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Círculo de iluminación

Eva Orúe

Problemas

Comentarios, correcciones, aportaciones... aquí. Gracias.

 

Además del episodio del indiecito guaraní, la leyenda cuenta que una cantante de copla, cuando se levantaba afónica, culpaba a su gran rival: «¡Ya me ha metido doña Concha en el congelador!». Nadie por estos lares cree en estas cosas, pero…

Pincha


Mañana, día 13, el Tribunal de Apelaciones de París estudia el recurso presentado por el presidente francés contra la editorial K&B, que ha publicado Nicolas Sarkozy: le manuel vaudou, obra que —dice el pequeño gran hombre— viola su derecho a la imagen, teoría no aceptada por el juez de primera instancia. «Pensó que elegía a un hombre de Estado que reformaría el país y haría brillar a Francia en el mundo entero. Y sin embargo, sigue con dificultades para llegar a fin de mes, y sueña con mandar a hacer puñetas a esta sociedad que no beneficia más que a los ricos y dedicarse a vender patatas fritas a la orilla del mar. Tranquilo.» Sí, tranquilo, porque los sortilegios de Yaël Rolognese evitarán que Sarko haga más daño. El pack, azul chico (no de pequeño, sino de varón), contiene una biografía ilustrada y, de regalo, un muñeco vudú + 12 agujas.

Duele


El nombre del vudulólogo, desde luego, levanta sospechas: digan en voz alta Yaël Rolognese y oirán Segolène Royal. En paralelo, una obra similar pero rosa dedicada a la socialista ha aparecido firmada por Alain Corsozsky, cuyo parentesco sonoro con el inquilino del Elíseo resulta evidente. Son, sí, anagramas y confirman, si falta hacía, que todo es una broma. Rentable, porque a la espera de la sentencia final K&B vende a tutiplén, pero broma. Que Nicolas —víctima ya de un cómic implacable durante la campaña electoral— no ha sabido aceptar y Segolène ha encajado con elegancia. «Ya puede confesarlo: incluso si votó por ella en 2007, dejó escapar un suspiro de alivio al conocer los resultados de las presidenciales. Pero desde entonces una pregunta le atormenta: ¿y si volviera a la carga en 2012?»

Pupa

Supongo que quienes adquieren el lote no creen —al menos, no todos— en el vudú como práctica pseudorreligiosa, simplemente, quieren divertirse y manifestar su desengaño. Es El Jueves sobrepujado, la revista de humor con 12 opciones interactivas. Un alivio, en estos tiempos de edulcorada obamamanía (¡la avalancha editorial que se nos viene encima, me temo!), y una alternativa más elaborada para lectores como nosotros, habituados a la mera mala baba. Véase: Zp en el país de las maravillas, Zapatero y el pensamiento Alicia, Zapatero a tus zapatos, El Zapatero y el Rey, Zapatero: el efecto Pinocho, Zapatiesta Zapatero… ¿De verdad 12 agujas hacen más daño que todos estos dardos?

Hace ya algún tiempo…


… les hablé de una editorial singular, El taller del libro, impulsada por Rosa Lozano y María Manso, que habían editado tres libros como tres soles: 5 metros de poemas, del poeta peruano Carlos Oquendo de Amat, 25 historias de amor y algunas más, de Luciano G. Egido, y El curioso impertinente + Los dos amigos, de Miguel de Cervantes + Francisco Ayala en tres ediciones hermosísimas.

Publican con cuentagotas, siguiendo un plan que no es tal, y recibo ahora una novela, Escalera de servicio de Elena Sanemeterio Navas (prologada por Belén Gopegui), que en 2006 ganara el Premio de Novela Corta Ciudad de Barbastro y fuera entonces publicada por Prames. Es un trabajo, por así decirlo, menos fuera de lo corriente que los anteriores (aunque sigue siendo diferente a todos: 500 ejemplares numerados a mano), y además de una obra recientemente publicada por otros… «La razón de que hayamos publicado esta edición es porque nos gusta editar libros cuidados, con buen papel, cuidada tipografía, caja de texto, portada, etc. —me explica Rosa—. También añadimos, siempre, un colofón de nuestro logo de editorial y especificamos en él las características del libro así como una frase que nos guste especialmente.

