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El prado eléctrico

Fernando P. Fuenteamor

El lado oscuro del amor


Con este título tan melo os doy a elegir entre una balada del cantante mexicano Alejandro Fernández (una forma de desperdiciar tres minutos de tu vida escuchando cursilerías de alto voltaje), o una de las  novelas  más absorbentes, apasionantes y mejor contadas que he leído últimamente; muy larga también, avisados estáis, casi novecientas páginas, pero que cuando llegas a la última de ellas, te quedas con hambre de más, tal es la maestría con la que su autor, el sirio emigrado a Alemania Rafik Schami, derrocha a través de ellas.

Lo del título y el tema viene a cuento para explicaros cómo con los mismos mimbres pueden hacerse cestos tan distintos. Mimbres, además, ya utilizados y entretejidos en cientos de novelas de todas las culturas desde que al hombre le dio por contar historias. Ahí reside la maestría de  su autor.

¿Qué ofrece de nuevo pues la sabida historia de los amores imposibles, trágicos y desgraciados de Farid y Rana, pertenecientes a familias cristianas enfrentadas por la religión, los Mishtak católicos y los Shakim greco-ortodoxos en el telón de fondo del Damasco del siglo pasado, para que nos atrape de esa forma, aun teniendo antecedentes literarios tan conocidos como Romeo y Julieta por estos lares, o Maynun y Laila por los de los árabes?

Ofrece un estilo inimitable, teselado (9 libros divididos en 28 capítulos y éstos en 330 relatos), donde pequeñas historias independientes van conformando poco a poco el gran mosaico del tema central de la novela.


La historia de Farid y Rana le sirve así al autor para situarnos ante la historia política de Siria, que podría ser la de cualquier otro país de su entorno, durante los últimos sesenta años. Un gran mosaico, como ya he dicho, donde se mezclan los más diversos materiales narrativos en una amalgama literaria sin parangón en la literatura europea de hoy en día.

Esta misma forma de fabular ya estaba presente en una novela suya anterior, aunque debo confesar haberla leído después, y que recomiendo igualmente, titulada Narradores de la noche, la historia de un cochero de Damasco en los sesenta del pasado siglo, que de repente se queda mudo y no puede entretener a sus viajeros con sus relatos, que le han hecho célebre y muy solicitado. La novela es un auténtico prodigio narrativo pleno de ese  amor por la palabra de  la literatura oriental y que a través de sus múltiples recitaciones ensamblados con la destreza de un alarife nos narra una simple historia sobre la  incomunicación humana.

Rafik Schami, en esta ultima novela que me ocupa, mezcla los materiales de su cultura de origen, la árabe, con los de su país de adopción, Alemania, con la pasmosa simplicidad que le da su condición de emigrado. Lo hace sin estridencias, huyendo del estereotipo que el mundo occidental tiene de la cultura y la política árabe en general, pero sin dejar por ello de ejercer una crítica demoledora sobre esas sociedades que han llevado al Oriente Medio al punto de no retorno en que se encuentra actualmente. Y claro, es también una hermosa y redentora historia de amor contada  con el fascinador encanto de Scherezada.

El lado oscuro del amor
Rafik Schami
Salamandra




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