cuando leí la novela editada en ningún momento recordé haberla leído y había partes que me parecía imposible haber olvidado. ¿Acaso la leí en diagonal y con el recuerdo de La malamemoria en la cabeza? ¿Acaso la leyó algún colaborador y me trasladó la impresión  que hice llegar al autor? No estoy seguro pero en todo caso algo hice imperdonablemente mal porque aquella novela era claramente una novela que me hubiera gustado editar.

Escena segunda


En mis últimos tiempos en Debate tuve conocimiento a través de informe de una scout —aquellos eran tiempos de abundancia— de un ensayo que iba a publicar Zizek sobre Lenin, donde además parecía una antología de sus textos.

Ya había leído alguna cosa del autor que claramente se perfilaba como un ensayista no abducido por la ideología socialdemócrata. Llamé a su agente en España —Karina Pons, de la Agencia Balcells— y le dije que claramente ese era un libro para mí y no recuerdo con qué oferta de adelanto —bastante generoso, aquellos eran tiempos de abundancia— llegamos a un acuerdo y firmamos el contrato y se puso en marcha la traducción. En el ínterin, los reajustes del Grupo me resituaron en el nuevo proyecto que bauticé como Caballo de Troya.

Mi sorpresa vino cuando los nuevos responsables de Debate, ya perfilado como sello de no-ficción, me comentaron que la editorial Akal había editado el ensayo de Zizek aunque prescindiendo de la antología de los textos leninistas. El caso es que se llamó a la agencia y al parecer Zizek, que no debe ser un autor muy organizado, había vendido por su cuenta y despistado los derechos a Akal. Sé que se disculpó y ofreció un nuevo título a cambio, Lacrimae rerum, que funcionó muy bien pero que no era ese Lenin que sí era el libro en cuya edición, con la antología, me hubiera gustado intervenir.

 

Algunas propuestas de Caballo de Troya


Soy una caja
Natalia Carrero

Nadila, una aprendiz de escritora que cree ciegamente en el poder salvador de la literatura, busca su propia voz y se mete de cabeza en la compleja obra de la escritora brasileña Clarice Linspector. Como quien ensaya delante de un espejo, la protagonista, con una notable predisposición para no saber quién es ni qué hacer ni qué decir, se mide con la estatura formidable y seductora de Clarice: la lee, la cita, la busca y hasta mantiene encuentros con ella. Y a través de ese proceso, como si de magia se tratase, encontrara su propia voz, su propia historia. La magia de la literatura.


Todo lleva carne
Peio H. Riaño

No es un manual de supervivencia al modo de En busca del tiempo perdido (aun sí quizás del tiempo expoliado), ni un espejo a lo largo del camino (ya sólo hay autopistas y Áreas de servicio), pero mientras lo lees puedes reconstruir el  mapa de la intemperie (Hace frío ahí fuera y aquí dentro también). Cristales de una vida que es lo de todos (de casi todos) y que confirman que no es verdad aquellos de que el mundo sea según el color del cristal con que se mira. Un libro inevitable.


El fumador y otros relatos
Marcelo Lillo

Una docena de relatos marcados por un tono de desgarro existencia agridulce y que recuerdan el tono de los mejores cuentos de Raymond Carver o Rubem Fonseca. La historia de un escritor que edita sus propios libros y recorre el país vendiendo los ejemplares de puerta en puerta. Los dos componentes de un matrimonio asisten entre emocionados, trascendentes y rutinarios a la agonía, fallecimiento y entierro de la madre del marido, mientras la vida transcurre viendo la tele. Un hombre recuerda su infancia triste marcada por la presencia esporádica de una hermana de su madre, vistosa, vitalista, alegre, cuyas vistas eran como un oasis dentro de la rutina. Vidas mediocres, recuerdos mediocres que destilan una melancolía en la que no deja de estar presente la nostalgia de la felicidad.


Inmediatamente después
Eva Fernández

Esta es una novela coral, que tiene como protagonistas a un grupo de amigos y amigas que a pesar del paso de los años han mantenido una relación de afecto mutuo desde su adolescencia hasta esos primeros años en que la madurez parece exigir tomas de decisión irreversibles. Es la enfermedad repentina de uno de ellos, Miguel, la que provoca “el examen de conciencia” sobre sus vidas que cada uno va a llevar a cabo a partir de los encuentros y los desencuentros que la novela nos pone delante.

 

MÁS INFORMACIÓN SOBRE CABALLO DE TROYA EN http://www.editorialcaballodetroya.es/home/home.asp




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