»Lo de numerar a mano todos los libros es un valor añadido que queremos dar a los libros, los numera una amiga con una estupenda caligrafía.

»A esta novela llegamos de la mano de un amigo (que ya no está) que nos la recomendó. Quizá sea una locura volver a editar un texto que está en otra editorial, pero no nos importó. Queríamos editar algo "valioso" (texto y forma).

»La distribución la hacemos nosotras mismas: librería a librería, puerta a puerta (como aquel que dice). Nuestra ilusión puede más que todos los sinsabores que tiene este "mundillo": frenético publicando y frenético devolviendo. Nada se aposenta, nada tiene la calma que requiere un texto. Bueno, dejo de "filosofar". Editamos poquito pero hecho con mucha ilusión y cariño.»

Se nota. Se agradece.

Adopte una palabra

Así, pero en inglés, se llama una web lanzada en el Reino Unido por la editorial Collins, en colaboración con una ONG de nombre I Can (nada que ver con Obama, ¡por favor!).

La idea es simple. En ese sitio Web, los internautas podemos adquirir (más bien, alquilar) una palabra por sólo 20 libras esterlinas. Podemos quedarnos con la palabra Palacio, o con Mimo, o con Almohadón, y ser sus propietarios durante un año. Con el dinero obtenido, I Can seguirá trabajando en sus programas de alfabetización y desarrollo de centros especializados para atener a niños que tienen problemas con el idioma.

Si les ha llamado la atención la utilización de la palabra «alfabetización» en el contexto británico, piensen que según algunos estudios bien solventes, uno de cada diez niños en el Reino Unido puede ser considerado analfabeto funcional.

Colleja desde las antípodas

Cierro un libro en el que se habla de la región de Zelanda, tan europea, tan nórdica, y me llega un correo electrónico desde Nueva Zelanda firmado por  Marcos, divertino reciente… y amante de la precisión.

«Hoy me he dado un atracón de tu Círculo. El nombre asusta un poco (parece una secta), pero sí que es luminoso, sí. Me ha parecido interesantísimo. Debe de ser una trabajera el compromiso semanal (…).

»Un fallito en la penúltima entrega. Citas la novela de Carlos Balmaceda (Manual del caníbal) con el título del extraño artefacto de nuestro común amigo Rafael Reig (Manual de literatura para caníbales). Lo de detectar erratas me pone: debe de ser una perversión o parafilia, pero como corrector de pruebas no tendría precio.»

Y yo que se lo agradezco, amigo Marcos. Desde luego, fue un lapsus porque, además, en la portada del libro de Balmaceda, que reproduzco justo al lado del texto está bien clarito. Será porque devoré el libro de Reig

¡Guau!

¿Han leído la crítica que la Revista de Libros de The New York Times hace de 2666, la obra de Bolaño?

Traiciones


Tengo en las manos (manera de hablar: si lo tuviera, no podría estar escribiendo) un libro firmado por Pedro Pablo G. May, autor prolífico que acaba de editar Las traiciones que hicieron historia, un libro… muy educativo.

Me pregunto cómo y por qué seleccionó éstas y no otras traiciones…

«La idea inicial partía de la base de reunir en un solo libro (y hacerlo además de forma amena) las traiciones más conocidas a través de los tiempos, con la única condición de que estuvieran documentadas históricamente. Esta condición ya de por sí preseleccionaba, dejando fuera, algunas de las más impactantes dentro de nuestro desarrollo cultural. Empezando por la primera, que es la traición de Lucifer a Dios (y la segunda parte de esta traición, que es la de Adán y Eva al mismo Dios), lo que constituye uno de los pilares de la posterior evolución en la mitología bíblica y por tanto de nuestra actual civilización judeocristiana. A partir de ahí, el camino es fácil porque la Historia de la Humanidad está llena de traiciones. Personalmente, hay algunas que me interesan más que otras, y suelen estar ubicadas en el mundo antiguo como la de Efialtes en las Termópilas o la de los generales lusitanos de Viriato. Pero en el libro se recogen ejemplos de todas las épocas históricas conocidas, hasta la actualidad.»   

