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¡Ese libro era mío!

Editores enREDados

Lloré de rabia, lo juro

por Blas Parra, editor de El Nadir

Este es un cuento tan real como la vida misma. Obviamente no puedo dar los nombres exactos porque causaría una gran pena a una dama nonagenaria que quizá aún viva, y no quiero matar más que a las moscas que se ponen  pesadas. A sus hijos, los de la dama, debiera partirles un rayo, si hubiera justicia.

Quien esto relata concibe la vida editorial como un riesgo innecesario pero que no debe dejar de asumir. Esto quiere decir que aunque fuese millonario no publicaría nombres de fama para vender más. Una pena el derroche bancario ¡lo que podría hacerse! Buscar y hallar, para volver a buscar.


Y bien… En esas pesquisas doy con un nombre olvidado que fue célebre y tuvo cargos importantes en tiempos de la República. Bellos títulos, alguno editado por una Consejería hace tiempo. Una forma de recuperar la Memoria Histórica es recuperar a aquella gente, o a alguno de ellos con obra de interés. Le llamaremos… Óscar Cordelius.

Óscar fue hijo de buena familia, quiero decir, bastante adinerada, y optó por colocarse al otro lado, pero no sólo de boquilla, sino que lo llevó a la práctica, en sus libros, y en la vida. Así que como buen anarquista se casó con la criada, escribió libros, desempeñó cargos en la República y huyó  a Méjico para salvar el pellejo cuando llegó el orden fascista.

Debió haber un desaliento, una apatía que le impidió escribir nunca más y limitarse a trabajar desempeñando un oscuro puesto de funcionario en algún Ministerio. Murió allí, en el olvido más absoluto, y creo que también en la pobreza.

Comienzo a leerle… Tiene obra curiosa, prácticamente desaparecida, salvo en Iberlibro, donde se venden ejemplares antiguos de Cordelius a 100 ó 200 euros para coleccionistas. Llamo a la Consejería —deberían llamarse  conserjerías— y tengo mucha suerte porque me dan un nombre y un teléfono de un intelectual que le valora y admira, a Cordelius, le ha escrito alguna introducción que me proporciona, y como no están libres los dichosos derechos, me proporciona asimismo el teléfono de la hija, Doña Carmen la llamaremos, noventa y tres años, los mismos que tiene mi madre.

Quedó la señora a cargo de la familia rica y casó bien, tuvo hijos, tres con buenas carreras y una posición excelente. Duerme cuando la llamo. Hablo con la asistenta, le digo que soy editor, que le comunique que la he llamado por la obra de su padre. Me llama. Lúcida, muy cuerda. A mi padre no le leen, ahora interesan otras cosas. Yo quiero intentarlo. Mire, le mando una novela. Yo le mandaré algunas mías para que vea como trabajo. Removeré cielo y tierra. Lo que me gustaría verle bien editado, reivindicar su memoria.

A la semana siguiente recibo su novela, mal editada, con prisas, sin gusto. Quince días más tarde, a través del intelectual, me llega  por correo un manuscrito borroso, el único que queda. Tiene páginas delirantes al inicio, luego no tanto, merece el esfuerzo. Me dejo en el esfuerzo los ojos.

Doña Carmen y yo acordamos que le mande el papel por el que me cede los derechos. Pasan diez, quince, veinte días. Me llama el intelectual. Que los hijos no quieren, que no la dejan ni llamar, que no es el precio, y que ella no se atreve a oponerse. Está medio ciega, le faltan fuerzas. Me telefonea a la semana siguiente. No he podido hasta que  se ha ido mi hija, dice. La hija tiene casi setenta años .Qué disgusto me han dado, son gente muy burguesa, tienen miedo a que se remueva todo, no sabe la pena que me causan, todo no es comodidad, ni tampoco cariño. Venga a verme cuando pase por aquí.

Lloré de rabia, lo juro.

Algunas propuestas de El Nadir


Si yo fuera un hombre
Charlotte Perkins Gilman

Los relatos agrupados bajo el título Si yo fuera un hombre componen un puñado del mejor exponente del trabajo y la idea que mantuvo la vida de Charlotte P. Gilman: preocupación por la situación de las mujeres, sus relaciones con los hombres y la necesidad de arrostrar el propio destino. Las protagonistas suelen ser mujeres que en un momento determinado optan con voluntad y decisión por imponer un cambio radical en su vida, haciéndose sus dueñas. Tomando como punto de partida, las dificultades de las mujeres para encontrar su propio espacio, amas de casa, madres agotadas, viudas, mujeres abandonadas o engañadas, tienen en común el ímpetu con el que resuelven sus problemas. La sutileza del lenguaje, la delicada forma que Gilman elige para contar sus historias, constituye un aliciente más para leer estos cuentos, traducidos por primera vez al español.


Ragotte
Jules Renard

Ragotte, traducida por primera vez al español, es una muestra de la maestría irónica de su autor, de su incisiva y compasiva mirada sobre los campesinos tales como la genial Ragotte y su familia y de sus recursos literarios, siempre puestos al servicio de la precisión y la verdad. Relatada como si se tratase de una crónica o una larga entrevista que realizan los dueños de la casa en la que Ragotte y su marido prestan servicio, son los criados, los propios personajes quienes toman a su cargo la narración de su historia. Sus asombrosas relaciones con la religión y lo divino, su particular sentido del humor, y su forma de relacionarse con los hijos, la camaradería que los esposos se tienen, la demoledora clarividencia de la infeliz Ragotte, convierten esta novela en un perfecto destilado de la vida campesina de la Francia en donde creció Jules Renard.


La vida asesina
Felix Vallotton

El protagonista de La vida asesina, el joven Jacques Verdier, es un verdugo disfrazado de víctima. Desde niño desarrolla una extraordinaria capacidad para provocar accidentes y muertes a su alrededor. Abandona su ciudad de provincias para trasladarse a París y alejarse de los malos recuerdos. Aspira al triunfo social y aunque lo consiga, nunca estará satisfecho y necesitará saciar su apetito de emociones de otro modo. Todo en esta obra resulta sorprendente. El enfoque es puramente moderno, despojado de cualquier elemento ineficaz en el relato. La obsesión del protagonista se convertirá en una trampa que no sólo atrapará a las personas que dice amar sino que acabará con él mismo.


Desvíos
Rene Crevel

Desvíos es una novela que podríamos calificar de autobiográfica, si su autor, enemigo de los lugares comunes, no lo hubiese negado. No obstante se advierte que ciertos personajes parecen pegados a la piel del escritor. Desvíos es la primera novela de René Crevel, que con su prosa sofisticada e irónica, cuenta los intentos de un joven para desprenderse de los lastres familiares y conquistar, conciliándolos, amor y libertad. Escarceos amorosos, ambiciones literarias, entrevistas, juergas con amigos y la presencia de una extraña condesa, componen esta deliciosa novela traducida por primera vez al español.

MAS INFORMACIÓN SOBRE EL NADIR EN http://www.editorialelnadir.com/




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