Secciones:

Boletín de novedades

Reciba nuestro Divertín de manera regular y gratuita.
Su e-mail

¡Web seleccionada entre las mejores!

Pantumaca

Sara Orúe

Máquinas desnudapersonas

Hace unos días leí una noticia en la prensa especializada en el sector de viajes que me hizo, una vez más, agradecer la puesta en funcionamiento del AVE Madrid-Barcelona. Al loro:

“Los agentes de la Administración de Seguridad del Transporte (TSA, por sus siglas en inglés) podrán ver a través de las prendas de vestir de los pasajeros aéreos mediante los nuevos escáneres electrónicos que han sido instalados en los aeropuertos de Nueva York y Los Ángeles. El nuevo sistema está diseñado para detectar armas ocultas y presenta una algo borrosa pero perceptible imagen tridimensional de la persona en su ropa interior y, algunas veces, desnudo.”


¿Cómo se han quedado?

—Los de NY y LA, en bolas, se han quedado en bolas.

¿Es o no es espeluznante?

—Lo es en general, y, según quién sea el desnudado, lo es en particular, léase Manuel Fraga o la Duquesa de Alba, por decir algunos, sin ánimo de ofender.

Bueno, que no cunda el pánico, al menos, que no cunda del todo. La TSA asegura que, someterse o no a la máquina desnudapasajeros es voluntario, y es adicional a los procedimientos habituales.

—¿Quiere eso decir que después de pasar tu bolso por el escáner, tu cuerpo por el detector de metales y tras someterte al cacheo puedes, además, solicitar que desnuden tu cuerpo ya que no pueden desnudar tu alma?

No exactamente. Si encuentran en tu cuerpo algo sospechoso, armas, por ejemplo, te darán a elegir si quieres que te cacheen o prefieres someterte al nuevo escáner electrónico.

—Espero que las cartucheras no sean consideradas armas sospechosas, me veo a media España en cueritatis.


Además parece que las imágenes son en blanco y negro…

—Como Michael Jackson.

… y bastante borrosas.

—Como Michael Jackson.

Y que son secretas y nadie más que el poli de turno las verá.

—Uf, qué mal huele eso. Dentro de nada no tendremos robados de famosas en las playas. Tendremos robados de las máquinas desnudapersonas de los aeropuertos.

Las imágenes que acompañaban a la noticia daban mal rollito. Parece que en “la foto” no aparece el cabello…. A menos que la señora fuera calva, que también puede ser.

—Me acabas de quitar un peso de encima. No dejaba de preguntarme qué hacer si te pasaban por la máquina cuando ibas sin depilar, que vergüenza…

Y el efecto de ver un cuerpo sin pelo, desnudo y con una pistola pegada a no se sabe donde, es muy raro-raro-raro.

—Tienes razón, la pistola de la imagen parece un tatuaje.

Pero no lo es, es de metal, por eso sale en las fotos.

—Pues va a ser que sí, cuanto más la veo, más me convenzo de que, en realidad, la pistola se apoya en los michelines de la cadera.

No olvidemos que el sistema se utiliza sólo en EEUU y sólo de forma experimental.


—Tienes razón, pero no olvidemos que los experimentos americanos acostumbran a convertirse en pesadillas para todo el mundo, incluso ellos mismos.

Que el Tío Sam nos coja confesados. Y desarmados.

 —Y vestidos.




Archivo histórico