Secciones:

Boletín de novedades

Reciba nuestro Divertín de manera regular y gratuita.
Su e-mail

¡Web seleccionada entre las mejores!

Diccionario maleta

El Raedor

Con la B


Barajal.- (De Barajas y Carajal). Nombre que la retranca popular (aunque algunos dicen que su inventor fue el entonces ministro de Obras Públicas y Transportes, porteriormente fallido líder socialista, Josep Borrell) dio al aeropuerto madrileño de Barajas, convertido en paradigma del caos aeroportuario antes incluso de que se inaugurara la T4.

Según el periodista Eduardo Inda (El Mundo, 2 de julio de 1998), la leyenda negra del aeródromo capitalino comenzó en el invierno de 1996-1997. La lista de catastrofes no pretende ser exhaustiva:

- El 10 de diciembre de 1996, una perforadora de las obras de Barajas seccionó un cable, causando un espectacular incendio y dejando sin fluido eléctrico todo el aeopuerto. Afectó a 299 vuelos y 30.000 pasajeros.
- El 11 de diciembre de 1996, un nuevo apagón obligó a las compañías a facturar a la luz de las velas.
- Ese mismo día, un avión de Iberia procedente de Lisboa perdió el control al romar tierra y fue a parar a un descampado.
- Un fin de semana (¿acaso importa cuál?) se bloqueó el sistema de reparto de las maletas y 15.000 llegaron con retraso a su destino.

El 4 de mayo de 1999, el también periodista Miguel Ángel Aguilar seguía dando fe del caos en un artículo titulado Aznar Style (El País): “El jefe ha alcanzado un suplemento de estatura tal que puede pasarse para hacerlos sin consultar o siquiera oír a los órganos de su partido o a los colaboradores más identificados con su proyecto. Así ha logrado el inmenso placer y regocijo de despistar incluso a la agencia Efe. Pero estos privilegios pueden también contribuir al infortunio. Y mientras cunden estas listezas, continúa el Barajal de los aeropuertos en manos de Rafael Arias-Salgado, conforme marca el manual aznarista del poder”

Barcelanda.- (De Barcelona y Holanda). Denominación adulterada del club de fútbol que representa a la Ciudad Condal, capital de Cataluña, en la época en la que su plantilla estaba integrada mayoritariamente por jugadores de fútbol nacidos en los Países Bajos o sus antiguas colonias. El fenómeno, que a punto estuvo de cambiar los tradicionales colores de la entidad, azul y grana, por el naranja de sus ‘invasores’, tuvo su momento álgido cuando el equipo estaba entrenado por el holandés Van Gaal.

Barríltono.- m. 1. Instrumento musical construido por Carlos Iraldi (Les Luthiers) como una parodia del contrabajo. La idea original fue cruzar un barril con un contrabajo, a fin de que el músico pudiera simultáneamente habitar el barril e interpretarlo. La caja armónica es un gran barril sobre el que va adosada la tastiera con las cuerdas. Para ejecutar este instrumento, el músico debe introducirse dentro del barril sacando los brazos por la parte superior. Posee además cinco ruedas en la parte inferior que permiten al ejecutante ir caminando mientras toca el instrumento. Su intérprete es Jorge Maronna, y se lo puede ver en la obra San Ictícola de los Peces, del espectáculo Un encanto con humor.

m. Mus. 2. (De Barril y Barítono). El que tiene la voz media, entre la de tenor y la de bajo, y una apariencia física oronda que o bien le emparenta con una vasija de madera de las que sirven para transportar licores, o bien delata que se bebió el vino de varios cientos de recipientes de esas características.

En ambos casos, para ambas definiciones, la inspiración surgió de Ulises, la novela de James Joyce. “Solía decir ella que Ben Dollard tiene una voz de barríltono. Tiene las piernas como barriles y uno diría que cantaba dentro de un barril. Bueno, ¿no es eso ingenioso? Solían llamarle Big Ben. Ni la mitad de ingenioso que llamarle barríltono". (Joyce, James. Ulises. Editorial Lumen, 2000).

Beblioteca.- (De Beber y Biblioteca). 1. f. Institución cuya finalidad consiste en la adquisición, conservación, estudio y exposición de botellas y licores. 2. f. Local dobde se diene considerable número de botellas or... or... ordenadas para consubirlas. 3. f. Bueble, eshhhhtandería, etc., donde se calocan bobellas, ¡hip! 4. f. Cunjontu de eshhhhhhh...tas betallos, digo, batellos, digo botellas.

Beniyork.- (De Benidorm y Nueva York). Topónimo acuñado por Juan Barranco, ex alcade de Madrid, cuando fue invitado como pregonero de las fiestas de la localidad alicantina de Benidorm y empezó su discurso diciendo: “Buenas noches, Beniyork”, en alusión a los rascacielos que se alzan allí como si de una Nueva York del Mediterráneo se tratara.

El término Beniyork se popularizó después y en la actualidad pertenece al acervo popular. De hecho, son varias las ciudades que se han visto rebautizadas y se han convertido en híbridos de la Gran Manzana. Por ejemplo, el barrio de negocios de Santiago de Chile es conocido popularmente como Sanhattan, en alusión a Manhattan.

Bionero.- (De Biológicos y Pioneros). m. Persona que da los primeros pasos en la reconstrucción de nuestro maltrecho planeta, entrando así en una nueva era de la biología del mismo modo que los pioneros iniciaron la exploración de nuevas tierras y regiones. El impulsor de esta cruzada, que se libra en Estados Unidos, es Kenny Ausubel.

Bisontefield.- Pertenece a los argots de postguerra, y es, naturalmente, un machihembrado del Bisonte, rubio nacional, y el Chesterfield inasequible. Francisco Umbral tuvo a bien indicarnos que, por lo certero e irónico de la voz, ésta ha ido traspasando argots, hasta llegar al cheli. (Umbral, Francisco. Diccionario cheli. Grijalbo. Barcelona, 1983)

Borrachigrafía.- f. Arte de escribir en estado de ebriedad. “Mi maldita atracción por la botella me ha condenado a la borrachigrafía y a la burbuja” (Witold Gombrowicz. Carta a los ferdydurkistas. Publicada en Autobiografía sucinta, textos y entrevistas. Anagrama). Otros borrachígrafos que han pasado a la posteridad son Scott Fitzgerald, Ernest Hemingway, Malcolm Lowry... No sabemos si llegan a esta categoría los que no se sientan a escribir sin plantar una botella de una bebida alcohólica sobre el escritorio, aunque luego no alcancen un grado de ebriedad mínimo.

Bratechilbar.- intr. Fig. Manifestar con voces articuladas o inarticuladas y con extraordinaria violencia la ira de que está poseído justo antes de despedir o arrojar con fuerza el aire de los pulmones por la espiración involuntaria y repentina promovida por un estímulo que actúa sobre la membrana pituitara para acabar dando o produciendo un sonido agudo que resulta de hacer pasar con fuerza el aire por la boca con los labios fruncidos o con los dedos colocados en ella convenientemente. Más sencillo: “Significa ‘bramar’ y ‘silbar’, con un estornudo en medio”. (Carroll, Lewis. A través del espejo. Ediciones Cátedra, 1997).

Burrocracia.- f. Fig y fam. Influencia excesiva en los negocios del estado de las personas que desempeñan empleos públicos y son muy brutas e inciviles, a pesar de lo cual logran imprimir sus limitaciones al funcionamiento del sistema.




Archivo histórico