Me pregunto por qué las traiciones son tan literarias…

«Porque son humanas y nada humano nos es ajeno, como diría el clásico. A todos nos han traicionado en alguna ocasión y, lo que suele ser más difícil de reconocer, todos hemos traicionado a alguien (y probablemente en más ocasiones de las que nos han traicionado a nosotros) por lo que cuando cualquiera de nosotros lee o escucha una historia de traidores no puede evitar interesarse y proyectarse en ella. La casi totalidad de traiciones que reúno en este libro han tenido su versión literaria (en ocasiones, multitud de versiones literarias distintas) con la correspondiente adaptación cinematográfica.»

Me pregunto si tiene la manera española de traicionar algo que la diferencie de las maneras alemana, francesa, inglesa…

«No es tanto el tipo de traición como la forma de actuar en general. El carácter español tiene mucho de anarquía, individualismo y autosuficiencia (en el sentido del orgullo personal, del narcisismo si quieres...) por lo que tradicionalmente y por definición los traidores españoles nunca se han visto a sí mismos como tales sino como héroes incomprendidos o, en todo caso, como víctimas de las circunstancias en las que no quieren asumir responsabilidad alguna. Por ejemplo, Benedict Arnold sabía que estaba traicionando a sus compañeros de armas durante la guerra de independencia de los Estados Unidos y antiguos griegos como Alcibíades o Pausanias eran muy conscientes de sus cambios de chaqueta porque les interesaba actuar así a nivel personal, pero cuando examinas la explicación a sus traiciones que dan españoles como el rey Fernando VII te das cuenta de que actúan como el tipo del chiste que entra en una autopista en dirección prohibida, oye por la radio del coche que hay un loco circulando en sentido contrario y a continuación exclama: «¡uno no, hay miles!».

Me pregunto, habida cuenta de las muchas que, imagino, tuvo que desechar para este volumen, si el autor piensa hacer una segunda parte…

«Nunca se puede descartar, aunque ahora estoy centrado en otros proyectos literarios. De todas formas, si nos pusiéramos a recopilar todas las traiciones registradas, no terminaríamos nunca. Casi cualquier personaje público, incluso el mayor mirlo blanco, es susceptible de caer en el saco si se le da tiempo suficiente para actuar pues en cuanto adquiere algún tipo de poder sobre la sociedad comienzan las presiones y son realmente raras (casi diría: extraordinarias) las personas capaces de manejar ese poder sin caer en la tentación de hacerlo mal. Como divertimento, te comentaré que Barack Obama, la gran esperanza norteamericana para regenerar la actuación de EE.UU. en el mundo, vio culminadas sus expectativas presidenciales este 5 de noviembre de 2008, cuando se confirmó que había conseguido la mayoría en las elecciones, arropado por la famosa cancioncilla del «Yes we can». Lo ha hecho exactamente 403 años después de que Guy Fawkes, el más famoso traidor de la Historia de Inglaterra, fuera detenido justo en esta misma fecha cuando estaba a punto de dinamitar el Parlamento británico (a raíz de este caso surgió la popular tonadilla de «Remember, remember, the 5th of september...»). Hoy, Obama nos parece un gran hombre (y ojalá lo sea y, sobre todo, actúe como tal, por la cuenta que nos trae) pero no sabemos cómo le recordará el día de mañana...»

Qué suerte la mía, encontrar siempre respuesta para (casi) todas las preguntas.

