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Errata

Evaristo Aguirre

Manual de encuentro con nuevos talentos

1. Adiós, pereza: Ante dos libros, uno de un autor que conocemos y otro de un joven narrador de quien nunca habíamos oído hablar, hagamos el esfuerzo de empezar a leer el del segundo; siempre habrá tiempo para volver a lo conocido y cómodo.

2. Hola, Internet: Lo tenemos tan fácil que es una pena no utilizarlo, pues con solo teclear el nombre del antedicho autor en un buscador, podremos obtener unos datos básicos que nos darán alguna pista interesante y nos situarán y, muy a menudo, nos animarán a esa lectura.

3. Buenas tardes, paciencia: Estemos preparados para encontrarnos con temas, con personajes o con ambientes que no son los que solemos frecuentar, literariamente hablando. “Cómo cambien los tiempos, Venancio, qué te parece”, dice una canción cubana. Veinte años de diferencia de edad con un escritor pueden ser, desde este punto de vista del contenido de sus obras, un abismo mayor que el que sentíamos hacia las batallitas de nuestros abuelos.

4. Hasta otra, buena voluntad: Todo tiene un límite y la cosa puede ser un pestiño de impresión, así que al reciclaje con el libro, que bastante hemos hecho con dedicarle una o dos horas de nuestro escaso tiempo de lectura.

5. Bienvenida, buena suerte: Pero se da el caso, con mayor frecuencia de la que solemos recordar, de que leemos una novela o unos relatos que están bien, que prometen, incluso, mejores textos futuros.

6. Sí, ya sé que este es un manual de pacotilla, pero puede funcionar:


Se llama Juan Sebastián Cárdenas, es colombiano (Popoyán, 1978) y publicó su primera obra, un libro de relatos titulado Carreras delictivas en 2006, en una editorial universitaria de su país, pero la rescató, hace unos meses, en España, 451. Había visto el libro, pero no lo leí (incumplí el punto primero). Unas semanas después, me llamó la atención una novela de principios del siglo XX recuperada ahora, el prólogo resultó ser de este Cárdenas, y estaba bien. Me enteré de dónde venía y cómo y me puse con los relatos. 

Pasaron la primera criba, pues los dos o tres primeros son lo suficientemente buenos como para seguir leyendo; superé la distancia con personajes –parecen trasuntos del autor algunos de ellos– que, por ejemplo, están estudiando, que emigran de Colombia a España, donde malviven y han de trabajar en lo que salga… Y lo superé porque los relatos tienen una dosis de absurdo y disparate en sus tramas y otra de buena escritura y de ingenio en sus narraciones que me pusieron ante los ojos a un escritor con talento y, casi seguro, con futuro.

 

eaguirre@divertinajes.com




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