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El azar y la necesidad

Daniel Tubau

Demócrito, todólogo


Demócrito

En un fragmento citado por Estobeo, Demócrito dice: “No desees conocer todo, pues te convertirás en ignorante en todo”. Pierre Aubenque asegura, siguiendo a autores griegos y latinos, que Demócrito empezó Sobre la naturaleza, con las siguientes palabras: “Voy a hablar de todo”.

Tal vez en esas dos frases contradictorias del hombre que es considerado el fundador del atomismo, se esconde alguna paradoja perdida o tal vez la primera sentencia, la que nos recomienda no querer conocer todo, sea tan solo una cita fuera de contexto. Quizá Demócrito dijo algo así como: “Hay quienes recomiendan que no desees conocer todo, pero yo opino que…”.

En uno de los cuentos del padre Brown, Chesterton nos ofrece un argumento en el que el crimen se resuelve por unas comillas ausentes: el criminal ha recortado cuidadosamente la esquina de una página, con la única intención de quitar las comillas de inicio de una novela y convertir el texto en el testamento de un suicida. Para evitar que esa esquina equívoca haga sospechar a la policía, el criminal se ve obligado a recortar de la misma manera todos los folios que se pueden encontrar en el despacho del muerto. Algo semejante hacen o hacemos quienes nos dedicamos a hablar con los muertos, es decir, con los autores del pasado. Seleccionamos los pasajes que coinciden con la interpretación que queremos presentar al mundo, ordenamos frases dispersas para que todas conduzcan a una única conclusión y recortamos las esquinas equívocas de cualquier discurso.


Leonardo Da Vinci

Quizá también Estobeo recortó o aisló una frase equívoca, porque resulta difícil creer que Demócrito recomendara no interesarse por todo, él quefue el primer hombre universal, un tipo de personalidad que se ha considerado más propia del Renacimiento, a pesar de que la expresión “hombre renacentista” solo se puede aplicar con propiedad a Leonardo Da Vinci y a alguno de sus coetáneos en aquella época llena de especialistas.

Demócrito, hace más de dos mil años, investigó acerca de casi todo lo visible y lo imaginable, como prueban los títulos de sus libros: Gran Cosmología, Sobre la valentía, Sobre los sentidos, Cuestiones atmosféricas, Sobre ritmos y armonía, Sobre agricultura, Sobre combates con armas pesadas, Sobre la fiebre y la tos provocada por enfermedad, Sobre las líneas inconmensurables, Sobre la piedra imán, Sobre la disposición de ánimo del sabio, entre varias decenas más, que prueban la diversidad de sus intereses. Por eso, resulta más sensato creer las palabras de Aristóteles: “Parece haberse preocupado por todo y se distingue de los demás ya en su forma de proceder, pues en general, ningún filósofo trató tema alguno sino superficialmente, a excepción de Demócrito”.

Además, entre libro y libro, entre investigación e investigación, Demócrito, que prefería descubrir una ley causal antes que convertirse en rey de los persas, tuvo tiempo para crear el atomismo.

Visita la web del autor:
www.danieltubau.com




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