Acuse de recibo


Lo infraordinario
Georges Perec
Traducción del francés de Mercedes Cebrián
Introducción de Guadalupe Nettel
Impedimenta

«Lo que ocurre cada día y vuelve cada día, lo trivial, lo cotidiano, lo evidente, lo común, lo ordinario, lo infraordinario, el ruido de fondo, lo habitual, ¿cómo dar cuenta de ello, cómo interrogarlo, cómo describirlo?» Bajo los atentos ojos de Perec descubrimos el lento avance de unas obras que convierten una calle mísera en otra más moderna, comprendemos por qué Londres encanta aunque no sea encantador o asistimos a una descripción tan minuciosa de la mesa de trabajo del escritor que el propio acto se asemeja a una autopsia de lo real. La materia de Lo infraordinario son los cimientos que sustentan la literatura, la observación apasionada y asombrada de lo usual, el cuestionamiento de lo que parece incuestionable; son los paseos de un escritor que trata de ver la realidad con ojos de recién llegado y que pinta una y mil veces el mismo cuadro, como un impresionista.

«Georges Perec es, sin duda, el novelista más grande de la segunda mitad del siglo XX.» (Roberto Bolaño, en una carta a Enrique Vila-Matas.)


El libro de los seres alados
Daniel Samoilovich
451 editores

El ser humano, encerrado en la superficie terrestre, ha vuelto a menudo su mirada al cielo, en busca de una promesa de felicidad.

Pero ya antes la vida había generado millones de seres capaces de burlar la gravedad; seres que a su vez fueron el modelo tanto de los esfuerzos prácticos por dominar el vuelo como de la invención de dioses y demonios alados. Aquí están el celebérrimo cuervo de Poe, el ruiseñor de Keats o el olímpico cisne de nieve de Darío: todo un muestrario de textos e imágenes de viajeros, poetas, mitógrafos y científicos en torno a seres dotados de alas que han modelado los sueños de las civilizaciones.

Polizontes del Arca de Noé, Daniel Samoilovich y Eduardo Stupía escaparon con un aluvión de textos de la literatura y el arte universales (fragmentos narrativos y ensayísticos, citas, dibujos, cuadrod y poemas): un maravilloso bestiario de retratos alados.


El informe de Brodeck
Philipe Claudel
Traducción de José Antonio Soriano Marco
Salamandra 

Galardonada con el prestigioso premio Goncourt des Lycéens 2007 e instalada en las listas de libros más vendidos desde su publicación, esta última novela de Philippe Claudel continúa la senda iniciada en Almas grises: la investigación de los claroscuros del alma humana.

Apenas ha transcurrido un año desde el final de la guerra cuando una muerte rompe la tranquilidad de un pequeño pueblo perdido en las montañas. El único extranjero del lugar, a quien llaman Der Anderer —el Otro, en alemán—, ha sido asesinado y todos los hombres de la localidad se confiesan autores del crimen. Todos menos Brodeck, quien recibe el encargo de redactar un informe sobre lo sucedido «para que quienes lo lean puedan comprender y perdonar». Considerado actualmente uno de los mejores novelistas franceses de su generación, Philippe Claudel renueva su exploración de los recodos más sombríos del ser humano y sus complejos mecanismos. Los escasos detalles sobre el lugar y el tiempo de la acción, el pausado relato del narrador y su peculiar voz, al límite de la ingenuidad, otorgan a la novela la dimensión de una parábola de enorme eficacia e intensidad, a la vez sombría y llena de esperanza.


El danés serbio
Leif Davidsen
Traducción de Rosa Ortiz i Huguet
Funambulista

La valiente y polémica escritora anglo-iraní Sara Santanda —una fatwa de los religiosos de Teherán ha puesto precio a su cabeza: cuatro millones de dólares— decide salir de su escondite en el Reino Unido y dar la cara en Copenhague, aceptando una invitación de la conocida periodista y Presidenta del Pen Club danés, Lise Carlsen. La incómoda visita para el gobierno danés, que tiene intereses comerciales con el régimen de los ayatolás, desencadena un dispositivo de seguridad sin precedentes del que se encarga el brillante agente de los servicios secretos daneses Per Toftlund.

En algún lugar de la convulsa antigua Yugoslavia, un joven llamado Vuk —francotirador serbio que no mata por dinero sino por ideología— acepta el encargo de asesinar a la famosa escritora durante su visita a Copenhague: es el elegido pues se crió en Dinamarca, conoce Copenhague como la palma de su mano y quizá eso le permita burlar las medidas de seguridad. ¿Logrará su objetivo?




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