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Errata

Evaristo Aguirre

¡Maldición!

¡Maldición! No hay manera, de un tiempo a esta parte, de librarse de la presencia de este tipo: tiene un blog al que resulta muy fácil engancharse, en el que cuenta su vida y milagros, y los milagros de amigos suyos y de conocidos (hasta pone fotos, el tío), y escribe de escritores y de sus escrituras y de su hija; y colabora en un diario (todos los días) donde responde a las cartas de los lectores; y tiene un curioso don, casi idéntico al de la ubicuidad, que le permite ser el presentador de novelas y de novelistas de toda clase, en actos públicos que sabe animar la mar de bien.

¡Maldición!... Es lo único que podíamos decir al tener que volver a traerlo a este rincón, tras haber titulado la visita de este hombre a esta Errata ¿Maldito?, y Maldito (así, como confirmando), la vez que por aquí pasó.


Sí, es Rafael Reig, quien acaba de publicar Visto para sentencia (Caballo de Troya), la recopilación de una serie muy acertada que apareció en el suplemento El Cultural durante el años pasado. Se trata de juicios a escritores, a libros, a hechos o instituciones relacionados con la literatura o con la industria que alrededor de los libros existe: entre sus encausados figuran Paul Auster y Juan Goytisolo, por ejemplo; la Feria del Libro de Madrid y las agentes literarias; la ex ministra de Cultura y el Papa… La estructura es siempre la misma: lo hechos probados, los fundamentos de derecho y, cómo no, la sentencia. A Paulo Coelho, le condenó a “la pena de desempeñar sin sueldo, durante dos años, el empleo de tutor, telépata de cámara y confidente de Michael Jackson y su progenie”; a Jon Juaristi a “traducir al vascuence la Decadencia y caída del Imperio romano de Gibbon y convertirla en un guión de cine en el que todos los personajes serán interpretados por animales doméstico”…



El humor y la iconoclastia son rasgos de toda la obra de Reig, tanto la estrictamente narrativa, como la de tintes ensayísticos, como aquel Manual de literatura para caníbales. Y entre las bromas y las parodias el lector encuentra una visión de la literatura y de la cultura muy seria y digna de tener en cuenta. Reig es un auténtico crítico literario, pues lee, desmenuza, compara, contextualiza y juzga.

¡Maldición!, tendremos que volver a ocuparnos de él en uno o dos años.




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