Secciones:

Boletín de novedades

Reciba nuestro Divertín de manera regular y gratuita.
Su e-mail

¡Web seleccionada entre las mejores!

Errata

Evaristo Aguirre

Un amor

Una chica, Ari, pasa un momento malo, en cuanto a trabajo y en cuanto a amores y en cuanto a vida familiar; un desconocido se cruza, de repente, en su vida; vuelven a despertarse ciertas ilusiones… La historia de estos dos enamorados/amantes estará marcada por la identidad de uno de ellos. No es un amor convencional; quizá podría llegar a serlo, pero hay algo, esa piedrecita que se mete en un engranaje y que va modificando su funcionamiento, al principio de manera imperceptible, pero termina parando el mecanismo.

Todo transcurre en una ciudad de aires futuristas, que no tendría por qué serlo, pero esos edificios despersonalizados, esos espacios (oficinas, bares, incluso casas) tan desnudos, esos aparatitos electrónicos que acompañan a los personajes (teléfonos móviles, mp3, cámaras de fotos), la imagen, la estética del paisaje… ¿Qué cómo puedo hablar con tanta precisión de estas cosas? Pues porque… Ah, disculpen, es que estoy lo estoy viendo, a la vez que lo leo.

Quizá debería haber empezado diciendo que estamos hablando de un cómic o novela gráfica, como se prefiera. Se titula Playlove, su autor es el muy premiado y muy admirado y muy respetado Miguel Ángel Martín (León, 1960), autor de Brian the Brain, entre otros hallazgos de este estilo narrativo que se compone de dibujos y textos. Con un prólogo de Hernán Mingoya, lo ha publicado Rey Lear.


Martín, ya digo, es uno de los mejores autores de cómics españoles y no españoles. Desde los años ochenta, sus viñetas en varias revistas anunciaban que algo diferente estaba llegando. Su dibujo estaba, y está, cercano a lo que se llamaba línea clara, un estilo limpio, de contornos delimitados, con cierto aire a los tradicionales tebeos juveniles, muy colorido. Aquella estética línea clara estaba estrechamente ligada a los argumentos que ilustraba: aventuras (algo de género negro), amores, crónicas de la entonces vida moderna, relatos de tiempos pasados (los años treinta y los cincuenta eran los preferidos). Pero las historias de Martín eran, y son, más duras, algo oscuras, nada complacientes, molestas las más de las veces: uno de sus álbumes de mayor impacto internacional se titula Psychopathia Sexualis, y en algunas ediciones llevaba un rótulo que decía “el cómic más violento y repulsivo jamás creado”; no hace falta decir más, creo yo.

Pues en Playlove, aunque se mantiene esa melodía oscura en algunos detalles, puede que incluso en la personalidad de uno de los protagonistas, la historia es más convencional, menos chocante para el lector, en absoluto molesta. Incluso el giro inesperado de la trama, aunque sorprenda, no supone el mismo efecto que tantos sobresaltos que nos ha dado Martín a lo largo de sus libros. Ahora bien, todo esto no le resta ni un ápice de intensidad, de verdad, de incertidumbre, de belleza y de fuerza a este amor y a la manera en que nos lo cuenta.

Miguel Ángel Martín es uno de los grandes del cómic, y esta novela gráfica es una de sus grandes obras. Yo no tengo ninguna duda.


eaguirre@divertinajes.com




Archivo histórico